Domingo, 13 de marzo de 2005

A las pocas horas de los sucesos del 11 de Septiembre George W. Busch ya anunciaba que las represalias iban a ser inmensas. No recuerdo cuándo empezó utilizar términos como “eje del mal”, “enemigo invisible”, etc, pero fue fácil presagiar que sus intenciones eran sencillamente demoledoras. El régimen talibán de Afganistán, en donde se encontraba físicamente Osama Bin Laden, que fue culpado con inusitada celeridad de ser el responsable material de los atentados, y el de Sadam Husein, en Irak, que ya se había salvado por la campana en anteriores ocasiones, tenían, por tanto, sus días contados. Ahora existía una “razón real” para acabar con ellos, un pretexto que occidente debía necesariamente reconocer y secundar. Las cornetas de la guerra obligaban a los demás países a posicionarse. Por si no lo estaba, Busch dejó claro desde los primeros compases que, o se estaba con él, o contra él.
En ese contexto belicista, ni los más convencidos votantes del PP en nuestro país, digan ahora lo que digan, podían imaginarse el entusiasmo que su líder, José María Aznar, iba a demostrar a la hora de comprender y apoyar esta iniciativa norteamericana, que curiosamente en su propio país encontró una fuerte resistencia en grandes capas de la población. No digamos en el nuestro. La foto de las Azores es la expresión que inmortalizará para siempre ese entusiasmo que a todos, en mayor o menor medida, nos descolocó por completo, y a la mayoría, nos indignó. ¿Qué hacía España en esa coalición?.
Recordamos a la perfección cómo fueron sucediéndose los acontecimientos. Habían caído los talibanes, pero no se había encontrado a Bin Laden; después, ya con la colaboración entusiasta de nuestro gobierno, caería Sadam, pero todavía no se ha ganado una guerra que se montó ante el peligro de que el tirano utilizara unas supuestas armas de destrucción masiva, que a día de hoy todavía no se han encontrado. Es evidente que no existían.
Y de pronto, ocurre la masacre de Madrid hace ahora exactamente un año.
Podemos pensar lo que queramos, pero es perfectamente legítimo creer que esa sorprendente política belicista española convirtió a nuestro país en enemigo en primera línea para ese “eje del mal” al que se responsabilizaba de todas las catástrofes. Lo extraño sería pensar justamente lo contrario. Así lo creo desde luego yo, y por esa razón, entre otras cosas, me manifesté en la calle ya entonces contra esa guerra injusta, ilegal y desproporcionada. Me consuela saber que personas del PP, como el propio Rodrigo Rato, e incluso Mariano Rajoy, y ciertamente infinidad de militantes de base, también lo creyeron en su momento y trataron de advertirlo en actos internos de la organización sin ser escuchados por los órganos directivos.
Consecuentemente, los millones de personas que así pensábamos entonces también tuvimos perfecto derecho a sospechar que los atentados de Madrid fueron consecuencia de una determinada política internacional, que sin ellos ya nos parecía nefasta y extremadamente peligrosa para nuestros intereses reales como país y para nuestra propia seguridad. Muchos no tuvimos que cambiar la intención de nuestro voto, que ya estaba decidido con claridad en contra del partido que gobernaba de manera arrogante desde hacía dos legislaturas, pero bastantes variaron su decisión inicial de no acudir a las urnas.
Lo que sucedió a continuación tiene todas las lecturas que se quiera. Pero la más disparatada de todas es no aceptar como legítimo que la mayoría del electorado pensara en estos mismos términos de sospecha. La democracia consiste, entre otras cosas, en esto: elegir entre las opciones mejores que se presentan. Y en ese momento, en ese preciso momento, la opción de votar a José María Aznar se había vuelto peligrosa para una mayoría de la población española que desconfiaba claramente de él y de su partido.
A nadie debe extrañarle algo así. Ocho años antes ese mismo país, de una manera también democrática, le había sustraído la confianza a Felipe González y al PSOE por otro tipo de razones, ejerciendo tan limpiamente como ahora su posibilidad de castigar electoralmente, acudir a las urnas, y elegir otras opciones.
