Martes, 01 de marzo de 2005

Soy de los muchos que piensan que los partidos políticos están superados. Pero soy también de los que no aciertan a encontrar fórmulas para reemplazarlos. Leo retazos de Carlos Marx, de Robert Dahl, Giovanni Sartori, Joseph Alois Schumpeter y otros, y sigo en la profunda oscuridad del asunto. El Barón de Montesquieu en sus “Cartas persas”(1721) y en su canónico “Espíritu de las Leyes”(1748) no me aclara ya tampoco nada, pero al menos me divierte.
La democracia parlamentaria, concretada a través de una cámara de representantes y unos partidos que se van alternando cada cierto tiempo, es obsoleta. No responde ya ni a un modelo político real, ni a la sociedad que representa, ni a las opiniones que dice vehicular. Entre otras razones porque la propia estructura interna de los partidos es cualquier cosa menos representativa y democrática. Internamente son microsociedades dictatoriales, en donde castas, familias y líderes, resultado de manejos internos y ascensos sin demasiados escrúpulos, habitualmente adquieren el poder a través de los que sea, y no lo sueltan más que a mamporros. Como hay tantos ejemplos no tiene sentido sacar a colación ninguno.
Que les ocurra eso a los partidos de derecha no me importa demasiado. Al fin y al cabo, a la derecha no se le llena la boca nunca con la palabra democracia. Aceptan las reglas democráticas, e incluso, si se tercia, las alaban en público para adquirir un cierto marchamo progresista, en un interno de desmarcarse de la caverna ideológica, que es de donde suelen proceder y adonde terminan regresando en momentos de crisis.
Me preocupa la izquierda. Su falta actual de un discurso que no sean sólo retazos para ir tirando. Y especialmente, que los partidos de izquierda reproduzcan las tensiones internas de los de la derecha, me parece indigno. Pero que los que deben ser adalides democráticos se organicen antidemocráticamente me parece una contradictoria monstruosidad. Ahí creo que está el origen de todas las decepciones posteriores, de todos los desencantos, de todos los malos entendidos. Ahí está el cáncer que les impide obrar en consecuencia, ser coherentes con lo que dicen o debieran decir y, desde luego, hacer.
No sé cuál es la solución. Hace tiempo creí que la fórmula de Izquierda Unida era esperanzadora, a ejemplo de otras experiencias representativas europeas de marcado carácter progresista. Ya se ha visto. De un lado, sus congresos son la marimorena. Por otro lado, su praxis en un contrasentido: IU en el País Vasco aprueba el plan Ibarrtexe y en Madrid lo frena. Y así sucesivamente.
Hay que buscar una fórmula para que el poder económico siga representado en el parlamento, sin ambages, ideologías y subterfugios que disimulen su faz verdadera, frecuentemente aterradora, pero también para que la voz de la ecología, las mujeres, los niños, los animales, el tercer mundo, los inmigrantes, los emigrantes, los homosexuales, las prostitutas, y otros sectores, mayoritarios o minoritarios, y corrientes sociales, que ya no responden exactamente al perfil de anhelos de clase social, tengan de verdad representación sin pasar por el aro antidemocrático, estrecho, miope y obsoleto de los partidos políticos, inventados en un momento en que clase social/ideología eran exactamente los dos lados de una misma moneda.
Por: Roberto Zucco | Política nacional. | Comentarios (15) | Referencias (0)
El Anacoreta | 01-03-2005 20:19:45
Pues yo soy de los que pienso que todo va en ciclos, o casi todo. Hay partidos que son de la izquierda, otros de la derecha, pero solamente en la etiqueta porque en el fondo a la hora de la verdad, todos son iguales. Lo único que cambia es que de vez en cuando, cuando acabe el ciclo, cambian los que están en el poder. Un resumen, lo reconozco y me suelo explicar fatal ;)
Big | 01-03-2005 22:04:40
Pues resulta (ya ves) que estoy completamente de acuerdo contigo.
Te ha quedado un post inteligente, comedido, bien escrito... Empiezan a gustarme todos casi igual.
Besos irisados.
Iris | 01-03-2005 23:38:04
Pasaba a saludar (para que veas que no me olvido de ti) y a echar un vistazo, pero a estas horas y después de un día duro me veo sin fuerzas para leer tu post. Prometo hacerlo mañana, no te enfadas verdad?
