Miércoles, 17 de agosto de 2005
A VIR y a su hijo, los mejores embajadores de Perú
Los países son antes de visitarlos intuiciones, incógnitas, esperanzas. Y todo ese bagaje de emociones preliminares nos viene dado por el caudal de informaciones que hemos ido atesorando a lo largo de nuestras vidas (caudal que nosotros incrementamos a propósito unos días antes, empapándonos de libros, guías turísticas, etc), y de las personas que, o bien nos han traído noticias, o bien son de allí, y ejercen voluntaria o involuntariamente de embajadores.
Me voy a Buenos Aires por motivos profesionales, una de las pocas ciudades que me apetece conocer todavía. Y digo esto, porque he viajado mucho a lo largo de mi vida, y no tengo demasiada pereza para incorporarme a un nuevo viaje si me es propuesto. Pero, viajes que de motu proprio quiero hacer, hay comparativamente pocos, una vez conocidas las que siempre he considerado “ciudades de mi vida” y tener cubierto un tanto el cupo de la esperanza. Pero sí quiero conocer Buenos Aires, y, aunque estaré muy poco y el cansancio que me provocarán los cambios de horarios, las interminables horas de avión y las insufribles esperas en los aeropuertos, será inmenso, noto en mí esa vibración interna de los grandes momentos, de la antesala de un nuevo descubrimiento relevante y enriquecedor en mi vida.
Hasta ahora esta ciudad se me ha presentado siempre como una especie de caos. Y a mí, lo reconozco, me gusta meterme en el interior del caos y despertar a mi animalito interior aunque sea por unos días. Caos por superposición: ciudad de olas migratorias, y, por tanto, de capas culturales superpuestas, americanas y europeas, que han dejado en ella estilos arquitectónicos diversos y formas de vida distintas. Ciudad de conmociones sociales y económicas recientes, retratadas ejemplarmente por un cine que me fascina, dirigido por gente como Juan José Campanella o Eliseo Subiela, e interpretado por actores magníficos como Darío Grandineti, Ricardo Darín o Federico Luppi. Ciudad de honda tradición poética y literaria: ay, Borges, que cerca voy a estar de ti!. Cuando transite por la calle Corrientes recordaré tus textos y tu elegante desesperanza, y mis pasos me gustaría que fueran los tuyos, cuando aún podías ver, andar y escribir para mí. Yo te dejo mis pies para que camines, y así te pago algo, muy poco, de la deuda que contraje contigo el día que leí los primeros poemas.
Pero también Buenos Aires ciudad de fútbol y de psicoanálisis: quiero ir a Boca, al estadio del Boca Juniors, un lugar donde se idolatra a Maradona, y donde este extraño deporte despierta pasiones como en ningún otro lugar del mundo, y quiero conocer, aunque sea de puntillas, los grandes mentideros en donde se sigue discutiendo sobre las razones escondidas de nuestros más ocultos comportamientos.
Quiero ver el mundo teatral que hace muy poco me contaba con cierta nostalgia mi amigo David Amitín: visitar por dentro el teatro Colón, ver algún espectáculo en el teatro Cervantes o el San Martín (por ejemplo “Enrique IV”, de Luigi Pirandello, protagonizado por Alfredo Alcón que ahora mismo comparte cartelera con “Arturo Ui”, de Bertold Brecht), y comprarme en alguna librería de la plaza Lavalle los textos kafkianos de Griselda Gambaro, una mujer fascinante, la mejor autora teatral de los últimos años. Quiero conocer también lo que es de verdad un asado argentino, y hacerle caso a mi amiga Rosana y comprar chocolate y bombones para traerlos por aquí y repartirlos entre esas personas que se quedan pero que en realidad viajan contigo.
