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Roberto Zucco

Lunes, 13 de junio de 2005

A vueltas con el 23F.



Leyendo algunos comentarios sobre mi post “Soledades (4). Antonio Tejero”, me he dado cuenta de una cosa importantísima que me había pasado inadvertida o que no había valorado de manera adecuada: han pasado veinticuatro años de aquello, y muchas de las personas que lo leyeron eran niños o niñas. Yo escribí la semblanza jocoso/poética de este señor de bigote crispado pensando tontamente que para todo el mundo significaba lo mismo que para mí, y, claro, para algunos Viriato y él son personajes del pasado, y el pasado siempre es nebuloso. ¡Qué insana y cochina envidia me dais, queridas Calamity, Scarlett y Divina Gilda!
Esa reflexión me hace volver a ponerme a escribir sobre el 23F, una de las páginas más bochornosas de nuestra historia reciente.
Yo ese día preparaba un recital poético en un emblemático lugar de Zaragoza. Se presentaba el libro del poeta Angel Guinda que llevaba como título “Vida ávida”. En ese espectáculo, que estaba formado de lecturas de algunos de los poemas publicados y pequeños actos de carácter surrealista, intervenían músicos y pintores, y, entre otros, el actor Juan Diego y la cantante Rosa León.
Estábamos dando los últimos retoques a los escasos elementos escenográficos y, de repente, se presenta mi padre con la noticia: El Pleno del Congreso de los Diputados había sido asaltado por guardias civiles. Todo el equipo nos quedamos estupefactos.
Decidimos hacer asambleas cada hora, en donde alguien nos informaba de lo que estaba sucediendo en Madrid. A mitad de tarde, llegaron Juan y Rosa, felices y contentos, pues en el coche donde habían viajado no había radio y, por tanto, desconocían absolutamente lo que estaba ocurriendo. Recuerdo que Juan exclamó algo así como: “Mejor. El golpe este es una chapuza condenada al fracaso y nos servirá de vacuna para otros menos chapuceros”. Todavía hoy me asombra su clarividencia y serenidad en aquellos momentos en los que todos andábamos, como el cubano Dinio ahora, absolutamente confundidos.
Continuamos la tarea. Pero en la asamblea de las siete llegaron noticias alarmantes. Había pruebas de que la extrema derecha, que por aquellos años tenía una presencia constante en la vida española, se estaba organizando y que se planeaban acciones en lugares concretos de la ciudad. Yo pensé que este lugar donde estábamos era el más apetecible, tanto por el público que iba a asistir al acto como por las propias personas que lo organizábamos. Y tomé la decisión de suspenderlo porque no podía arriesgarme a poner en peligro la integridad física de nadie. Estaban muy cerca en nuestra memoria las muertes de los abogados laboralistas de la oficina de Atocha y de otros militantes de izquierda.
Nos fuimos a cenar, y desde el Restaurante “La Matilde” telefoneé al alcalde Ramón Sainz de Varanda que se pasó la noche en el ayuntamiento. Desde allí vimos al Rey, y las copas y la tertulia fueron transformando la realidad en una especie de juego que mezclaba una cierta inconsciencia y grandes dosis de ludismo. Es decir, nos lo pasamos estupendamente a costa de Tejero, José María García, que retransmitía el golpe como si de un partido de fútbol se tratara, y del propio monarca que se inauguraba en estas lides de ordenar a los miembros del glorioso ejército que se quedaran quietecitos, acostumbrados ellos a perder todas las guerras en las que se supone que debían haber vencido y a ganar la que merecían perder por golpistas y traidores a la República.
La cosa acabó como todos sabemos. Pero meses más tarde un profesor de historia de la Facultad de Filosofía y Letras me confirmó esos movimientos de los grupos ultraderechistas y me habló incluso de la confección de “listas negras”, siguiendo la tradición de la guerra civil española. En dos de esas listas por lo visto figuraba mi nombre.
Por eso, el golpe de estado de Tejero tuvo efectivamente un lado de opereta, y comprendo que la figura de ese señor con tricornio infunda cierta conmiseración a los/las amigos/as más jóvenes. Al fin y al cabo le tomaron el pelo vilmente y él fue el único que mantuvo el tipo hasta el final sin esconder la cara ni el bigote.
Pero me pasa como a Scarlett: no me da pena. Porque me queda la convicción razonable de que si la opereta hubiera evolucionado en tragedia y hubiera llegado al final del tercer acto, yo, por poner un ejemplo, no hubiera podido escribir este post.