Un besazo
Anuski | 01-03-2005 23:50:51
Los partidos políticos no son más que oenegés, es decir, por sí mismos no tienen ánimo de lucro, su único objetivo es el Poder. Pero se les da demasiada importancia. Los partidos se representan a sí mismos, no hay ideología en un partido político. Se trata de un juego nada más. Si no fuera por los periodistas, su juego carecería por completo de interés, es decir, existen sólo porque hay alguien que está a dispuesto a contar qué hacen o dejan de hacer, qué dicen o que dejan de decir. Y su objetivo no es otro que no sea ejercer el Poder, esa facultad para hacer cosas, creer que se pueden hacer cosas en beneficio de una comunidad. Lo único que garantiza una democracia es que no es necesaria una guerra renacentista para acceder a ese Poder, basta con convencer a unos electores de que, cualquiera de ellos, lo va a hacer mejor y se va a preocupar más por los problemas de la gente. Y eso es falso, porque lo único que se persigue es el Ejercicio del Poder, esa capacidad para que los deseos se confundan con la realidad, si es necesario modificándola. Una de las cosas más aberrantes que he oído es que un político (o un partido) diga que va a hacer una "oposición constructiva". Eso es inútil y vacío, porque así no se puede recuperar nada. Los príncipes renacentistas conquistaban el poder con la guerra. ¿de verdad se puede conseguir el poder político sin ella? Son guerras incruentas, guerras de salón.
Pero eso de que los partidos tienen "ideología" es ridículo. Tan tonto como clasificar un partido en "derecha" o "izquierda". Si el nacionalismo y la defensa de la patria es una "ideología de derecha", ¿qué hacen partidos de izquierda apostando por esos conceptos tan trasnochados, ridículos y vacíos de contenido? Si defender un sistema de seguridad social y de prestación universal de salud es "ideologicamente de izquierdas", ¿podemos considerar a Franco, creador del sistema de la Seguridad Social como un izquierdista?.
La ideología política no existe, o la única que existe es la que practicó Cesar Borgia:
· Jamás dijo a los pueblos que gobernara que su único compromiso era con los desvalidos y con su patria amada.
· Jamás prometió garantías a los banqueros e industriales para desarrollar sus actividades dentro de las normas de la ley y en beneficio de todos.
· Jamás dijo que la liberación de la clase obrera es el gran objetivo a que debe supeditarse cualquier movimiento político, ni ofreció trabajar para establecer la dictadura del proletariado.
· No pensó nunca en algo tan extraño como que todos los hombres son iguales y tienen iguales derechos para elegir a sus gobernantes.
Quiero decir con esto que jamás engañó a nadie sobre sus intenciones, que fueron siempre bien claras y simples: obtener el poder y conservarlo a toda costa. Al menos, César Borgia era transparente. El último Borgia consciente es Mitterrand, un Artista del poder. Los demás no son nada más que vulgares jugadores sin clase, estilo, retórica ni dialéctica.
Cecilia B. | 02-03-2005 03:29:45
Estoy bastante de acuerdon con Cecilia B. Sí, las ideologías hace mucho que murieron (y que conste desde aquí todo mi desprecio contra Fukuyama y su maniqueismo, aunque comparta alguna idea con él), y seguir pensando en términos de izquierda y derecha tan sólo nos conduce hacia cierto romanticismo más propio del XIX que del XX.
Aunque no nos guste, el capital ha conseguido lo que los conflictos de clase y las revoluciones no pudieron: aproximar tanto las ideologías que se confunden en un interminable juego de espejos.
El invento del Estado social, triunfo del liberalismo más izquierdoso o de la izquierda más conservadora ha instalada el la comodidad abúlica al electorado que más que por ideologías se mueve por los impulsos propios de la sociedad de la imagen, por el carisma del político y por los aciertos y desaciertos de los anteriores gobiernos, convirtiendo las elecciones en premios o reprimendas al poder.
Largo e interesante tema de discusión éste que podría tenernos aquí horas y más horas.
puagh | 02-03-2005 10:39:20
Una de las primeras personas de cierta presencia social que del onanismo mental pasó a la acción (siempre de manera muy limitada, muy circunscrita a una geografía, casi como un extinto grito en un desierto literal), fue un ministro del Partido Popular que se llamaba (y se llama) Manuel Pimentel Siles, novelista menos que mediocre pero personaje que tuvo la vergüenza torera de dimitir de su cargo por cuestiones de conciencia.
