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Roberto Zucco

Jueves, 23 de junio de 2005

¿Cómo escogemos loslibros? (y 2). "Almas grises", de Philippe Claudel.

Precisamente esa forma de elección intuitiva me llevó a la lectura de “Almas grises”, del francés Philippe Claudel, nacido en Nancy, profesor universitario, y enseñante voluntario en cárceles y centros de discapacitados. Alguien a quien yo desconocía por completo, a pesar de que cuenta ya con importantes galardones en el mundo literario del país vecino. En concreto, esta pequeña novela, quinta de su trayectoria, acaba de recibir el prestigioso premio Renaudot.



Pues nada de eso hizo que me entraran ganas de comprarlo. Para mí fue determinante la fotografía de la portada, un paisaje gris, difuminado por la neblina, en la que un árbol prácticamente reducido a su esqueleto, aparece en mitad de una superficie anegada por el agua. Un paisaje de una belleza desoladora, que desde el primer momento me condujo a los que suele describir Chejov.

Pero no, la novela no tiene nada que ver con las narraciones breves o las obras teatrales del escritor ruso, aunque hay un aspecto que recordé durante la lectura. La acción literaria se desarrolla en una pequeña población francesa, cercana al frente en donde el ejército de este país combatía contra el alemán en la primera guerra mundial. La cercanía hacía que los ruidos de los cañones y las balas fueran una especie de música de fondo en las vidas de unos personajes que necesariamente la interiorizaban. La novela misma hubiera sido otra sin ese contexto sonoro. Una frase del libro me alertó sobre esta relación entre el mundo interior y la realidad externa: “Cada día, sin ni siquiera darnos cuenta, matamos a mucha gente, de pensamiento y de palabra. Bien mirado, al lado de estos crímenes abstractos, los asesinatos reales son escasos. El equilibrio entre nuestros deseos culpables y la realidad absoluta sólo se da en las guerras”. Y eso lo asocié al incendio que se está desarrollando a muy pocos metros de la casa en donde las tres hermanas dibujadas por Chejov en su emblemática pieza teatral, llevada a la escena por Satisnaslivski y posteriormente por Elia Kazan, estallan y abren sus corazones entre ellas, muestran a las demás sin tapujos ni convenciones el alcance de sus propias frustraciones vitales. Es decir, el incendio exterior es como una especie de metáfora de ese otro que vive frecuentemente oculto en el interior de cada personaje, y que hoy se deja ver también desde fuera.


Philippe Claudel

Aquí estamos ante una novela corta, en donde intuyo que la traducción al castellano le ha debido rebajar unos grados de calidad. Novela breve, de las que es necesario casi esperar a la última página para saber la solución del misterio que se nos va contando en ella, y que tiene que ver con la identidad del asesino de una niña y de una bella joven, sucedidos a lo largo de un pequeño margen temporal, pero relatados desde el paso de los años por una mente torturada.

Novela contada a retazos por quien llevaba el peso de la investigación, pero quien, en los tiempos en que ocurrían los hechos, también participaba en la vida de la pequeña población en donde transcurre, con sus personajes característicos, y los lazos sociales, morales y consuetudinarios que entre ellos se han establecidos. Novela, pues, de costumbres: crónica de una Francia rural que exportaba jóvenes al frente, sin que en el fondo nadie entendiera muy bien las razones de una guerra extraordinariamente cruenta, que exterminaba a miles de jóvenes soldados de una forma tan absurda como la que iba acabando con la vida de estas otras víctimas inocentes; novela policíaca paralela, con un entramado que mantiene el suspense hasta el último momento, con un final que nadie espera y que, sin embargo coincide con lo que las circunstancias nos han hecho saber desde el primer momento, provocando un punto de inevitable decepción: el asesino era el que se decía que lo era. Creo que es, también por eso y resumiendo, una pequeña joya.

Una joya que, repito, conocí, contraviniendo los consejos de Alfonso Guerra: por pura casualidad.

