Viernes, 22 de abril de 2005

Dicen que algunos de los que están a punto de morir atraviesan una especie de túnel blanco en donde ven las imágenes más importantes de su vida.
La idea no está mal, aunque de esas cosas no me fío demasiado. Hombre de poca fe, qué le vamos a hacer... Parece como esos vídeos que les regalan a los concursantes de “Gran Hermano” cuando son expulsados de la Casa, y aparecen reflejados el momento en que se enfadaron con Perico, lloraron como unos niños cuando tuvieron alguna noticia de sus familiares, o le dieron el primer beso a Pepita, con quien han inaugurado una relación sentimental que no sabemos cuánto durará una vez traspasadas las puertas del concurso. (Quiero decir que nosotros sabemos que la cosa acabará fatal y en breve, pero ellos todavía no).
Bromas aparte, me he puesto a pensar cuáles serían las diez imágenes que mejor resumirían mi vida. Es difícil, porque en una vida humana de duración estadísticamente normal hay mucho donde elegir. Yo he elegido estas y las enumero sin concederles un orden de importancia. ¿Porqué no pensáis en las vuestras?
1. El momento en que me enseñaron a mi hijo entre toallas, media hora después de nacer.
2. La cara de mi madre cuando me despedí de ella para irme a Barcelona a estudiar la carrera. Esa misma cara, al día siguiente, cuando decidí regresar.
3. El momento en que supe que mi novia tenía una enfermedad incurable y que su ceguera era solo el primer paso hacia una horrorosa destrucción.
4. La place Saint Michel, de París, en mi primer viaje a esa ciudad.
5. La multitud que se apiñaba para recibir al equipo de mi ciudad cuando le ganó al Arsenal la Recopa de Europa. La cara de satisfacción de mi padre ya octogenario.
6. Nueva York desde un helicópetero, la primera mañana del primer viaje, con Nieves y mi primo José Ramón.
7. La vez que escuché en directo a Paul MacCartny en Madrid. Me acordaba de cuando nos quedamos colgados en mitad de la carretera hacia Barcelona la vez anterior, y ya pensaba que jamás vería en directo a ninguno de los Beatles.
8. La sensación de culpabilidad que sentí cuando se me enredó la ostia en el paladar el día de mi primera comunión.
9. El día del entierro de mi abuela Carmen. Su última imagen antes de desaparecer en el ataúd.
10. La mañana que mi padre me dijo que Franco había muerto.
En reserva tengo doscientas imágenes más. Como los hit parades de la industria discográfica, estos “grandes éxitos” podrían ser sustituidos por los que están todavía por llegar. Espero.
Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (17) | Referencias (0)
¿Y no cabe la posibilidad (siempre lo he pensado) que en lugar de esos momentos memorables, cuando ves tu vida en diapositivas (o en presentación de power point) uno recuerde únicamente bobadas, los detalles más nimios, la estupidez más absurda, la tarde más tonta en el colegio, una canica, el sonido a fritura de un vinilo, el día que se nos quemó una tortilla...? Ya. Estoy un poco irreverente, querido Zucco. Es que es viernes...¡¡¡¡y mañana no currooooooooooooo!!!!!!!!!
albanta | 22-04-2005 17:22:13
Admirable ejercicio de sinceridad, Zucco. Yo no podría hacer esa recapitulación. De hecho, hace mucho que trabajo imparable en el formateo de mis recuerdos. Así de sincero me muestro aquí.
Un abrazo.
Ángel | 22-04-2005 17:58:08
Sonny | 22-04-2005 18:21:20
Juer, la única razón por la que odio estas listas estilo "Alta fidelidad" de Nick Hornby, es porque ¡nunca puedo decidirme por sólo diez, o cinco! Y muchos menos por una favorita absoluta :S Cada momento tiene su aquél, aunque sólo sea porque estaba allí para vivirlo (toma pegote).
Aurora | 22-04-2005 18:32:46
A ver, un ranking de momentos, uffff, un poco difícil. Elijo dos para no aburrirte, ¿vale?
- cuando saqué a mi primo del fondo de una piscina. Yo tenía 8 años y apenas sabía nadar, mi primo tenía 4, él pensaba que nadar era otra cosa, y se lanzó como si cualquier cosa en la zona más profunda (cosas de críos), se hundió como un plomo. Mientras yo trataba de averiguar por qué extraña razón sus hermanos lo miraban desde fuera como diciendo: "lo hemos perdido, qué lástima que no haya un mayor con nosotros", yo me metía en el agua de golpe. Con ropa y todo. Sé que va sonar categórico lo que voy a decir, pero en ese momento todo cambió. Es raro, pero hasta hoy no me he dado cuenta de eso. Por tal razón, elijo este momento como otro importante.
Ya tienes los dos.
