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Roberto Zucco

Miércoles, 13 de julio de 2005

"Triunfo" y "Le Monde Diplomatique".



Los que no vivieron de manera consciente, fundamentalmente por razones de edad, los últimos años de la vida de Franco, no podrían imaginar hasta qué punto significaba un extraño anacronismo la publicación semanal de la revista “Triunfo”.

Es cierto que la revista tuvo sus expedientes y sus interrupciones temporales. Al fin y al cabo se vivía en un país en donde se ejercía la censura de prensa pura y dura, y “Triunfo” no era sólo una publicación democrática, sino claramente de izquierdas y, por tanto, favorable a un vuelco radical de la situación política del tardofranquismo. Otras más tibias tuvieron todavía más problemas. Pero ésta, en donde Eduardo Haro Tecglen escribía unos editoriales extraordinarios, centrados en política internacional pero que todos leíamos en clave doméstica, significaba, como digo, una pica en Flandes increíblemente consentida por la autoridad, en este caso incompetente. Y es que el régimen de Franco, sobre todo al final, a pesar de que seguía fusilando alegremente, tenía algunas contradicciones notorias, rendijas por donde la libertad se asomaba con casi total desparpajo. “Triunfo” era una de las más notorias, la filmografía de Carlos Saura otra bastante llamativa.

Cuando se terminó la publicación semanal de “Triunfo” me quedé sin revista que leer. Quiero decir sin leer asiduamente. Es más, publicación en la que depositaba mis esperanzas, publicación que se cerraba por alguna catástrofe empresarial o similares. Por ejemplo, la revista de humor “Por favor” (desaparecida a su vez “La Codorniz”), o el periódico “El Independiente”, que descubrí diez días antes de ser cerrado. Y así, otros ejemplos. Ahora leo “El País” de vez en cuando, sin demasiada convicción ni entusiasmo, decepcionado en gran parte por su manera centrípeta de contar la realidad periférica, y “La Vanguardia”. Articulistas sueltos en ambos diarios me mantienen todavía como consumidor ocasional de prensa escrita, hábito que en buena medida he sustituido por la lectura de blogs y por la consulta de diarios digitales en internet.

Pero desde hace un año he descubierto “la revista”, mi actual revista. Se trata de “Le Monde Diplomatique”, en su versión española, que tiene el inconveniente de su periodicidad mensual y que a mí me dura a lo sumo dos o tres días nada más. En cualquier caso, es una publicación magnífica: progresista, con firmas de auténtico prestigio intelectual, que representan muchas posiciones ideológicas, y con una línea editorial favorable a la construcción de una Europa de valores democráticos y humanistas, como respuesta al modelo simplista y probablemente injusto que pretendían la mayoría de nuestros eurodiputados y que se ha quedado un poco descuajeringado después de los famosos referendums perdidos, y al referente político, cultural y económico que encarna el imperialismo norteamericano.

Yo aconsejo su lectura, e incluso su estudio minucioso, a quienes, por ejemplo, vilipendian injustamente a Moratinos, olvidando o desconociendo el respeto que su figura despierta en la mayoría de los círculos diplomáticos internacionales, me refiero a los no alineados servilmente con EEUU; a quienes creen que nuestro país tenía con el gobierno anterior mucho caché por estar a la sumisa vera de ese país, y a muchos de los afiliados al PP de buena fe que vieron estupefactos como su jefe de filas apoyaba con gran ardor guerrero la intervención militar de Irak y ponía los pies encima de una mesa para estar a la altura de George W. Busch. A esos, “Le Monde Diplomatique” o les decepcionará totalmente desde la primera línea, o les cambiará el chip por completo.

Un riesgo que deberían correr simplemente como gimnasia intelectual.

Por: Roberto Zucco | Política internacional. | Comentarios (16) | Referencias (0)

Comentarios

"Triunfo" forma parte de mi educación ideológica y sentimental. Universidad complementaria, "cátedra de papel" que llenaba los "huecos" académicos clamorosos respecto a la cultura, el pensamiento, las vanguardias. Creo que "Triunfo" fue, sobre todo, una revista cultural en sentido amplio. Una fuente cultural de primer orden en pleno desierto. Gracias a sus acuerdos de colaboración con Le Nouvel Observateur, acogió espléndidas colaboraciones de García Márquez, Galeano, Carpentier, Susan Sontag, Roa Bastos, Umberto Eco, Foucault, Francis Bacon... Sin olvidar a los espléndidos artífices del milagro: los españoles Haro Tecglen, Vázquez Montalbán, Miret Magdalena, Luis Carandell, Ezcurra y tantos otros. Y el humor, ¡ah!, de Quino, de Copi...Me parece que fue no sólo una revista "política", sino un referente aglutinador del pensamiento progresista, una vanguardia cultural, un espacio de libertad y hasta una seña de identidad. Cumplió una función no adoctrinadora, sino de mostrar en esbozo lo que, en plena libertad, significaría el auténtico ejercicio del libre pensamiento. Hizo nacer un sentido de anagnórisis. Al principio, el franquismo no entendió su lenguaje, tan "otro". Tardó en prestarle atención, pero ya era demasiado tarde. "Triunfo" ya había desmontado toda la semántica de la dictadura (entonces, se cabreó y ejerció la censura: de hecho, no pudo dar cuenta de la muerte de Franco porque estaba "suspendida"). "Triunfo" demostró que la única cultura avanzada la estaba haciendo una nueva vanguardia antifranquista y, por su mera existencia, descalificó radicalmente lo que quedaba del aparato cultural franquista y sus códigos lingüísticos. Fue a la vez ariete y cauce central de un verdadero movimiento de "reconstrucción de la razón democrática". Y acabo preguntándome si el "revival" que representa tu oportuno post, amigo Zucco, no será un poco "tal como éramos" (cosas de la edad), a medias operación nostalgia, a medias necesidad de retorno a las fuentes de la conducta y la conciencia. Ahí lo dejo. Un abrazo.