Por: Roberto Zucco | Literatura | Comentarios (15) | Referencias (0)

Comentarios

Ya que hablas de literatura francesa actual, y aunque me imagino que lo conocerás, quiero comentar(te) el libro "Vidas minúsculas", de Pierre Michon. Creo -a pesar de no haberlo leído en francés- que es uno de los libros mejor escritos que he leído en los últimos años. Es más, me hizo pensar que Michon es un "gran" escritor, no solamente bueno.
Si no lo has leído, te lo aconsejo sin dudar. Es un libro intimista, en el que se analizan las personalidades y ciertas épocas de unas cuantas de las personas que a lo largo de su vida han rodeado al narrador.
A mí me han aconsejado "Amos y siervos" (o "Señores y siervos"), también suya, y la compré, pero aún no la he leído.

Con respecto a la elección de lectura, para mí apenas tiene que ver con la compra de libros (al contrario, parece, de lo que les pasa a muchos). Muy raras veces leo algo nada más comprarlo.
La compra depende de consejos, de reseñas leídas, de alusiones encontradas en otros libros, y del azar; en fin, como casi todo el mundo. Yo sí tengo una lista de libros pendientes, pero la verdad es que es sólo una referencia más, o, mejor dicho, una referencia de reseva de la que sólo echo mano cuando no tengo claro qué comprar (la utilizo bastante si me preguntan algún título para regalarme).
La elección de lectura, ya en casa, es un momento que me encanta. Acabo un libro y voy a guardarlo en la estantería, y entonces me pongo a mirar todos y veo cuáles tengo todavía sin leer, y escojo. Es alucinante, porque es ese momento puedo "elegir" mi compañía de una temporada; soy plenamente consciente de que voy a darle una oportunidad de entrar en mi vida a algo que está cerrado esperando, a lo mejor desde hace años (mejor dicho, la oportunidad me la doy a mí).
Generalmente suelo alternar épocas y estilos, porque es lo que me pide el cuerpo: uno contemporáneo después de uno del XIX, uno ruso, o judío, después de un americano sesentero, un barroco sudamericano después de alguien realista español, etc. Y suelo leer un par a la vez, en cuyo caso trato de que uno sea más de "pensar" que el otro. Ahora, por ejemplo, estoy leyendo "Al faro", de V. Woolf, y "Lecciones preliminares de filosofía", de G. Morente... y claro, con el de filosofía me relajo.

Perdón por alargarme tanto. Enhorabuena por tus artículos, por el nivel que mantienes en ellos sin dejar que decaigan.
Un saludo.

Portorosa | 23-06-2005 08:50:28

Llenar estantes, rebasarlos es un placer único. Leer luego según la inclinación anímica y otras coordenadas del espíritu, mi lejano Roberto Zucco.
Te escribiría extensamente sobre libros ... ahora dormiré, en el libro de los sueños, nadie ordena, allí también el azar reina... como a veces en la vida, en las lecturas, en la soledad que pinta la vida misma ... Salux.

Vir | 23-06-2005 09:07:18

No sabría decir qué me inclina a decidirme por un libro u otro, como algunos han dicho, muchas veces depende del estado de ánimo. Otras me dejo guíar por ciertas personas, ésas que al explicarte un libro, lo hacen de tal forma que estás deseando leerlo, como me pasa ahora mismo con "Almas grises".Nunca he tenido libros pendientes, me resulta imposible adquirir un libro y no devorarlo inmediatamente. Cuando me he juntado con más de dos nuevos, nunca permanecen cerrados el tiempo suficiente para pasar a "pendientes".Van cayendo uno detrás de otro, respetando, eso sí, un momento de reflexión como despedida de esos personajes que han compartido conmigo cierto tiempo y que me han hecho sentir sus vidas como si fuesen mías.

Scarlett | 23-06-2005 10:15:39

Me apunto el título para este verano... si tengo tiempo.

El Anacoreta | 23-06-2005 18:54:54

Demostrado: contravenir los consejos de Alfonso Guerra conduce al éxito más rotundo. Seguiré tu consejo, o no?

forajido | 23-06-2005 21:25:19

Te felicito, amigo Zucco. He disfrutado leyendo este post, no sólo por su contenido. También por su forma, mucho más cuidada que lo habitual (eso me parece). Cada vez escribes mejor. Las reflexiones que compartes, al filo de la reseña del libro, son interesantísimas y tan sugerentes como para escribir interminablemente: las sordas pasiones humanas, ahí es nada, el material básico de toda la literatura. El libro está tan bien "contado", que ya me apetece leerlo (aunque nos hayas "destripado" la intriga, leñes). Esto último que he tecleado, me lleva a hacer una confesión un poco avergonzante acerca de mis manías lectoras: casi siempre comienzo la lectura de un libro ojeando su final, sabiendo cómo acaba. Así, cuando lo recorro en el orden correcto, puedo disfrutar verdaderamente de él sin ese "estorbo" del suspense (un "truco", a mi entender, para atrapar el interés del gran público que, de otro modo, no "soportaría" la lectura). Un perro verde, lo sé.

