Viernes, 01 de julio de 2005
Cuando en un país no existen libertades democráticas y, por tanto, sus ciudadanos carecen de cauces normalizados de participación política, cualquier evento público adquiere, a veces sin pretenderlo, una dimensión sociológica inesperada. Eso ocurrió en España hace cuarenta años: los Beatles ofrecieron sendos conciertos en Barcelona y Madrid, y llegaron procedentes de Niza tal día como hoy, desatando el entusiasmo de miles de personas que amaban su música.
Que Ringo Star le hiciera a un guardia el saludo hitleriano, y que éste le contestara con un amago de mamporro, o que la policía controlara de manera enfermiza y obsesiva los supuestos desmanes de los jóvenes bailando, conminándolos a sentarse, son anécdotas que significan cosas más profundas. Ringo dudo mucho que conociera y valorase la dimensión de su gesto, una burla directa al régimen de Franco, y el hecho de que a cualquier español le hubiera podido costar una automática detención y una paseillo por las comisarías e incluso una estancia en la cárcel.
En realidad, el régimen de Franco, a través de sus medios de comunicación oficiales –todos en mayor o menor medida-, ya había intentado descalificar a los cuatro músicos ingleses, a los que se refería siempre con sorna como “los escarabajos”, o “esos ye-yes, de ideas musicales cortas y pelos largos...”, etc. No era verdad: los poderes públicos, con los funcionarios del Ministerio de la Gobernación a la cabeza, estaban terriblemente asustados y temían que tanta juventud junta derivara en algaradas callejeras, o se interpretara como un acto de excesiva permisividad o condescendencia con una modernidad odiada y envidiada a partes iguales, fronteriza a ese famoso “libertinaje” con el que se nos estuvo amenazando durante tantos años, antes, durante y después de la transición. Por eso se explica el aparataje de represión que se debió montar en las inmediaciones y en el interior de los ámbitos en donde iban a actuar. Se temía un desbordamiento de las masas, la utilización del acto con fines estrictamente políticos, el lanzamiento de octavillas, etc, etc, etc, con la consiguiente repercusión interna y externa, en un momento en que se pretendía, por otra parte, dar una imagen menos autárquica y más moderada, dentro de lo que cabe. Nada de eso ocurrió, porque nadie fue con ese ánimo. El ánimo era sencillamente escuchar a los Beatles, en un momento de su carrera en donde ya habían demostrado que eran absolutamente geniales, pero en donde, como constatamos más tarde, lo mejor estaba por llegar.
Poco tiempo después, los Beatles decidieron no actuar más veces en directo. La experiencia norteamericana en los grandes estadios de base-boll fue determinante. Ni el público les oía bien, ni ellos mismos se oían de manera adecuada, con lo que el resultado era deficiente y a una infinita distancia de lo que se podía apreciar con gran precisión y calidad en sus propios discos. George Harrison, por ejemplo, comenzaba a interesarse por la música y los instrumentos orientales, mientras que John Lennon y Paul McCartney componían baladas inaudibles en enormes superficies, o composiciones de una estructura extraordinariamente rompedora, que tampoco eran los más adecuados para conciertos multitudinarios en donde el público se oía más que a los músicos. Todo ese caudal de creatividad era imposible de recoger y amplificar por una tecnología incipiente. Por eso, optarían por recluirse de por vida en los estudios de grabación, de donde ya sólo saldrían a través de películas o grabaciones promocionales de sus propios discos. Los conciertos españoles debieron también ser valorados para tomar esa inteligente pero difícil decisión, similar a la del pianista Glenn Gould, y algunos otros grandes artistas.
Han pasado los años. Hace uno escuché en directo a Paul en Madrid, en un concierto en donde la mayoría de las canciones eran del repertorio de los Beatles. Todo fue magnífico, especialmente el sonido. Aunque los músicos no eran los desaparecidos John y George o el incombustible Ringo, a los que Paul recordó con mucho cariño, sino otros mucho más jóvenes, y, por cierto, excelentes, aquello sonaba como debería haber sonado en aquellos dos conciertos que rememoramos con nostalgia y cariño todos los que nos consideramos admiradores eternos de la banda.