Ernesto | 14-07-2005 01:50:38

Se me olvidaba agradecerte la recomendación de leer la edición española de Le Monde Diplomatique. Confieso que ni siquiera la he ojeado nunca. Suena muy bien lo que dices de ella. Ya estoy deseando comentar qué me parece con conocimiento de causa. (Siempre "descubro" cosas leyéndote, estimado y estimulante amigo Zucco).

Ernesto | 14-07-2005 01:55:18

Le Monde Diplomatique es, a veces, un buen referente aunque su Atlas, por ejemplo, peca de exceso de demagogia y de puritanismo. Hay una cosa que me enfurece enormemente de Le Monde Diplomatique: nunca, hasta la fecha nunca, hablan de la corrupción de los gobiernos africanos como uno de los mayores enemigos para alcanzar un desarrollo sostenible y sí de las fallas de los sistemas crediticios del Banco Mundial o del FMI.

Respecto a Europa y su visión de una Europa "humanista" sólo puedo recordar algunos terroríficos editoriales (recogidos en el libro 1.000 editoriales de Le Monde...) en los que llegaron a defender la política de Milosevic, alineándose claramente con las tesis del presidente francés del momento, Mitterrand. Como todo, luces y sombras, mejores intenciones que resultados, idealismo de salón acolchado y poco de pragmatismo contra los tiempos tristes y crueles que nos toca vivir. Pragmatismo "de izquierda" por llamarlo de alguna forma. Desde mi punto de vista, la tecnificación del mercado de trabajo, la sustitución progresiva de lo que antes era "industria" y ahora es sólo "empresa", la conversión de las sociedades europeas en empresas de servicios (turismo, cultura, etc, etc) en las que los políticos sólo son valorados como "gestores" y no como artífices de cambios reales en la sociedad, no como lo que deberían ser, Políticos, han sumergido en un limbo a lo que es la "izquierda". Y en este nuevo entorno, los teóricos de la izquierda no han desarrollado ni una sola idea nueva, su única lucha parece consistir en mantener un nivel de prestraciones sociales alto manteniendo un alto poder adquisitivo. Los sindicatos, como fuerza que aglutinaba a los trabajadores contra los patronos han quedado como centros de formación ocupacional ya que ahora no es tan fácil para ellos determinar quién es patrono y quién es obrero, en qué escalafón está cada uno. Y en esa lucha, en esa redefinición de la izquierda europea, Le Monde Diplomatique sólo es un florero, una especie de buzón de sugerencias bienintencionadas y políticamente correctas. Casi como ATTAC, pero más delicado y sutil.

Cecilia B. | 14-07-2005 02:27:03

Cada vez me da más miedo comentar en algunos blogs. Mi "analfabetismo" político, social y cultural se hace cada vez más patente...
No conocía la revista "Triunfo" (craso error para una que estudió algo llamado Ciencias de la Información, rectifico, Desinformación). Miraré en las hemerotecas, pues.
Lo que sí que me alegra es ver que alguien lee "La Vanguardia" y que ese alguien eres tú. Y que también lees "Le Monde Diplomatique" otro de mis referentes... Por supuesto que, como señala Cecilia B, tuvo y tiene sus defectos, pero eso sucede en cualquier publicación por desgracia.

