Jueves, 17 de febrero de 2005
En otro lugar de este blog escribo unas líneas sobre la azarosa biografía de Chet Baker, escrita por James Gavin. Un libro denso, de más de quinientas páginas, en donde se presenta a Chet como un hombre dedicado especialmente a satisfacer su adicción a las drogas, y que consideraba todo lo demás, incluida la música y hasta a su propia familia y amistades, como anécdotas casi irrelevantes.
El libro es interesante y una de las cosas de las que se habla en él es de las reacciones que la peculiar voz de Chet causaba entre quienes la escuchaban. Por ejemplo, muchos de sus compañeros le recriminaban frecuentemente que cantara porque su voz aniñada (o directamente afeminada) no era la que se suponía que debía tener para interpretar correctamente temas de jazz. Sin embargo, a su público fiel, especialmente al sector femenino del mismo, ese detalle parecía importarle bien poco. El, afortunadamente, ajeno a las críticas de los primeros, no hacía el menor caso y seguía cantando cuando y cómo le apetecía. De hecho, en uno de los temas por los que ha pasado a la historia del jazz y de la música popular, “My Funny Valentine”, además de tocar maravillosamente la trompeta, desliza su voz de manera melosa y sugerente.
Probablemente hoy, cuando oímos sus discos, además de reconocer sus indiscutibles cualidades de instrumentista, nos gusta escuchar esa voz aterciopelada, sedosa, especialmente apropiada para interpretar canciones de amor. Pero entonces, las voces del jazz debían ser más potentes, más masculinas (como la de Louis Armostrong), o más femeninas (como la de Sarah Vaugham), pongamos por caso.
Confieso que una vez utilicé “I Fall In Love Too Easily”, una de sus mejores canciones, en un espectáculo teatral. Y, aunque el corte estaba incluido en uno de sus discos, siempre pensé equivocadamente que lo interpretaba una vocalista contratada al efecto, que me encargué de imaginar rubia, bella y sensual.
Por: Roberto Zucco | Música. | Comentarios (5) | Referencias (0)
Chet su vida y su música son un alegato al "Almost Blue" estilo de vida que desabriga a los grandes talentos, de nuestro siglo XX.
Adicto, sensible, mujeriego, pendenciero y por todo ello apaleado y llevado a la peor desgracia que pudiera recibir como "castigo", de una paliza brutal pierde la dentadura y otros huesos y su facultad y libertad de interpretar con su trompeta esas fantásticas frases que nos sugirió.
DEP Chesney Henry Baker, el más grande trompetista de la historia.
Mick Ruiz | 23-11-2005 18:28:28
Chet Baker, una de mis mas grandes influencias musicales, supongo que para muchas personas es igual, el estilo soplado de la trompeta, esos ligados especiales, y la dulzura convertida en tecnica instrumental son cosas que dejo al mundo una persona de esas que encuentran en una forma de expresarse una forma de vivir
Facundo | 22-01-2006 00:00:03
Es Lo Maximo Chet
De Chaclacayo-Lima
Chet de noche camina por la av. los cedros tocando su trompeta que enmielada se pierde por las oscuras y embriagadoras calles de chaclacayo.
bien chet baker!
gIORGIO cANALE | 28-02-2006 20:58:44
Chet... no sigfnifica más que mi pasión,
me tropieza la vida,
me encara la virtud de ser,
me arrebata el aliento,
es un ser intangible
que vive en mi aliento
Es un susurro
que me atraviesa sin piedad
No conozco más de él
que su respiro,
pero no dejo de lamentarme
no haber estado a su lado.
Confieso un inentendible
amor hacia él...
Inentendible
profundo
y complaciente placer
...contra él
Nina Ray | 16-04-2006 07:23:38
Chet Baker es la banda sonora de mi vida; su sonido desangelado y lírico me lleva a mundos que jamás había explorado en mi vida cotidiana y mundana. Siento una pasión inmensa por el terciopelo y el dolor que transmite su trompeta y su voz.
Orlando | 24-05-2006 01:32:17
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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