Jueves, 17 de febrero de 2005
Ya advertí el primer día que soy un auténtico analfabeto informático. No es ninguna metáfora: sé poner correos electrónicos, recibirlos, adjuntar textos, fotos, buscar cosas en Google, y poco más. Hace unos días reflexionaba sobre los diferentes analfabetismos que en el mundo existen, y el mío sería el de quienes no recibimos a tiempo clases y conocimientos de informática, y el resto de la vida arrastramos inevitablemente esta carencia, por mucho que utilicemos diariamente el ordenador en nuestro trabajo. En cuanto me pasa cualquier cosa rara –se me cuelga el PC o desastres similares-, llamo histérico a mi secretaria, o despierto a media noche a mis amigos, con lo cual he ido perdiéndolos a lo largo de estos años a una media galopante.
Ese mismo analfabetismo produce en mí, como contrapartida, una auténtica fascinación por lo desconocido. Soy de los que se pasaron estúpidamente muchos años diciendo aquello de “yo no tendré nunca ordenador…”, y desde que me compré el primero hace más de diez años no he dejado probablemente abrirlo ni un solo día. Me encanta. Me parece un cacharro fascinante, útil y ya absolutamente imprescindible. A veces, cuando voy por el pasillo y él yace apagado, me lo quedo mirando con cara de enamorado…
Bueno, pues en ese contexto informático-sentimental me entero recientemente de la existencia de los blogs, me informo un poco más y me hago uno: éste. Y la sorpresa, gratificante sorpresa diaria, es constatar que hay personas que entran en mi página (como tú ahora mismo), que leen lo que escribo y que, de vez en cuando, hasta me comentan cosas. Me parece increíble, divertido, interesante. No puedo por menos que estar agradecido a quienes pierden un minuto leyendo mis cosas, que, a juzgar por esas estadísticas a las que tenemos acceso, son (sois) bastantes más de los que me podía imaginar en mis más optimistas expectativas.
La otra sorpresa es haber constatado la cantidad de gente con talento que escribe en otros blogs. El magnífico estilo literario de algunos/as, lo acertado de sus comentarios, la inteligencia de sus reflexiones, con independencia de posiciones ideológicas y creencias particulares.
Un talento al que jamás hubiera tenido acceso y cuya existencia me alegra reconocer.
Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (1) | Referencias (0)
Yo soy de otra generacion a la tuya.
La generacion JASP.
Jovenes Aunque Sobradamente Preparados
Que por cierto, estoy totalmente de acuerdo con esa definicion.
Aun perteneciendo a esta generacion, tambien he sido un gran reacio a los moviles y ala informatica y no digamos a internet desde siempre.
¿Desde siempre?
Miento.
Desde que me regaló un movil mi madre antes de marcharme a Londres para tenerme bien a mano.
Desde ese dia es una extension mas de mi cuerpo.Es como un brazo o una pierna sin el me faltaria un miembro.
La emocion de mirar un sms cuando suena el santo pitidito.
Esa gran noticia que estas esperando.Imaginaros yo que soy actor y vivo por y para el.
Es como un hijo.Si lo pierdes o te lo quitan es como la perdida de algo de tu misma sange.
Que angustia.Cada minuto que pasa hay miles de personas que estaran intentando ponerse en contacto conmigo..¡¡Y yo no puedo hacer nada!!
Es como mi osito de peluche.Duerme al lado de mi junto a la almohada para que me avise de cuando me tengo que despertar con esa maravillosa melodia que un empleado amarilo de Nokia creo.
Lo llevo conmigo a todos mis viajes.
Es protagonista de los grandes momentos de mi vida.
Siempre en mi bolsillo derecho del pantalon.
Bien calentito acurrucadito, yo le protejo.
Y el a mi.
El es quien lee mis poemas que envio a las chicas,los resultados del futbol, los chistes alguno de contenido racista y machista con mis amigos,los sabios consejos de mi padre desde zaragoza, las preguntas de siempre de mi madre, las gilipoyeces de mis maravillosos colegas, la voz del productor,director de casting o de teatro que me sube al cielo con un si o me sume en la decepcion durante un espacio de tiempo y me hace plantearme miles de preguntas sobre el absurdo de esta profesion.
Encima ahora tengo camara de fotos.
Y esperate los que vendran mas adelante.
Tendran mas cosas que el de James Bond.
Y lo mejor de todo esque iba ha hablar de mia diccion al ordenador, ami bendito y sagrado portatil Samsung.
Pero esta sera otra historia amigos.
Pero volvere.
Sayonara baby..
Brando Junior | 26-02-2005 03:19:34
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com