Calamity | 14-07-2005 11:39:06

Yo también leía el triunfo y la codorniz en su día allí empecé a leer a uno de mis periodistas favoritos que es Haro Tecglen.
Seguiré tu consejo y leere siempre que pueda le Monde Diplomatique. Conocía su existencia pero nunca lo he leído.
Saludos

Chusbg | 14-07-2005 14:02:09

Yo también leía Triunfo (veo que por aquí todos somos de la misma edad más o menos) y quizá ahora que lo están digitalizando, vuelva a leerlo, no tanto como ejercicio de nostalgia como por comprender mejor en qué nos estamos convirtiendo.
Buscaré Le Monde Diplomatique, aunque por aquí es difícil encontrar según qué cosas, porque hasta ahora no me ha defraudado ninguna de tus recomendaciones.
Un beso, mi Zucco.

amanda | 14-07-2005 17:05:57

¿Y cuánto cuesta "Le Monde Diplomatique"? Es para saber si me lo puedo permitir y tal, jajaja. Aunque si es mensual, supongo que siempre se puede hacer un esfuerzo. Lo que sucede es que con mis suscripciones a National Geographic, Viajes National Geographic e Historia National Geographic (te llaman por tfno. y te engatusan), creo que tengo el cupo más quye cubierto. En cualquier caso, me lo apunto.

En cuanto a lo que comentas sobre "Triunfo", pues la verdad es que yo miro con cierta envidia aquellos tiempos que os tocaron vivir, que obligaban a la sociedad a moverse y a tener inquietudes, en contraste con el apoltronamiento y la desidia intelectual que hoy nos azota.

El Anacoreta | 14-07-2005 19:23:44

las mismas cosas leídas por distintas personas se ven y entienden de manera diferente. Así que por mucho que algunos pasemos por Le Monde Diplomatique, difícilmente llegaremos a las mismas conclusiones a las que tú llegas, porque cada uno tiene sus nostalgias y sus anclajes. Lo digo esencialmente porque el último párrafo me parece mucho suponer, y mucho dar por hecho dónde está "la verdad absolutamente verdadera de las cosas que no tienen vuelta de hoja pensando correctamente".

PrincesadelGuisante | 14-07-2005 19:44:31

No he leído nunca Le Monde Diplomatique. Leía Triunfo y algunos más que ahora ni viene ni recuerdo. Muy de vez en cuando leo La Vanguardia, para mí el mejor. Mañana buscaré Le monde Diplomatique. Lo leeré con la anotación mental de lo que cuenta Cecilia.
Recordemos los tiempos de Bosnia y Croacia. La política de los gobiernos socialistas francés y español.
En aquellos tiempos criminales y vergonzantes, apoyar a Milosevic solo tenía una explicación: estar financiados por el PSOE o el PSF

pau | 14-07-2005 20:27:57

Eres buena referencia para mi en asuntos de lectura así que, el referente de mi referente...¡ será mi referente !
Reconozco, no obstante, que hubiera preferido una alusión diferente a la de Moratinos.No me gusta nada el cambio que pretende hacer con el cuerpo y la carrera diplomática.Me gusta todavía menos que utlice como modelo de referencia un pais que no se parece al nuestro ni en la punta del pie.Creo que no traerá buenas consecuencias para españa y las relaciones diplomáticas.Muaks, zucco. Te leo cada dia aunque no pueda/quiera/sepa contestarte siempre.

linda | 14-07-2005 23:37:08

Maestro Z. casi me da un alipori poniéndome la mordaza... ¡ay, qué joven y qué adulto tan juicioso resultas.

Gatopardo | 15-07-2005 00:56:37

es verdad, la lectura es parte de una buena vida. Aprendes desde cosas triviales como el último descalabro de la Esteban hasta ortografía, verdad?
Corriendo riesgos te diré que me sorprende tanto y me gusta tanto (antes más que ahora mismo) el poder de discurso, palabra, vocabulario y oratoria que posee Fidel Castro.. es un arma dulce y puntiaguda cualquier discurso suyo... me parece un genio de la palabra, lástima que esta genialidad oratoria no se vea en esa poco genial forma de hacer gobierno.. no?
un beso enorme para ti

elisa de cremona | 15-07-2005 13:19:01

Ala!
Pues ya lo he comprado... Es interesante... "4€" Anacoreta, 4€ritos de nada, no está mal por el contenido.

pau | 15-07-2005 13:55:11

Me ha llamado la atención, la actitud que tuvo 'Le Monde Diplomatique' en cierta coyuntura... ¿podrías comentar al respeto Roberto?. Buscaré el periódico y el que sí no podré ver -a menos que te animes a reproducir un artículo - es 'Triunfo'.

Valiosas recomendaciones.... Gracias y salutes.

Vir | 16-07-2005 09:51:56

Como veo que añoráis "Triunfo", ahí va el enlace con la edición digital, editada por la Universidad de Salamanca

http://www.triunfodigital.com/

Cecilia B. | 17-07-2005 09:54:13

Querido Roberto: yo he leído a menudo Le Monde Diplomatique, y aunque en general me gusta, he de decirte que creo que peca bastante de demagogia. Me parece que su talante crítico es unidireccional, demasiado tendencioso.
A veces parece que consideran que criticar a los enemigos de sus enemigos haría que la revista fuese cómplice de estos últimos, y así hay silencios clamorosos y, en mi opinión, imperdonables. Eso hace que lo vea como un buen referente, pero insuficiente y demasiado parcial por sí solo.

Anyway, gracias.

Portorosa | 18-07-2005 16:45:09

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