Un abrazo.
Mot | 22-04-2005 18:35:03
Dos de las imágenes más recientes de mi vida que jamás podré olvidar son
- la serenidad reflejada en la cara de mi abuela el día que falleció
- la sonrisa de L. después de nuestro primer beso
Un beso
Anuski | 22-04-2005 18:45:09
Yo prefiero no pensar en eso... tengo pánicao a la muerte y estas cosas me dan yuyu.
Un besito... bonitos recuerdos los tuyos ;)
Perlanegra | 22-04-2005 19:17:39
Un ejercicio que con tu permiso me reservo...y con él que tomo consciencia de muchas cosas.
Maravilloso post...
Un beso :)
Grial | 22-04-2005 20:28:23
El primer flash que me viene a la cabeza es muy desagradable: una adolescente con el brazo y la cara envueltos en llamas. Las cicatrices aún son muy visibles en una mano, pero no pensaba que lo serían tanto en mi mente.
El segundo tiene nueve años y está durmiendo en la habitación de al lado. Tengo millones de imágenes suyas archivadas.
El tercero me lleva a un bar donde tomé un café con mi ex a la salida del juzgado, tras ratificar la separación.
Es curioso, tengo más momentos tristes que agradables en mi top ten (sólo apunto tres, no quiero aburrir).
Besos.
Pickles, la bruja rural | 22-04-2005 23:35:58
Un post muy bueno y de gran valentía el tuyo.
Diré alguno:Un gol que metí en una semifinal de lo que aquí se llama campeonato de barrios.
Cuando vi la Sagrada Familia y cuando vi el Parque Guell por primera vez
Cuando cruce la frontera en New Haven ¿tabaco, salami, spirits? me dijo el aduanero. No, le dije yo y me dejó pasar.Eran otros tiempos, no me lo podía creer.
Cuando vivía en Suiza,era ilegal y me echaron, cuando volví un año después conseguí entrar otra vez, no fue ya lo mismo, pero ese momento siempre lo recuerdo.
Pero el más alucinante fue cuando me enseñó la matrona a mi hija después de una cesarea de urgencia, me dio mucha pena también de mi mujer, a veces que injusta es la vida, ella sufriendo, y yo tuve la suerte de verla primero, yo también sufrí mucho debo de reconocer, pero no fisicamente, además.
Otro muy bueno, cuando pude ver a Santana en vivo en San Sebastian.
Un saludo
Chusbg | 23-04-2005 00:00:13
Hola, que momentos más especiales...
Espero que si tienes que irlos sustituyendo por otros, sean todos buenos momentos dignos de recordar. Aunque tb hay recuerdos tristes, que a veces, gusta recordar, nos hace más fuerte, y nos enseñan muchas cosas...
Un besito.
Meriel | 23-04-2005 01:11:17
Ahí van algunos de los míos:
Las continuas peleas entre mis padres (insultos, gritos, portazos), retumbando por el pasillo. Yo me hacía el dormido.
Los sábados en Barcelona, cuando íbamos a echar alpiste a las palomas de la Plaza Cataluña y a ver el chimpancé de Almacenes Jorba.
El olor a tierra mojada de mis veranos infantiles en Asturias, entre castaños mojados por el "calabobos".
Jugar a "médicos" durante esos mismos veranos (inolvidable Maritere)dentro de una "caseta" de cartón.
Pescar truchas con mi abuelo (si picaba alguna, gritaba para que la soltase él: me daba repelús sentir las sacudidas resbaladizas del pobre bicho, agonizante).
Mi primer guateque, en Madrid, el día en que llegamos a la luna. Y mi primer amor platónico y febril (Susana, de ojos tristes, hija de los porteros de la casa de al lado), a quien escribí larguísimas cartas que no me atreví a entregar.
El primer beso a mi mujer,en Bilbao, hace ya 30 años: como en la canción de Aute, en efecto, "sus labios parecían de papel".
El olor a sándalo y "canutos" en aquel piso de estudiantes, con Pink Floyd pintando el arcoiris en la estancia, aquella vez que hicimos una "orgía" y acabamos Ana y yo a solas en la cocina.
La mirada angustiada de mi padre, agarrándose a mi mano, durante el instante en que recuperó la conciencia entes de morir.
Aquel verano en Formentera, desnudo, rebozado de arena y sal, enamorado y feliz, sintiendo que todo estaba bien, saboreando el gozo de vivir.
Mi primer día de trabajo, él pánico de comprender que no servía de nada todo lo aprendido en la carrera, cuando me enfrenté al abismo de mi primer paciente suicida.
(Se me agolpan en la mente varias escenas más que me han dejado marca, como muescas grabadas a cuchillo en el tronco del árbol de mi vida, pero no quiero olvidar que estoy en "casa ajena" y no deseo abusar de la generosidad del anfitrión ocupando más espacio).
