Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Roberto Zucco

Martes, 05 de abril de 2005

Lluvia en París.



Regreso a casa después de tres días de viaje. París queda allá lejos, en un momento del año en que el clima benigno, aunque intermitentemente lluvioso, y la luz realzan su propia belleza. No me he podido escapar demasiado, porque esta vez la gran ciudad ha sido sobre todo una habitación, una gran mesa y unos contertulios de diferentes países europeos hablando sobre un proyecto que llevamos entre manos desde hace un año. En ese tipo de situaciones, me cansa enormemente realizar para mí mismo traducciones simultáneas del italiano y del francés para entender lo que ellos dicen, aunque eso son cosas inevitables en esta profesión mía.
Pero bueno... El poco tiempo libre lo he dedicado a darme una vuelta por los alrededores de mi hotel, en la calle Caumartin, a pocos metros del mítico Olympia, en la zona de Opera, llegando hasta las puertas del Museo Grevin, con entrada de rigor en Galerías Lafayette, para ver especialmente la sección de juguetes. Ah, y la de discos. Vengo cargadito, aunque en esta ocasión el cargamento más nutrido es de DVDs de espectáculos teatrales. Tuve tiempo también para pasear por la orilla izquierda del Sena, cruzando desde el Louvre por Le Pont des Arts, en una tarde soleada en donde las parejas y los turistas se besaban y se hacían fotografías. Poco más tarde volvió a llover.
Este viaje ha tenido una curiosa coincidencia: la muerte del Papa y el comienzo de todas las ceremonias y maniobras para su entierro y su sucesión. Me he enterado de muy poco estos días, excepto lo que leí distraídamente en Le Monde y lo que una amiga me ha contado por teléfono. En un ciber leí mi propio blog, y a través de vuestros comentarios a mi último post pude adivinar que el tema estaba calentito aquí en España. En Francia, absoluta indiferencia sobre el asunto en sí, y, sin embargo, cierta polémica porque muchos piensan que la bandera no debió ponerse a media asta por ser un estado declaradamente laico. Si no hubiera salido de mi ciudad supongo que conocería de primera mano todos los detalles de la muerte, de las últimas voluntades del finado y del solemne funeral al que creo que Busch acudirá recordando para sus adentros aquella entrevista en la que el viejo polaco le dijo tres o cuatro verdades. En mi correo electrónico leo el amenazador comentario que una chica llamada Francis ha dejado en mi antiguo blog, en donde desea mi muerte, y justifica de paso a Hitler por haber asesinado unos cuantos judíos, entre los que sorprendentemente me incluye. Y todo esto por un post titulado “El sucesor ya conspira”, que publiqué inspirado por otro de mi amigo Jacinto cuando Juan Pablo II empezó a ponerse muy enfermo, y que algunos tal vez recordáis.
Ayer tarde estuve en La Comedie Française viendo una buena versión de “Las bacantes”, de Eurípides, con dirección de André Wilms. Cuando salí por la noche diluviaba y estuve esperando un taxi casi media hora en los soportales de la Rue Rivoli delante de las fabulosas tiendas de anticuarios. Antes de entrar al teatro me había tomado un par de cognacs con uno de sus mejores actores a quien llevo echándole los tejos desde hace tiempo para que venga a dirigir un espectáculo a España.
Hoy ya, en el aeropuerto Charles Degaulle, en una sección recién inaugurada, palpo de cerca esa necesidad que tienen los países europeos de seguir haciendo diferenciaciones sociales donde podrían perfectamente evitarse. Por ejemplo, en la magnífica área de embarque todo es reluciente, pero más reluciente todavía son las zonas vip, discretas pero visibles, en donde los ejecutivos de alto standing de todo el mundo cierran sus negocios a través de sus portátiles o sus teléfonos móviles. Lujo moderado, pero lujo diferenciador y selectivo, para que los que viajamos en clase turista les envidiemos secretamente, y para que ellos, a través de los cristales oscuros, se sientan efectivamente envidiados.
En el último momento leo en la edición europea de El País que las autoridades polacas, asumiendo que el cuerpo de su compatriota se va a quedar previsiblemente en Roma, han solicitado que, por lo menos, el corazón regrese al país de origen. No sé si es algo enternecedor, de una patética ingenuidad, o sencillamente ridículo. Cada cual lo verá a su modo. En estas cosas la llamada ideología funciona como unas gafas de sol que nos hacen ver lo mismo de manera muy diferente. Espero que el ministro Bono, católico convencido, frustrado por no estar incluido en la representación española en los inminentes funerales, no se le ocurra proponerle a Zapatero que solicite un pie del pontífice, con la excusa de que nuestro país fue pisado nada menos que seis veces.
Seguro que estos días anécdotas de éstas las habrá habido a miles, pero ya digo: no me he enterado de nada. Creo que es lo mejor que me podía haber pasado.
Poco antes de que el avión despegue, vuelve a llover sobre París.