Por: Roberto Zucco | Política nacional. | Comentarios (28) | Referencias (0)

Comentarios

Pues, querido, a mi eres tú el que me da envidia, y de la 'mala'. Porque sólo con llegar a ser la cuarta parte que tú de culto me daría con un canto en los dientes.

Gracias por explicarme (nos) ese día tal y como lo viviste tú. Tuve ocasión de entrevistar a Juan Diego cuando trabajaba yo en un periódico y, la verdad, parece que le estoy viendo decir eso de la chapuza. Y francamente menos mal que no salió adelante el golpe... Hubiéramos perdido el placer de poderte leer. Besos, C.

Calamity | 13-06-2005 17:24:22

Gracias por el post que es muy interesante.
Era peque cuando ocurrió pero no por ello me interesa menos. Aproveché en la universidad para hacer un trabajo sobre esto aunque la documentación sigue estando muy limitada y aún parece que hay cosas que esconder.
A mí, como a tí, no me da pena el del tricornio. Tal vez mantuvo el tipo hasta el final por eso mismo, seguramente, él no hubiera tenido de pena de nadie que contrariara su opinión o sus ideas. No dudó en usar un arma y disparar contra los representante de la nación, es decir, contra nosotros...
Por lo demás comparto la envidia que calamity describe en su post :).
Besos

chocoadicta | 13-06-2005 17:46:27

A mí cierta pena sí me da, como pena me da cualquier mente enferma.

Lo cual no quiere decir que me dé pena la consecuencia de su acto...

PD: Muy interesante crónica.

El Anacoreta | 13-06-2005 18:05:25

Es que mira que ser rojo en Zaragoza ... ¡a quién se le ocurre!
De aquella noche recuerdo sobre todo la admiración que sentí por aquel personaje pequeño y delgado pero enorme desde el punto de vista humano, como lo demostró a lo largo de su vida: el general Gutiérrez Mellado.
Nunca creí que pudiera admirar a un militar... y ya ves.
De nuevo gracias Zucco querido por tu mirada inteligente hacia el pasado y por tu relato más inteligente aun.
Muchos besos.

Iris | 13-06-2005 18:35:23

Es verdad lo que dice Iris acerca de Gutiérrez Me llado. Uno que busca motivos de enorgullecerse de las cosas de este país, y que durante tantos años le ha costado encontrar unas cuantas, también siente una predisposición freudiana insatisfecha y rara de admirar a los militares. Como tengo una opinión secular nefasta del ejército español, de su papel en el interior y el exterior, de pronto siento unas migajas de orgullo, como digo, de verlo colaborar en misiones realmente humanitarias, mandado por oficiales jóvenes y preparados, leales a la constitución y colegas de otros que son iguales que ellos procedentes de otros países de Europa o del mundo. Yo aboliría todos los ejércitos, por supuesto, pero, en este juego posibilista que es la vida, me conformo con este tipo de cosas que suponen avances. Por eso Gutiérrez Mellado, erguido aquella tarde de 1981, representa el ejemplo contrario al militar tabernario y fanfarrón, digno, sin inmutarse ante los disparos de unos delincuentes que después se emborracharían en el bar, causando destrozos, y que ahora estarán cómodamente instalados en sus horrendas casas con sus horrendos papeles pintados de florecillas en sus horrendas paredes, pero cobrando pensiones que la democracia que ellos, por esa puta obediencia debida, estuvieron a punto de mandar al traste.
Y también recordar, porqué no, la altiva actitud de Adolfo Suárez, pobre desmemoriado/memoria viva de la transición, y la de Santiago Carrillo, una calva con gafas en el desierto de madera de los bancos del congreso, descuartizando la imagen de las dos Españas: la derecha y la izquierda, por ellos representadas, dignas ante la caverna. Ay, Iris, deberías haberte callado...

