Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Roberto Zucco

Domingo, 17 de julio de 2005

Mariano Rajoy.



El único acto de grandeza que le reconozco a José María Aznar, además de salir en Abril de 1995 ileso y quitándose el polvo como si tal cosa de un atentado de ETA, fue prometer y cumplir que se marcharía al final de su segunda legislatura. Lo hizo y dejó un delfín a través de un procedimiento que recordaba más las sucesiones medievales que la utilización de los mecanismos que para este tipo de situaciones están previstos en la mayoría de los partidos políticos de las democracias occidentales. Aquí el PP actuó de coro sumiso, calladito y obediente, repitiendo el texto que le había sido facilitado, en una tragicomedia en donde los protagonistas fueron dos o tres elegidos por el autor de la obra.

Y apareció en escena Rajoy. Confieso que no me caía nada mal, y que en mi fuero interno, como daba por perdidas las elecciones generales del 14-M, pensar que podía ser el sustituto me hizo albergar cierta esperanza. Yo veía en él una capacidad de diálogo, y una cintura política bastante más flexible que la de su jefe, que se caracterizó siempre por su arrogancia y su inflexibilidad. Hasta me pareció un poco excesiva la sátira que desde Canal+ se hacía de él en los Muñecos del Guiñol presentándolo como un títere sin apenas personalidad propia.

Gano las elecciones el PSOE, y Zapatero empezó a hablar de talante. La derecha sociológica y sus principales portavoces, esto es las radios episcopales y los periódicos de siempre, comenzaron a hacer muy pronto mofas de ese nuevo espíritu, y Rajoy anduvo un tiempo como desaparecido en combate. Alguna batallita interna tendría que librar, y a algún barón pepero le pararía los pies para reafirmar su recién asumida autoridad, pero parecía como si aceptara el guante, como si también compartiera esa necesidad de abandonar la descalificación y el insulto como armas de relación políticas. Durante unas semanas fuimos un poco ingleses. Por último, en el debate sobre el Plan Ibarrtexe en el Congreso, Zapatero y Rajoy formaron una pareja de hecho bastante curiosa, y porqué no decirlo, estimulante. Defendiendo similares principios, cada cual dijo lo que le correspondía decir, y de la manera ajustada que a un presidente y a un lider de la oposición les corresponde hacerlo.

Lo siguiente fue la metamorfosis. El primer episodio tuvo lugar nuevamente en el Congreso de los Diputados el día en que se debatía sobre la negociación con ETA. Allí el nuevo Rajoy apareció con un nuevo rictus en el rostro, y hasta su gestualidad corporal había sufrido una transformación evidente.

El PP había variado oficialmente su estrategia política. Algunas derrotas electorales domésticas, el clamor de las manipuladas asociaciones de víctimas del terrorismo, la diarrea episcopal y la opinión de los grandes empresarios, aconsejaban variar el tono y volver a la trinchera. Y Rajoy debió pensar que era necesario aceptar la realidad si no quería ser devorado por ella. Quien era una gran esperanza de continuidad para la derecha española hubiera sido visto muy pronto como un obstáculo para conseguir el preciado sillón de la Moncloa.

Entendió el mensaje y debió decirse: “Prefiero ser yo presidente antes de que tipos como Zaplana o Acebes lo sean, o el cadáver político de Rato resucite reavivado por su creciente prestigio internacional”. Esa noche escribió la frase aquella de que los socialistas habían traicionado la memoria de los muertos.

Algo terrible, exagerado, injusto, que sonó como el comienzo del fin del juego limpio. Por eso, los débiles murmullos de Piqué suenan como si un marciano quisiera hacernos señales de humo en mitad de la oscuridad del universo.

Por: Roberto Zucco | Política nacional. | Comentarios (15) | Referencias (0)

Comentarios

:X
Un beso y un abrazo ;)

Grial | 17-07-2005 18:32:00

Cuando tanta gente decís exactamente lo mísmo, suelo pensar que se trata de una verdad que he de investigar, porque tengo la experiencia de que lo obvio es lo más alejado de la realidad.
Pero no me hagas demasiado caso, maestro Z: yo soy de esa gente que le parece perfectamente deseable una oposición dura y decidida contra el gobierno, sea el que sea, para que no se degrade la democracia, mientras que en España hay una tradición que consiste en pastelear con el poder, sea el que sea, y acudir en ayuda del vencedor, mientras se saca el carnet de comisario político para fustigar al disidente, sea el que sea.