Por: Roberto Zucco | Política internacional. | Comentarios (16) | Referencias (0)
Leído de tirón hasta puede parecer verosímil. Pero te falta la gran pregunta: ¿por qué atentaron contra las torres? No me digas que la causa fue "el imperialismo yanqui" o cosas así. Aparentemente, ese atentado causa una guerra que a su vez provoca un atentado que, a su vez, provoca que gane ZP. Sócrates diría que, evidentemente, la idea de desintegrar las torres es de ZP.
El Irak pudo ser atacado porque evidentemente No disponía de armas de destrucción masiva porque, de haberlas tenido, Saddam las hubiera utilizado. La Corea del Norte, consciente que no tenerlas convierte a un país en un objetivo militar, decidió armarse y enseñarselas a todo el mundo. Exactamente igual que el Irán. La lección es: si no tienes la bomba H, no eres nada más que un objetivo militar. ¿Querría Aznar tener también una bomba H?
Las razones por las que el señor Glez fue expulsado del poder, entre otras, está el de haber iniciado una guerra (incompresiblemente llamada 'sucia') contra un grupo de peligrosos terroristas. La particular guerra del ejecutivo del señor Glez. se hizo financiada con el dinero de mis impuestos y de los tuyos y no se declaró de forma abierta o pública, sino con los cloaqueros de eso que llaman Estado. Obviamente, cualquier tipo de guerra (sea 'limpia' o 'sucia') pasa factura electoral.
Cecilia B. | 13-03-2005 04:25:48
La guerra de irak no se hizo para eliminar el terrorismo internacional ni al sanguinario dictador.Te olvidas que debajo de ese suelo hay petroleo.El objetivo del terrorista es eso, crear terror(muerte desolacion destruccion).Lo que hacen constantemente los judios auspiciados por EEUU.O en Colombia.O en Sudán.Pero los muertos no son ciudadanos norteamericanos(...)De todas maneras, si por terrorista entendemos al creador de terror,los estadounidenses tienen suficiente con sus politicos, que han sabido aumentar y mantener el terror, y con ello han conseguido la restriccion de las libertades.Tienen el enemigo en casa.
De cualquier forma,volviendo a España, los vuelcos electorales son siempre legítimos y me parece de inmadurez politica y soberbia el no asumir los fallos de gestión,sea de internacional, de economia, de interior...además de resultar perjudicial para ellos mismos, ya que el que reconoce sus errores está preparado para corregirlos
ag | 13-03-2005 10:42:44
Se ha dicho con frecuencia que el 11M cambió la intención de voto de los españoles. Lo dicen los mismos que nunca creyeron en las encuestas porque éstas siempre se equivocaron. El cambio de intención de voto se fue produciendo lentamente desde 1996 hasta 2004: la prepotencia, los desplantes, mirusté, el prestige, el yakolev, y, finalmente, "¿quién ha sido"?. Los que cambiaron su voto no lo hicieron sólo por aquel jueves. Desde luego no por el horror que recorrió el país de norte a sur, sino porque sabían que, una vez más, no nos decían la verdad, toda la verdad y sólo la verdad. Como ocurrió en el 96.
¡Claro que no! | 13-03-2005 11:44:39
En realidad el 11-M no cambió la intención de voto, sino "la intención de no votar". No tengo a mano los resultados electorales, pero creo recordar que los votos del PP fueron los esperados. Tanto en EEUU votando a Busch, como en España votando a Aznar, el electorado de derechas de ambos países confirmó que la guerra de Irak era una buena idea.
Roberto Zucco | 13-03-2005 12:52:03
El atentado no cambio ni intención de voto, siempre he tenido claro a quien voto y porque.
No sé si la guerra de Irak y el gobierno del PP fueron uno de los motivos del 11-M, y tampoco me importa. Nada puede justificar lo que pasó hace un año.
Un beso
Anuski | 13-03-2005 12:58:38
Estupendo. Excelente comentario el tuyo, y creo que el mío estaría de más.
te he agregado a mis lecturas.
un beso
EN todo caso, yo pienso (sin ser española pero habiendo vivido el momento) que el voto, por lo menos de la gente que conozco, no cambió por ese atentado, siempre estuvo claro.
otro beso
elisa de cremona | 13-03-2005 20:54:14
La DiviNa GiLda | 13-03-2005 21:17:45
El atentado mas cruel de la historia de europa, en un pais, el nuestro, desafortunadamente acostumbrado desde hace dos décadas a la demencia terrorista.