Por: Roberto Zucco | Ciudades de mi vida. | Comentarios (18) | Referencias (0)

Comentarios

Bienvenido Zucco, te he echado de menos. Preciosa foto.
Un beso.

amanda | 05-04-2005 23:22:50

*There's always Paris*. Que suerte la tuya de haber visitado tanto, no te has perdido de muchas noticias, algunas son mas de lo mismo. Besos mil

Paloma | 06-04-2005 06:21:26

Yo también te he echado de menos (ya sabes que amanda y yo somos medio clónicas...) y me alegro de volver a leerte. París bajo la lluvia... mmmm...

albanta | 06-04-2005 10:13:28

Eso del corazon, si es metaforicamente hablando me parece muy bonito, pero si es realmente asi, me parece un poco macabro, no??

Sonny | 06-04-2005 13:55:55

Pues aqui también ha estado lloviendo pero Paris es tan bonito

LA Miss | 06-04-2005 16:36:41

Bienvenido Roberto!!
Un beso :)

Grial | 06-04-2005 17:07:48

Ya de vuelta, zuquito. Aunque no me quieras invitar a tu casa, ni al museo del prado, ni a ningún sitio por lo que veo, yo te espero con toda la paciencia del mundo. ¿Eres guapo? Te pega serlo. Tuya siempre, aunque seas un ingrato.

Elena | 06-04-2005 17:17:46

Preciosa foto, tanto gris mojado me produce nostalgia. Feliz regreso.

Odalys | 06-04-2005 17:26:42

Hummmmmmm, bacantes, dioniso, la rue rivoli, incluso la lluvia sobre París, todo es evocador en esa parte.

Lo del corazón que citas, me sorprendió porque no comparto nada esa manía católica por las reliquias y exvotos, me parece muy desagradable, pero parece que con Chopin procedieron así también.
bienvenido ;)

PrincesadelGuisante | 06-04-2005 17:29:55

Gracias por permitirme volar durante unos segundos a París a través de ti.
Un beso

Anuski | 06-04-2005 17:45:46

Ufff, qué recuerdos me acabas de traer con esa foto!!

Un beso :-)

Pickles, la bruja rural | 06-04-2005 19:17:07

Bienvenido. Te he echado de menos estos días.
Yo hoy estoy como el París que acabas de dejar: lluvioso y gris plomizo.

Zucco qué suerte la tuya poder viajar tanto. Besitos desde mi tormenta interior, C.

Calamity | 06-04-2005 19:26:01

Los polacos al final nos van quitar eso de ser la reserva espiritual de occidente,será algo positivo, pero no se preocupen, que no cunda el pánico, ellos tendrán el corazón del Papa pero a nosotros todavía nos queda "el brazo incorrupto",además tiene más solera.

chusbg | 06-04-2005 20:55:22

No imagino a Zapatero pidiendo un Santopié. Y no es que no sea cosa de zapateros lo de andar entre pinreles pero .... ¡ a ver si le iba a dar como Franco con la mano incorrupta de Santa Teresa , llevándola de amuleto para que le trajera suerte en su campa !
Hay zucco querido.... cuanto y como se te echa de menos....

linda | 06-04-2005 22:27:32

¡Que nostalgia de París!
No te has perdido nada, más bien has ganado, y mucho.
Un abrazo. Muralla.

muralla | 06-04-2005 23:45:58

Hola, Zucco. No te has perdido nada, tranquilo. Ojos que no ven, corazón que no siente. bienvenido.
Un abrazo.

cyránobix | 09-04-2005 15:13:57

No quiero morirme sin conocer Paris...
Momento..., ¡No quiero morirme!

José Playo | 20-10-2005 14:44:52

maricon

yo | 27-11-2005 12:27:37

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009