Roberto Zucco | 13-06-2005 19:18:55

Por circunstancias que contaré otro día, en otro sitio (o tal vez no, total...) la magnífica "crónica" de "Roberto" me ha hecho vibrar el diapasón con total empatía. Comparto tus sensaciones de aquella noche, querido amigo. Y me parece que has hecho muy bien en apostillarte con esta nueva entrega sobre aquella ignominia: nuestros lectores más jóvenes se merecían tus acertadas precisiones, con las que poder comprender mejor de qué estábamos hablando. También comparto el guiño burlón y cómplice de Iris (entre "rojos" anda el juego). Besos a los dos.

Ernesto | 13-06-2005 20:09:06

El otro día salió la conversación en el trabajo, y las sensaciones en efecto variaban mucho en una franja de edades no tan distantes. A mí me pilló con doce añitos, una mezcla de interés precoz y ganas de ver dibujos animados o de que no hubiera cole.

A lo que iba: varios coincidimos en que el toque de irrealidad, visto desde ahora, se lo da la imposibilidad de imaginar un desarrollo exitoso; nos resultaba inconcebible un día después, una junta militar, la represión, los exiliados... cosas marcianas.

nonwriter | 13-06-2005 20:15:02

En mi comentario puse (y luego borré) también a Adolfo Suárez y a Santiago Carrillo. No quería que quedara demasiado largo y me alegra que tú los hayas mencionado. Me alegra coincidir (una vez más).
Y ahora me callo... para que no me riñas.
Muchos besos de nuevo.

Iris | 13-06-2005 20:29:46

Vaya, Cal y yo, andamos siempre de una en otra y de otra en una... (si dime con quien andas....) como elaa te digo que me ha conmovido extraordinariamente tu relato del 23-F, siempre me ha interesado..he leido cosas y amigas mias hijas de padres politicos me han relatado como vivieron esa noche... yo no recuerdo ni siquiera que elcolegio cerrara... y creo que en el pais vasco ni cerro!! o si cerro ni mentere..y tengo la sensacion de que fuera sabado..igual mis padres me dijeron directamente que habia fiesta y yo me lo trague!!! no se...

Pero lo que realmente me ha conmovido es escucharte decir que nada mas y nada menos que BUTANITO retransmitia el golpe!! como si fuera un partido de futbol!! por favor yo eso querria escucharlo!!!!

Y de nuevo apostillando igual que CAl te dire que al igual que Wolffo y otros tantos que por aqui exponeis vuestras vivencias... y cultura me quito el sombrerp... envidia me dais y con vosotros espero seguir aprendiendo...El otro dia me dijeron una frase.. No hay nada mas interesante que un hombre con futuro y una mujer con Pasado.. (empiezo a ponerla en duda) :P

Un Beso fortisimo

La DiviNA GiLda | 13-06-2005 21:18:54

No sabía yo q era un militente izquierdista, jejejeje. Yo me acuerdo del golpe por peliculas y por los documentales.
Pq yo nací en el 80, y claro... pues es imposible q me acuerde en vivo y en directo, aun no habñia nacido, mi mami estaba embarazada de mi, así q en mayo nací, en un país de democracia. Un besitooo.

Meriel | 13-06-2005 21:29:42

Ya ves, yo estaba con mi compañera viendo "Mash". Ni que pintado. Luego, tranquilamente, nos fuimos a casa de un gran amigo, dirigente del PSC. Estaba acojonado, ja ja ja. Yo, cuando oí a J.M. García, ya vi el final de todo aquello. No hay que ser muy clarividente. Hubiese habido una guerra civil y esta vez, los malos hubieran perdido. Fenomenal, ya no tendríamos que pensar en transiciones trasnochadas y en respetar una derecha de opereta fascista. Los capitanes, amigo Zucco, no estaban para chorradas. Y los capitanes, a finales del siglo XX, eran los que decidían... Como en Portugal o Grecia.
Por cierto, has de saber que la brigada acorazada de Lérida estaba a punto para salir ha Valencia y los oficiales de Milans ordenaron a los tanquistas no pegar un tiro. No sé si recuerdas las fotografías, pero los cañones de muchos tanques valencianos miraban el suelo. Anecdótico?