Gatopardo | 17-07-2005 23:30:29

Yo siempre pense que Rajoy era muy bueno como director general, muy sumiso, muy bien mandado, "apañaduco para los recaos y miranduco con la peseta" que se dice por aquí, luego llego a ministro, en varios ministerios, vaya no lo hizo rematadamente mal. Creo, ahora pasado el tiempo aquel de la libreta azul de Josemari, que puso a Rajoy para desde la plataforma de la FAES que se había construido y con su sumisión seguir urdiendo el plan que había concebido.
Ahí creo que se cumplió el principio de Peter, Rajoy llegó a su nivel de imcompetencia.
Estoy muy de acuerdo contigo que se ha ido degrandando, creo que por su mala cabeza en los discursos, los cuales todos sus correligionarios
le aplauden y según mi opinión es donde va perdiendo votantes en cada alocución, se puede ser brillante sin insultar, se pueden decir las cosas más duras, pero siendo político y viviendo de los votos, se deben de decir con palabras más blandas,ya lo dice el probervio inglés "utiliza palabras blandas y argumentos duros" puede disentir totalmente de los nacionalismos periféricos refugiándote en tu nacionalismo central, usando palabras, ideas, pero no insultar abiertamente.
Ahora no sabe lo que hacer después de perder los votos que ha perdido y sobre todo la capacidad de negociación con ningún partido.
No sería mala idea para ir cogiendo puntos desembarazarse de dos pesos muertos como Zaplana y Acebes y quizás Piqué le iba señalando el camino.
Me ha gustado mucho el post que explica muy bien la realidad.
Saludos.

Chusbg | 18-07-2005 00:44:55

Últimas noticias de Rajoy: declaraciones sobre el Estatuto catalán. "Sólo lo aceptaré si lo retiran". (Glabs). ¿Qué hará ahora Piqué, cuando ya había comprometido su apoyo si el PSC mantenía la redacción de su disposición adicional?. La democracia según don Mariano Zaplacebes : "sólo la aceptaré si me dan la razón". Más aún: "no a las reformas, excepto donde mandamos nosotros". Por más que se relean los borradores: ¿qué cosa "inadmisible" contiene el nuevo Estatuto catalán que no aparezca en el Estatuto valenciano, el primero reformado en España con todas las bendiciones del PP?. Gatopardo: no estamos ante una oposición "dura y decidida", sino ante una oposición sectaria, incoherente, mezquina, cavernaria y de opereta bufa. Con Rajoy, quien fuera la gran "esperanza blanca" del centrismo español, a la cabeza de la extrema derecha más "ultra" de Europa. ¿Cuánto electorado centrista seguirán perdiendo?. Las señales de humo del "marcianito" Piqué, que decían "no es eso", parecen clamar, ahora, "socorro".

Ernesto | 18-07-2005 02:17:39

Debo confesarte, Roberto, que a mi también me parecía un tipo moderado... Qué se yo: lo veías al lado del cuervo de Aznar y no tenían mucho que ver...aparentemente, claro está.
El tema es cuando se es oposición por convicciones y cuando se juega una pantomima de "me opongo" asì como así, y eso lleva al peligro constante de la sobre actuación, que tiene resultados iguales a la mentira.
Todo esto te lo digo pensando en la política de mi país, Argentina, y sin ánimos de meter narices en la política de allá, con todo respeto. Pero como creo que en todos lados se cuecen habas, un poquito allí y otro poco aquí pasan cosas similares.
Excelente como siempre Roberto, un abrazo.

Noi | 18-07-2005 06:26:04

Fe de erratas:

El tema es cuando NO se es oposición por convicciones: cuando se juega una pantomima de "me opongo" asì como así. Eso lleva al peligro constante de la sobre actuación, que tiene resultados iguales a la mentira

Noi | 18-07-2005 06:27:37

En el momento que me despisto, me tengo que poner al día con tu blog... Sólo decirte que tu anterior artículo me ha encantado, pero de verdad de la buena. Me ha emocionado gratamente... No sé, me ha hecho sentir agradablemente extraña.

Y de Rajoy, uff, a mi sí me parece una marioneta. Es una pena porque podía haberse presentado como una oposición buena y válida, pero creo que se le ha ido de las manos. En general a la mayoría de las cabezas visibles del PP se les escapa la oposición creíble como la arena entre las manos. Una verdadera pena.

Un placer leerte. Como siempre querido Zucco. Cal.