Multitud de actos de conmemoración en un dia en el que llegas a dudar si los homenajes sirven pra llamar a la Unidad o sólo traen mas dolor al recuerdo. De momento, el 11M , ademas de 191 desgracias, ha servido para que la distancia que separaba a los partidos se agrande. Que pena, madre mia, en qué malas manos estamos....
linda | 13-03-2005 22:30:21
Es la primera vez en mucho tiempo que veo la foto de las Azores con todos sus protagonistas, ¡ya era hora!.
Hablando de protagonismo, Portugal también estaba ahí y no atentaron contra ellos, ¿por qué?, también es un país débil como españa en ese sentido.
Es probable que no sea así, pero al relacionar nuestra participación en el apoyo a la guerra y el atentado parece que una cosa justifica la otra.
Parece ser que nadie se acuerda de la participación "Ilegal" de España, en la guerra de Yugoslavia, la participación de España en la Guerra del Golfo, ¡con soldados de reemplazo!.
Creo que desde un principio, nada se hizo bien y las movilizaciones sociales fueron desorbitadas y más interesadas a terminar con el PP que en la propia guerra, el tiempo me dará razón.
¿Dónde están los actores ahora?, ¿no sigue muriendo gente en Irak?.
Un abrazo
Ararat | 14-03-2005 09:18:47
Me parece demagogico decir que las movilizaciones sociales fueron desorbitadas.En todo caso las movilizaciones sociales para el resto de causas JUSTAS es escasa. Desde luego que había que acabar con la política del PP, y en parte las movilizaciones se hicieron para demostrar que la población no estaba de acuerdo con lo que llevaban hciendo.Por supuesto.
Y en irak sigue muriendo gente.Y en Afganistán, Israel,Marruecos,Sudán,Sierra Leona,Iran,China,Colombia,Nigeria y así hasta 155 paises o territorios.No hay tiempo, ni ganas ni compromiso para luchar por todos ellos, pero sï si nos meten a TODOS en una guerra.Ahora ya no estamos metido activamente en aquella.Los actores pricipales(militares) han vuelto a sus casas y la figuracion(nosotros)estamos viendolas venir.Y estoy contenta que las manifestaciones populares tengan su fruto, sea una huelga general de trabajadores o una popular en contra de una determinada politica
Zipi | 14-03-2005 10:02:17
Y utilizo el termino popular en el sentido auténtico, no en el que desgraciadamente le estamos dando habitualmente a causa de PP
zipi | 14-03-2005 10:04:47
Zipi, ¿qué me dices de la ocupación militar francesa en África?.
Francia está matando a ¡civiles!, sólo para salvar sus intereses económicos, igual que Bush, no sé el motivo, pero aquí nadie dice ni hace nasa, es más, se mira a Francia como si fuesen los buenos de la película siendo igual, exactamente igual que los americanos.
Si pedimos justicia, justicia para todos, lo que es injustificable para unos lo es para otros.
Saludos
Ararat | 14-03-2005 10:34:46
Estoy de acuerdo contigo yo apoyo el sentido autentico de obrero y no el que nos quieren hacer creer y el que desgraciadamente le estamos dando a causa del psoe.
Hola | 06-05-2006 23:48:45
Ha y tambien creo en el termino de socialista, el verdadero, y no el termino que desgraciadamente le estamos dando a causa del psoe.
Hola | 06-05-2006 23:51:15
Ah y se me olvidaba, Zipi, tambien creo en el termino de español, y no en el termino que desgraciadamente le estamos dando a causa del psoe.
Hola | 06-05-2006 23:52:48
Como ves, zipi, tenemos muchas cosas en comun, respecto a los terminos. Respecto al termino partido, aun lo estoy pensando, pero creo que tendremos que acostumbrarnos al que desgraciadamente le estamos dando habitualmente a causa del psoe.
Hola | 06-05-2006 23:57:36
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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