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Roberto Zucco

Jueves, 17 de febrero de 2005

Tengan la bondad, señores racistas...

Tengan la bondad, señores racistas...!

El presentador de la sección deportiva del telediario de la primera, Sergio Sauca, advierte un poco como de pasada que los espectadores del Bernabeu tengan mucho cuidado de no expresar comentarios racistas, abucheos por ejemplo, contra el portero negro del Español, el camerunés Idriss Carlos Kameni. La razón es que al partido van a asistir los representantes del Comité Olímpico Internacional que deberán decidir sobre la idoneidad de Madrid como sede de los Juegos Olímpicos de 2012.

Su advertencia podría interpretarse como: “portaos bien este sábado, que Madrid se juega mucho. Luego, cuando se hayan ido, ya podéis seguir haciendo lo que os dé la gana...”

Ya imagino que Sauca no debe pensar una cosa así ni ha querido decir eso, pero de este modo me han sonado sus palabras, dichas entre noticia y noticia, a toda prisa, porque la rapidez en la televisión actual es una de las vacunas contra la pérdida de audiencia. En cualquier momento de debilidad, de “pérdida de pulso informativo”, el espectador coge el mando y se va a otra cadena, a seguir enterándose sobre las causas de la muerte de Carmen Ordóñez, o la salud sexual del Dr. Iglesias.

Y claro: a ese ritmo, impuesto por las circunstancias del medio, no se puede uno detener para profundizar en teorías de esta guisa: “El racismo es una lacra social, se manifieste como se manifieste. No es algo referente a un partido de fútbol concreto, vigilado por los miembros del COI, sino a una posición ética ante la vida, las propias relaciones humanas, la consideración del ser humano, con independencia de su sexo, color, ideología y bla, bla, bla...

Seguro que le hubieran cortado de algún modo. Pero cosas como ésta, este tipo de pequeños detalles sin importancia, a mí me demuestran que algo huele a podrido en el papel y la actitud de los medios de comunicación, especialmente los públicos, a la hora de conseguir clientes al precio que sea.

Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (0) | Referencias (0)

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