pau | 13-06-2005 21:55:21

Yo solo recuerdo a mi madre muy asustada y que no había cole, bueno y lo de los tanques en Valencia.
Un abrazo

Ararat | 13-06-2005 23:16:10

Uffffff...demasiados malos recuerdos de ese 23F. A mí me pilló de entierro, mi abuelo, republicano, que jamás se perdía un noticiario, debía estar revolviéndose en el ataúd mientras nos llegaban las noticias del golpe. Yo no debía estar allí, sino en Valencia, y en época de exámenes en la universidad. Después todo fue inquietud, llamadas telefónicas a los conocidos de Madrid, a los compañeros de Valencia imposible localizarlos, todos en la calle, arriesgándose a que les atropellase un tanque, por mucho cañón mirando al suelo que llevasen. Una noche muy larga, muy triste, muy inquietante...
Buena crónica, mi Zucco.

amanda | 13-06-2005 23:20:04

En ese día yo aún no había nacido. Y sé que mis padres no se enteraron hasta que ya pasó todo, pues por aquellos tiempo no tenían ni TV ni radio..y sólo les extrañó el vacío de las calles (si es que...de poco comprometidos siempre está lleno el mundo, luego dicen de los jóvenes de ahora;)). Pero no entiendo como a alguien le puede dar pena. Fue un episodio totalmente vergonzoso (bueno, toda la dictadura fue un episodio totalmente vergonzoso, y éste dio la nota final), aunque también bastante hilarante, visto en imágenes desde la distancia.
Aún asi, mejor que no tengan mayores oportunidades de repetirse.

illa | 13-06-2005 23:30:35

Creo que este post es especial porque formar parte de la historia es algo que emociona a cualquier ser humano, me alegro de que sigas aquí para ayudarnos a recordarla. La historia no se puede olvidar para en la medida de lo posible evitar que se repita, sobre todo en los términos de la que referencias. Yo creo que en cada uno de nosotros habíta un héroe solo que a veces no llegamos a descubrirlo...

Encantada de leerte :)

Brisa | 13-06-2005 23:43:44

Ayer estuve por aqui pero no pude dejarte ningún comentario. No hace mucho tiempo que tuve que explicarle a mi hija (tiene 19 años) lo del 23F no tenía ni zorra idea. Y es que, aunque parezca mentira, estudian la historia de otros siglos y nada de su historia reciente. Yo, ese fatídico día estaba trabajando cuando la mujer de un compañero que estaba viendo la tele en ese momento, lo llamó por teléfono. Creímos que era una broma, claro, hasta que nos encontramos con la cruda realidad. Aqui, en Valencia, llegaron a salir los tanques a la calle y la verdad, es que daba miedo verlos.
Un post muy bien escrito, Roberto.
Un beso.

ladesordenada | 13-06-2005 23:53:37

Pues yo lo recuerdo perfectamente... fui a una tienda a comprar algo que me había encargado mi madre y escuché en la radio la noticia de que había un intento de golpe de estado y al llegar a casa lo conté, mi padre que aún no se había enterao de nada se rió de mí, pero al poner la tele y ver aquello le dieron los siete males.

Recuerdo tener miedo, escuchar a mi padre diciéndonos que hasta que aquello no se arreglase no saldríamos de casa para nada. No se me va la imagen del Rey en televisión, ni la imagen de toda la familia sentada en el salón pendientes de todo lo que ocurría. Menos mal que las cosas no le salieron bien al mindundi este.