He disfrutado mucho, además, con el comentario del señor de Portorosa en el que nos desvela parte de su "intimidad lectora" (que me recuerda tanto a la mía). Y no he tenido más remedio que sonreír, con emocionada simpatía, al saber que con la filosofía se relaja. Un abrazo muy fuerte a los dos. Cada día da más gusto leeros.

Ernesto | 23-06-2005 21:42:26

Maestro Z. Siempre que contravengas los consejos e indicaciones literarios y musicales de Alfonso Guerra, acertarás.

Gatopardo | 23-06-2005 23:09:30

Pues creo que en cuanto salga del trabajo hoy me pasaré por una librería para adquirir un volumen del libro que nos cuentas -no sé de qué manera he visto imágenes de "Senderos de Gloria" de Kubrik (¿?)-(y por supuesto también del que habla Portorosa).

Tendrá que esperar su turno en la estantería de mi casa (o de casa de mis padres pues en la mía ya no cabe casi nada) ya que me pasa algo similar a Portorosa: primero adquiero el libro, luego, normalmente pasado un tiempo, lo leo (salvo que tenga unas ganar irremediables e irresistibles de hacerme con él). Y también leo varios libros a la vez. La gente alucina conmigo y me dicen que cómo hago para enterarme de uno y de otro (s).

Y a Ernesto decirle que yo también tenía esa insana costumbre hasta que lo hice con "1.984" de Orwell y me fastidié toda la magnífica novela. Desde entonces, hace ya ¡¡¡10 años!!!, no he vuelto a tentarme con leer el último capítulo de un libro antes que el primero.

Besazo. Cal.

Calamity | 24-06-2005 10:30:19

hola de nuevo..tanto viaje me va a matar...
Yotengo dos vias lectoras, la visual o impulsiva, que es la que ya habeis descrito de una portada o un formato que te llama, que te da buena espina, y la via de la recomendación o regalo.Y aqui mi mayor fuente es mi hermana, una gourmet de la lectura, que me conoce perfectamente, porque soy muy rara-a-a-a...
Ultimos libros que me han gustado, aunque no sean novedad: seda de alessandro baricco,terapia de lodge y la vida instrucciones de uso, de george perec.

zipi | 24-06-2005 10:32:07

Me quedo con esto:

“Cada día, sin ni siquiera darnos cuenta, matamos a mucha gente, de pensamiento y de palabra."

Y quizás, esos asesinatos se hacen reales en nada que las circustancias acompañen.



Y de los libros, pues, en cualquier lado salta liebre; atentos.

Javier | 24-06-2005 13:25:52

"Cada día, sin ni siquiera darnos cuenta, matamos a mucha gente, de pensamiento y de palabra."
Yo también me quedo con esto, me parece además que no hay que estar en guerra para que pase.
Mi manera de escoger libros muchas veces es esa, la casualidad.
Hay dos libros que releo en cuanto puedo uno es "1984" de Orwell y otro es "un mundo feliz" de Aldous Huxley.
Por cierto Roberto no sé si sería problema mío, pero ayer no pude entrar en tu pagina por más que lo intenté.
Saludos

Chusbg | 24-06-2005 16:00:50

Hola Roberto, te me has vuelto a escapar otra temporada. Gracias por seguir pasando por mi "casa".
Te sigo viendo.
(Tengo mono de cine a solas).
Besos!

KENDRA | 25-06-2005 17:44:26

Mmmmmmmmm, una inmejorable elección, un libro con el que disfruté mucho, para leer sin prisas ;)
Fue elegida libro del año por los libreros franceses.
Un beso :)

Grial | 25-06-2005 22:02:46

Definitivamente, exquisito.

CCQ | 02-08-2005 15:00:57

A mí me ha parecido una obra maestra y la traducción me ha gustado mucho.

Francisco Ortiz | 10-03-2008 22:31:54

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