Los que además de devotos de los Beatles, somos profundamente demócratas y orgullosamente de izquierdas, nos alegramos doblemente ante una efemérides que a mí, por ejemplo, me cogió muy joven, pero con la suficiente capacidad intuitiva como para percibir el olor a pescado podrido que emanaba en un país sojuzgado por una tiranía anacrónica y en donde sus canciones sonaban como hermosos y premonitorios himnos de libertad.
Por: Roberto Zucco | Beatles. | Comentarios (17) | Referencias (0)
Un interesante y didáctico artículo que me ha traído mil y un recuerdos. Tiempos de sueños, cuando pertenecía a un grupo de música en el que soltaba mis gorgoritos adolescentes. Yesterday se llamaba el grupo, y yo aún soñaba con ser una estrella brillante en el cielo.
Un saludo amistoso.
tt | 01-07-2005 00:18:47
"Sus canciones sonaban como hermosos y premonitorios himnos de libertad". ¡Eso es!. Así me sonaban entonces (yo también era muy jovencito, pero "intuitivo"). Qué bien lo has expresado, Zucco. Y qué bien has contextualizado los conciertos en la España del momento, reflexionando sobre las implicaciones políticas de lo que no sólo fue un acontecimiento musical. Y sin caer en la tentación de ninguna nostalgia (que se sepa, que se note). Bien. Un texto magnífico. Me dejas pensativo y un pelín (lo confieso) melancólico. No vivimos en el mundo que, entonces, soñábamos al compás de esas canciones. Ay. Me siguen sonando, aún hoy, como hermosos himnos premonitorios de un mundo posible y lejano. Pero, ahora, tienen un deje (que no tuvieron antes) de foto color sepia, de flor marchita olvidada en un libro, de espuma en la rompiente de la playa de un verano lejano.
Ernesto | 01-07-2005 01:54:52
nunca he sido gran fan de los beatles aui la menda siempre ha tirado pa los rolling, pero intuyo y supongo que ellos traian consigo muchas otras cosas que me hubiera gustado vivir, tuvo que se runa gran epoca, y como siemptre te digo, te envidio...
La DIviNa GiLda | 01-07-2005 09:29:13
A mi niño le gusta las canciones de Los Beatles, como a mí me gustaban cuando mi papá me cargaba y me decía: "escuchas nena mía?, suena una canción para gente como tú, cantan los Beatles". Y yo era feliz.
Vir | 01-07-2005 10:27:28
Te dirás, que soy desagradecida, porque no he puesto una canción de los melenudos en mi radio blog. Oh, mi amigo, es por mi papá... sólo por eso... recuerdas el post donde lo evoco?
Un abrazo.
Vir | 01-07-2005 10:29:55
Jo, se me acumulan tus posts querido Zucco. Vengo aquí a decirte que estoy escuchando ahora mismo a los Beatles en Radio 3 (además el disco que más me gusta de ellos, el Sargent Pepper) y ¡¡¡mira lo que me encuentro!!!. No doy a basto. Luego me paso de nuevo. Un besazo.
Calamity | 01-07-2005 12:17:06
Brisa | 01-07-2005 16:06:35
Cuando los Beatles vinieron a España, mi "hermana" mayor estaba en plena euforia beatlemaníaca adolescente intentando -por todos los medios posibles- escapar del pueblo donde vivía en dirección a Madrid para al menos ver de lejos a su ídolo John Lenon. Como bien expresas la llegada de los Beatles a España supuso algo más que un par de conciertos y varias canciones sobre "te-quieros". Mi hermana no pudo ir y se tuvo que conformar con su caja de recortables de revista (todavía los conservamos), sus vinilos y sus cintas grabadas de la radio... Un besote. Calamity.