Calamity | 18-07-2005 09:55:10

Yo creo que Rajoy podría ser un buen presidente para España, creo que tiene las cosas muy claras y me parece un tipo legal. Otra cosa es que como oposición la está cagando, creo que se está posicionando demasiado a la derecha para dar caña al PSOE y eso no creo que favorezca a un partido que debería ir más al centro que es donde se encuentran la mayoría de los españoles.
No sé, como no se ponga las pilas será otro político en el banquillo.
Saludos

Ararat | 18-07-2005 11:37:38

Para entender a Rajoy hay que entender al PP y, para entender al PP hay que saber quienes son los que lo dirigen.
El PP, en su tiempo, absorbió a la ultraderecha española. Debido a los fracasos electorales, a la falta de orientación ideológica y, a falta de repuestos políticos fiables, dicha ultraderecha se apoderó del poder dentro del partido.
Los medios de comunicación jugaron un importante papel. Gentes como Pedro J. Ramírez, dependiente de la CIA, o Carlos Herrera, amigo, confidente y compañero de andanzas en sus tiempos de F.N. de casi toda la cúpula pepera... incluido Rajoy o el mismo Cascos.
Lo siento Roberto. Rajoy es un ultra como todos, no sabe lo que es democracia porque no cree en ella. Puede ser que tenga un pico de oro, puede ser que se sepa de memoria la constitución pero, de ser por él, la democracia dejaría de existir.

pau | 18-07-2005 12:28:50

Hola .
Mediante este post, aprendo, observo y leyendo los comentarios, me formo un panorama... sólo así, comprendo más profundamente lo que es vivir en España.

Un muy cálido salute.

Vir | 18-07-2005 14:57:23

Últimamente parece que "oposición" significa oponerse a todo, absolutamente todo, aunque sea una buena idea o camino, como si fuera un niño con una rabieta. Y así, la verdad, es muy difícil intentar construir algo.

un beso

María Guilherme | 18-07-2005 16:05:12

querido roberto, a mi rajoy me empezo a gustar precismente en ese momento de la negociacion con ETA ... me parecio que dejo de ser una marioneta, pero siento no estar muy al tanto ultimamente desde hace un mes u asi de todo lo que ha pasado con rato, piqué etc... sin duda me quedaria con rato, pero rajoy no me disgusta...siempre y cuando sus momentos de los miercoles fueran siempre asi...

La Divina Gilda | 18-07-2005 22:21:18

esperar algo de esta gente es poco útil. de raxoi lo q más me llama son sus prelabios de vampiro recién alimentado...al fin y al cabo todos son políticos, no?.

leaosilva | 18-07-2005 22:44:48

A mí, al igual que a ti, cuando estaba resignado a tenerle como presidente, no me parecía la peor opción. Pensaba que podría ser un buen presidente para España.

Ahora, tengo la certeza de que sólo podría ser un buen presidente para EspañaUnaGrandeYLibre.

El Anacoreta | 18-07-2005 23:17:05

No sé cómo Rajoy ha logrado construir una imagen de "moderado" cuando ha sido ministro durante el primer gobierno Aznar, vicepresidente durante el segundo y elección directa del mismo Aznar para sucederle como candidato una vez retirado de la dinámica parlamentaria. Sólo recordar qe el ínclito Rajoy, como vicepresidente, no se opuso ni por activa ni por pasiva al apoyo que el gobierno prestó a la intervención militar norteamericana en Irak, que fue él el que aseguró que del Prestige sólo "salían hilillos de crudo" que jamás ha apoyado una solución dialogada de fin de la violencia terrorista de ETA ni, por supuesto, ninguna modificación de los estatutos de autonomía. Así que sólo resta asombrarme de la capacidad de este hombre para, a pesar de todo, ser considerado un "moderado" dentro del PP y, sobre todo, fuera de él, cuando nunca lo ha sido o no lo ha demostrado. De hecho, tanto Acebes como Zaplana no están impuestos por nadie más que por él mismo. Michavilla, hombre de confianza de Aznar, más cercano ideológicamente a Aznar y menos a Rajoy, está fuera de la ejecutiva actual del partido.

No creo que Piqué haya sido desestabilizado. Hay que recordar también que desde que Piqué es el candidato del PP en Cataluña y pese a su aparente catalanismo de derechas, este partido ha perdido votos en las grandes ciudades, bastiones tradicionales de la "derecha" en Cataluña. Creo recordar que el señor Piqué fue ministro en varias ocasiones de diferentes gobiernos Aznar, la última como Ministro de Ciencia y Tecnología en donde se demostró su incompetencia supina. De alguna forma, Piqué también representa a la vieja guardia pretoriana de Aznar. Y las nuevas tesis de Piqué en Cataluña se alejan, y mucho, de las que desde tiempo inmemorial defiende el señor Rajoy.

En este asunto es bueno recordar aquellos tiempos oscuros en los que, una vez que González abandonó el gobierno, Ciscar continuó siendo portavoz del grupo socialista, el "moderado" Almunia dirigía el partido colocando a hombres de su confianza y eliminando cualquier posible "opositor" (recuérdese la fascinante elección de Borrell por las bases del partido y su posterior defenestración) y era presa fácil de cualquiera con un mínimo de memoria.

El PP está en plena Travesía Del Desierto. Eso es todo.

Cecilia B. | 19-07-2005 11:50:11

Comentar


Recordar datos

ADN.esADN.es Medio Oficial Premios Bitacoras 2008: Michael jackson