Un besito :)

Perlanegra | 14-06-2005 03:41:25

querida illa: aquel dia salimos de clase y nos fuimos a tomar unas cañitas, y alguien nos comentó lo que había pasado.Intuímos que era algo terrible, y nos fuimos cada mochuelo a su olivo, y no salimos de casa por varios motivos, y ninguno era la falta de compromiso.Tu jamás sabrás lo que es vivir tu infancia y adolescencia en una dictadura, y me alegro no sabes bien cuanto.Y por lo tanto, jamás sabrás el miedo que pasamos, la incertidumbre, las llamadas telefónicas a familiares y amigos de otras ciudades.Gente que estaba preparando su marcha de España, si, si, su marcha, en unas horas si el golpe prosperaba.No era falta de compromiso, era miedo.Miedo a que otro tipo con bigote nos volviera a joder las palabras y las acciones.

zipi | 14-06-2005 08:11:37

Qué años, qué sucesos,qué tumultuoso tiempo...

vir | 14-06-2005 12:27:40

Muy buena crónica realmente y bastante interesante, sí señor...
Desde luego, la inestabilidad en Españ, es una constante, porq aún hoy en día la tenemos... pese a q muchos se empeñen en decir y pensar aquello de: "España va bien..." debemos de cambiar la política española!!!!
Cuídate, besos y un big abra:
Alma;) (f)

Alma | 14-06-2005 13:37:44

Fantástico también este post, gracias a él y al anterior,hemos hecho un ejercicio de memoria de cómo cada uno vivimos ese día. Unos, como tú Roberto, lo vivisteis muy intensamente.Los que éramos niños, fue con el tiempo cuando descubrimos el significado de aquel 23F en el que sin aún saber la causa, sentimos que algo no iba bien.Algunos no habían nacido y gracias a recuerdos ajenos ,conocen la importancia de aquel día. De lo que estoy segura es que todos ahora respiramos aliviados por el fracaso de ese otro señor de tricornio con bigote y sus amigos.

Scarlett | 14-06-2005 15:06:18

Yo era pequeña en aquel tiempo, pero recuerdo sentir el olor del miedo, sentir que algo estaba pasando, que algo podía volver de nuevo...

un abrazo

María Guilherme | 14-06-2005 16:49:13

Yo ya era tan vieja como ahora y me tocó estar en la zona militar de Valencia, en Albacete, con toque de queda, prohibición de salir a la calle, mientras patrullaban la ciudad los grupos de extrema derecha, la policía nacional y la secreta: como comprenderás, no me quedé en casa, sino que salí a fisgar y a provocar. Todo era esperpéntico, delirante, disparatado, y si hás visto las películas de José Luis Cuerda te puedes hacer una idea de lo que fue aquella noche en Albacete, donde como representantes de CEDADE (nazis que loan la pureza de la raza aria) estaban dos hermanos con una importante minusvalía psíquica, acogidos en ASPRONA, que desfilaban en las ocasiones señaladas marcialmente arropados por su bandera, en la que andaban tropezándose constantemente.
Aquella noche terminé malísima de tanto reírme.

Gatopardo | 14-06-2005 17:38:36

Creo que has hecho muy bien complementando el post, pues la gente que no lo vivió viendo la cara de ese señor puede pensar que es un personaje que está interpretando el duo cruz y raya, que era un pobre colgado que daba pena.
Es difícil entender pasados unos años lo que significaba que un representante de esa España que se resistía a ser democratizada, hubiera tomado el poder. En realidad todavía andan por ahí pero, paracen viejecitos tiernos que cuentan batallitas, parece que nunca rompieron un plato y que siempre han aceptado las normas democráticas. Pero no, son verdaderos lobos con los dientes un poco mellados nada más.
Creo que has hecho una vez más un ejercicio de memoria muy necesario y muy bien desarrollado como siempre.
Saludos

Chusbg | 14-06-2005 18:56:17

El 23-F me pilló como alumno en una Escuela Militar. Estábamos todos en una enorme sala de estudio. Cada uno en sus mesas marcialmente alineadas. La Ser me acompañaba y de pronto, el susto. Difundí la noticia entre todos. Los mandos desaparecieron. ¿Qué vi? Unos pocos mostraron sin rubor, crecidos, su alegría. Otros muchos parecieron no oír la noticia y continuaron en sus cosas; estaba claro, no tomarían ningún partido y sus preocupaciones pasaron a ser los permisos, el posible incremento de guardias, las movidas. Otros pocos, muy pocos, ¿Dos, tres, cuatro?: el miedo en el cuerpo. Yo, asustado, un pulpo en un garaje. Las noticias fluían sin desmayo por la radio. Aquello me tranquilizaba, una chapuza de golpe, un indicio de la debilidad de la mascarada. Comprendí la importancia vital de los medios de comunicación, de cualquier medio, de cualquier recurso que facilitara el flujo plural de noticias. En el cuartel no se percibía ninguna actividad: quietud, incertidumbre, ¿La calma antes de la tormenta?
Aquella escuela no era La Ciudad y los perros. No había líderes en ningún sentido. Cada uno ante su conciencia, ante su hora. Todo era posible.