PD. Una breve anotación para decirte que me ha gustado tu anterior post sobre la vida privada; que tendríamos mucho que decir al respecto, pero que ahora ya no es momento. Que ahora me voy a casa a desmayarme un rato después de esta semanita.
Calamity | 01-07-2005 18:14:30
En el año 1963 me fui para Madrid; la primera pelicula que vi allí fue: "Que noche la de aquel día". El cine creo que era cerca de la Estación de metro de Palos de la Frontera...eramos seis rapaces gallegos que fuimos con una beca a estudiar. Me sorprendió la amabilidad del acomodador búscandonos un sitio para sentarnos..yo iba de último...el hombre me entrego las entradas y extendió, de manera casi inapreciable, la mano; entendí lo que quería decirme cuando, de repente, me soltó las entradas con cierto desaire y apagó la linterna. El buen señor seguro que no fue capaz de comprender que aquellos rapaces no tenían un puñetero duro de sobra; los gallegos no siempre son tacaños, a pesar de la fama, también los hay pobres...la pelicula, bien... a pesar de los años todavia la recuerdo.
Unha aperta
pepe penas | 01-07-2005 19:31:20
Curiosa época, sí señor.
Dices que las baladas las componían John y Paul y es cierto. Pero te has dado cuenta que, sin la influencia de cada uno de los cuatro, nunca hubiesen sido lo que fueron.
La batería de Ringo les dió el famoso ritmo beat, nadie pudo ser capaz de crear un ritmo así. Y los cambios y sensibilidad de George, no fueron un toque genial?
pau | 01-07-2005 21:47:25
Yo hace 40 años... pues ni en proyecto... Sin embargo lo has narrado tan bien y tan plagado de sentimientos, que hago mia tu nostalgia.
Es lindo pasearme por aqui. Un beso grande
Ju | 02-07-2005 06:21:21
Pues yo era muy pequeño pero recuerdo que la música que tocaban y que se oía en la radio, era muy diferente a aquellas coplas "apañolas" que se escuchaban en todo momento, en todo lugar y que yo he acabado odiando.
Chusbg | 03-07-2005 23:42:42
Me encantaría poder decir: "Hace 40 año,....), pero, desgraciadamente, nací en los 80. Sin embargo, desde que tengo uso de razón he estado escuchando a los "4 fantásticos". Cuando era aún pequeñita, me dormían con sus canciones y siempre he oído a mi tío tocar sus melodías al compás de la guitarra.
Cuando, hace dos años, cumplí mi sueño de visitar la cuna del beat, Liverpool, pasé uno de los mejores momentos de mi vida. Jamás lo olvidaré. Cada vez que veo las fotos se me hace un nudo en la garganta.
Zucco, me ha encantado tu artículo. Una genial manera de contar aquellos tiempos.
En mi pueblo(Lora del Rio-Sevilla-), tenemos proyectado un homenaje a The Beatles para el próximo mes de febrero. Espero que se pueda llevar a cabo. Queremos que tenga un carácter periódico.
Mi enhorabuena por tu blog.
Beatles forever!!!!
Besos
Esther | 29-12-2005 14:22:18
me encantan los beatles!!!!!!!!!! los adoro!!!!.. los amo!!!!!!! los kiero mucho pero mucho pero mucho!!!!! aguante los beatles!!!!!!¡¡¡¡¡!!!!!!!!.............
daý | 01-02-2008 22:22:47
qurino melgarejo coral | 09-05-2008 14:52:50
pplaperas | 21-10-2008 16:22:16
Yo soy admirador de los beatles, y si soy democratica pero no necesariamente de izquierdas, tampoco soy de derechas realmente me parecen todos iguales pero esque según tu si te gustan los beatles necesariamente tienes ke ser de izquierdas y sinceramente no estoy deacuerdo contigo
anonimo | 29-11-2008 11:00:38
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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