Un abrazo fuerte para él y la "familia" de asiduos de la que ya me siento parte. (Creo que, entre todos, le vamos dando un "aroma" muy agradable a este sitio).
Ernesto | 23-04-2005 02:33:05
Yo no sabría con cuáles quedarme, tengo cientos de imágenes rondando por mi cabeza, con vuestro permiso.. se quedan ahí.
(Ese gol desde medio centro nos hizo vibrar de emoción a muchos...)
didi
didi | 23-04-2005 14:52:29
¡Hola Roberto! Me alegro de haber vuelto.
Uno de los momentos de mi vida que recuerdo muy bien, es aquella vez que mi hermana mayor me empujó, cuando yo estaba subiendo por una escalera de mano (a los 8 ó 10 años de edad tenía vértigo); luego la mala pécora huyó corriendo. Me dio tanta rabia que como tenía a mano a mi otra hermana, la empujé yo a ella. Aún me arrepiento de eso, qué cabrona fui.
Moniwen | 23-04-2005 15:30:56
Me niego, me niego a quedarme con diez imágenes. Por alegría o por tristeza. Porque casi me pongo a llorar leyendo los vuestros. Porque sería consciente de lo medio vacía que está mi vida.
P.D: Que genialidad de post Roberto.
KENDRA | 23-04-2005 16:11:02
Muchas gracias Roberto por compartir esos momentos, y para todos los demás también.
Por suerte tengo multitud de imágenes que pupulan en mi cabeza, algunas están siempre presente, otras van y vienen, pero todas están ahi. Acepto el reto de las Top Ten y aquí van las mías y las cito a vuela pluma, tal cual vienen a mi cabeza.
-- La cara de mi único sobrino, a quien no veo mucho pues vive lejos, en otra Comunidad. Siempre se me aparece tal y como lo ví la primera vez, tras nacer, hace ya 6 años, arrugado y feo, pero que a mí me resulta entrañable y lleno de ternura.
-- Cito textual: "El resultado de la prueba ha dado positivo". Esas escuetas palabras en un sobrio despacho médico, cambiaron mi vida. Así me enteré, en el año 1985, que era seropositivo, con lo que en aquella época suponía eso. Tuve que aprender a morir. Tras la aparición de los cocteles de antirretrovirales tuve que volver a aprender a vivir. Aquel despacho y frase lo llevo grabado, y aun quema.
-- La primera vez que ví a Santi, hace ya años. Yo, apostado en la puerta del bar, él entraba. Cruce de miradas que de estar en la Antártida la derritimos. Por suerte dura hasta hoy.
-- Mi pastillero repleto de pastillas y una cancioncilla que tarareo cuando tomo una de ellas: "Y me tomo el Retrovir, Retrovir,... y soy feliz".
-- Mi madre, sacando una fuente del horno y diciendo, "despejar la mesa que esto quema", cuando la familia se reune en Navidad.
-- Mi hermana mayor, Pilar, bajo las ruedas del coche que la atropelló tras soltarse de mi mano cuando tenía 4 años. Por suerte hoy es una hermosa e inteligente mujer llena de vida.
-- La firma que estampé en un consentimiento informado para presentarme como voluntario a un ensayo clínico de una nueva medicación antisida. Esa pequeña contribución (me tocó estar en el grupo control) a la lucha contra el sida, simple y llanamente me hace sentirme bien conmigo mismo.
-- Mi amigo Ramón muerto en el año 1994 devorado por el Sida. No hay día que pase que no lo recuerde.
-- Mi padre, poniéndome una mano en el hombro tras decirle que era seropositivo y diciéndome: "Ahora hijo, sabrás quien te quiere de verdad y quien no".
-- Una papeleta, un simple papel blanco que ponía mi nombre. Cuando la secretaria de la pequeña asociación antisida con la que colaboro lo leyó, en el transcurso de una asamblea, me cayó una losa en los hombros. Acababa se ser nombrado presidente de la Junta Directiva de la Asociación. Compartir la problemática de los demás relativizó mis propios problemas.
Podría citar muchisimas más pero comprendo que para muchos pueden resultar tremendas... pero es lo que hay.
Raddle | 24-04-2005 01:38:34
con tu bitácora hago ejercicios de introspección, análisis, imaginación...y lo fantástico es ver como consigues estimular a otras personas y el resulado escrito de todo ello.En esta ocasión ha sido conmovedor leer todos los sentimientos y recuerdos comprimidos.
Eres el director de una orquesta, que en esta ocasión ha dirigido una sinfonia bien afinada.
(estoy escuchando la sinfonia 7 de allan pettersson. estoy conmovida..)
zipi | 24-04-2005 10:23:23
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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