Me espanté y temí lo peor con los tanques en las calles de Valencia. Me complací con los rumores de que en Albacete los aviones harían frente y sentí orgullo de mi tierra, era, otra vez, zona roja. Admiré a Gutiérrez Mellado y aprendí acerca de la dignidad y del valor. Me impacientó la tardanza del rey. Respiré un poco cuando habló.

Me dormí siendo soldado, saboteador, cobarde, desertor, valiente, espía, infiltrado y maqui; oliendo a claveles y con todos los abriles pinchados en el calendario.

Me desperté alegre, satisfecho, con la absoluta certeza que lo acontecido nos hacía más fuertes, la vacuna necesaria.

Y de banda sonora:
Cruzar Los Brazos.
Que alguien piense que tú estás equivocado
que les puedas parecer un bicho raro
eso no es malo, eso no es malo.
Si te carga que un experto en bombardeos
te lo explique y tú no entiendas
de que va el juego,
levanta el dedo, levanta el dedo.

Que no sabes a qué distancia está esa estrella
las galaxias no te estimulan, no te interesan
no es tu guerra, no es tu guerra
pero piensas que esos meses son robados,
los que te hacen dar servicio de soldado
son tan largos, son tan largos.

Si estás dispuesto a hacer un buen corte de mangas
a quien te ordene conquistar aquella playa,
tender un puente, acorralar a algún vecino
en el supuesto que atacara el enemigo.

Si el peligro es que te llamen mal patriota
los que siempre hacen las cosas por pelotas
menuda gloria, menuda gloria.
Aquí estoy cautivo, solo y desarmado
no hay mejor defensa que cruzar los brazos
pasar de largo, cruzar los brazos.

Tal vez mañana no habrá nada que escupa fuego
y el que se invente el tirachinas le colgaremos
reposaremos nuestra miseria en un jarro espeso
quizás ese día todos seremos tontos o ciegos.
Aquí estoy cautivo, solo y desarmado
no hay mejor defensa que cruzar los brazos
pasar de largo, cruzar los brazos.
Letra y música: Víctor Manuel

Javier | 15-06-2005 12:41:21

Muchas gracias a todos/as por vuestros comentarios en estos dos posts sobre el 23 F, pero especialmente a tí, desconocido Javier, que lo viviste desde un lado muy distinto. ¡Qué grande es la libertad y qué llena de valores está la democracia, como concepto, como formas de estar de pie sobre la tierra!

Roberto Zucco | 15-06-2005 12:53:01

Yo era un mocoso a punto de cumplir 3 añitos cuando lo del 23-F, pero me apasionan todas las batallitas que me han contado sobre la famosa noche de los transistores...
En todas las familias hay de todo, y en mi casa hay gente muy de izquierdas, y también gente de derechas. Concretamente, tengo un tío general que en esa fecha era gobernador militar... y que estaba al corriente de todo. De hecho, una semana antes del fallido golpe, le dijo a mi padre que no saliera de casa ese día... no quiso dar más detalles, pero mi padre ya se olía que algo gordo se avecinaba. Afortunadamente, todo se fue al traste y esa chapuza de golpe nos inmunizó ante otras futuras conspiraciones algo más preparadas.

Me ha encantado leer tu crónica, Roberto. Y me ha encantado descubrir tu blog. Nos leemos pronto :)

Txarly | 16-06-2005 14:01:50

Lamento que usted pueda ser una especie de "valuarte" de la cultura de mi país. Es quizás la prueba más serena de la incapacidad del sistema educativo español por generar en las últimas generaciones una cultura ámplia, global, humanista y científica. Lo lamento realmente.

Carla | 08-08-2005 09:21:02

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