Sin extenderme en demasiados concéntricos cincunloquios, causalmente hoy vuelve a la carga con una entrevista publicada en la que refuerza con un proyecto andaluz su vieja tesis ya anticipada.
http://www.diariodirecto.com/cha/entrevista.asp?id...
Un saludo.
yambra | 02-03-2005 11:36:39
Manuel Pimentel, como otros "dimisionarios" es un fraude más. Es como un barón escindido de una monarquía del XV que decide con sus huestes, enfrentarse al rey para poder gobernar. Si realmente hubiera dimitido por "problemas de conciencia" (es un eufemismo ridículo), hubiera desaparecido de la acción política, porque la política no es preocuparse por nada más que acceder al poder. No persigue nada más que eso, un juego de máscaras. Lo más parecido al circo: todos son payasos y ha alguno que es más gracioso que otro.
Cecilia B | 02-03-2005 12:45:20
es un tic un poco antiguo identificar izquierda con democracia y derecha con caverna ¿no? Mayormente porque en tendencias totalitarias no está ninguno como para decir al otro apártate, que tiznas. Otra cosa
En España yo creo que tenemos un problema con lo del mandato imperativo, el representativo y los partidos, entre otras cosas, pero tampoco conozco un sistema mejor. Y en todo caso, la reforma no creo que vaya a consistir nunca en el suicidio de los partidos, sería necesaria casi una revolución para apartarlos del poder.
PrincesadelGuisante | 02-03-2005 14:04:55
Totalmente de acuerdo con Cecilia.
Creo que un problema muy gordo en España no es las ideologías, es la confusión que se tiene de las mismas, no hemos cambiado nada desde el 36.
Un abrazo
Ararat | 02-03-2005 14:20:22
Yo considero que la realidad es más compleja de lo que vosotros pensáis. Y fuera de opciones personales, que ni me importan, quedarse en casa de uno, lejos de intentar cambiar nada, puede ser muy cómodo para aquéllos que están establecidos y sin ningún interés por el cambio.
Saluditos.
yambra | 02-03-2005 14:57:45
la_rayuela | 02-03-2005 18:14:18
Si aún seguimos hablando de rojos y fachas (yo la primera), estamos claramente estancados. Pero yo no conozco el remedio.
Pickles, la bruja rural | 02-03-2005 20:04:24
Creo que el comentario de yambra ha sido de los mas inteligentes. Los partidos politicos estan en claro declive, pero no por lo que son, sino por los que hoy en dia los representan. Pero no nos olvidemos que no son los unicos, que en este pais existen un sin fin de formaciones politicas sin representacion parlamentaria, en las que cada dia sus militantes, roban tiempo a su trabajo, a su ocio, y a sus obligaciones, para comprometerse por una causa justa. Esto suele pasar en la izquierda, puesto que en la derecha, al margen de la extremaderecha falangista de fuera del PP, no existe ningun otro grupo politico, porque parece ser que el PP cabe todo. No ocurre igual en la izquierda, donde somos muchos los que no tenemos cabida ni el PSOE liberal, ni en IU con su barco hundido por sus propios lideres. Quiero destacar, al margen de grupos anarquistas, comunistas, y socialistas, al grupo de los republicanos, tan excluidos de esta sociedad democratica, por ser tal vez los mayores defensores de la democracia hasta sus ultimas instancias: la democracia directa, los presupuestos participativos, la republica federal, el laicismo, y sobre todo la educacion y cultura como forma de regeneracion civica y social, para construir una comunidad que trabaje junta pero el bien social y colectivo. Algunos nos llamran utopicos, pero nadie podra decir que estos fines no son los mejores para recuperar los valores de esta sociedad neoliberal, consumista,caduca, y belicosa.
Salud y Republica
Pituskaya | 17-03-2005 14:22:51
Es muy interesante la conceptualizacion de los acontecimientos politicos, sin embargo, me gustaria saber por que los partidos suelen llamarse de IZQUIERDA o de DERECHA, de donde viene esa tradicion.
Gracias por su respuesta.
Honorato Roca Misme | 01-12-2005 00:19:11
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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