Quisiera encontrarme con las abuelas y las madres de Plaza de mayo, puesto que casualmente mi hotel está en la calle Bolívar, a unos metros de donde ellas pasean, cantan y protestan desde hace tanto tiempo. Intentaré transmitirles con mi mirada al menos, y, si es posible, con un beso en alguna de sus mejillas, toda la solidaridad y el cariño que su tozuda actitud me inspira desde siempre, reverso del asco y la impotencia que me provocan esos asesinos capaces de arrojar a sus compatriotas al mar, adormecidos o drogados, y que ahora y siempre se desentendieron de su culpa invocando ignominiosas obediencias.
No me interesa demasiado conocer el tango y sus ambientes, pero no los rechazaré si se presentan. Sé que me lo voy a encontrar por todas partes, en museos, cafetines y salas nocturnas, y que volveré con los oídos llenos de la voz del gran Gardel del que sus innumerables admiradores siguen diciendo que “cada día canta mejor”.
Quiero por último hacer realidad el sueño creciente de conocer Buenos Aires, y sentir mi argentinidad no cultivada, detectar lo que queda de España por sus avenidas y sus grandes plazas, y sentirme yo pero de otra manera: de una manera americana y cálida, aunque el termómetro me dará nada más llegar el primer susto.
Imaginadme unos días en Buenos Aires muy chiquitín, perdido entre siete millones de porteños, y ya os contaré a la vuelta.
Por: Roberto Zucco | Ciudades de mi vida. | Comentarios (16) | Referencias (0)
Suerte en tu viaje!!!! Que todas tus expectativas se vean satisfechas y que Buenos Aires sea una experciencia inolvidable.
(Que envidia me das, has descrito a la perfección el estado previo a un nuevo viaje)
Un abrazo.
audreyrose | 17-08-2005 10:10:31
Roberto Zucco, querido amigo, tú eres la prueba, una vez más lo afirmo, con alegría, de los afectos desarrolados vía blogosfera.
En la interacción de las bitácoras, en la franca amistad que es un puente tendido, transitado.
Con tu mirada de niño asombrado -alma de niño Roberto Zucco, verás Buenos Aires- y conocerás nuevas gentes que estoy segurísima, te querrán en el breve tiempo en que compartas con ellas, vivencias, cinemas, música, conversaciones...
Alvar se sentirá contento al saber que mi amigo Roberto Zucco,le ha llamado 'embajador del Perú'.
¡Gracias mil y más, Roberto Zucco!.
Vir | 17-08-2005 16:03:03
Qué envidia, Zucco, si Buenos Aires es la única ciudad (o casi) por la que sería capaz de hacer un curso de esos de "pierda el miedo a volar en diez sesiones"... Y además, me ha encantado: Campanella y Subiela... lo que son las conexiones...
Pásatelo bien y disfruta la ciudad. Y sobre todo, porfaporfaporfa...¡¡¡cuéntalo luego!!!
albanta | 17-08-2005 18:14:23
Disfruta de ese viaje, Zucco querido, y a la vuelta nosotros disfrutaremos de tu relato.
No tardes.
Muchos besos.
Iris | 17-08-2005 18:22:40
Me encantó pasar de nuevo por aquí, asi puedo alegrarme con tu viaje.
Espero que nos cuentes a la vuelta, para completar este magnífico texto.
Feliz viaje.
Si lo haces con ilusión se te harán cortas las esperas y el vuelo. Te lo digo por experiencia de mi viaje a Cuba.
Un abrazo.
rosa | 18-08-2005 09:48:52
Me alegra que vayas a Buenos Aires. Algunas de las personas más queridas de mi vida son de allí. Deseo con toda el alma no morir antes de ir a esa ciudad. Quierto convertirme en un "gallego" en toda regla. Quiero anegarme de una vez por todas hasta hartarme, en ese desarmante sonido de la lengua porteña. Quiero ser un corazón derretido en sus calles.
Un abrazo Roberto y cuídate.
cyranobix | 18-08-2005 12:48:53
Hola, mi Zucco. Adiós, mi Zucco. Pensaba que nos veríamos a mi vuelta, pero nos veremos a la tuya. Aquí estaré.
Un beso. mi Zucco.
amanda | 19-08-2005 00:46:50
Roberto, qué bien escribes.
Te deseo un muy buen viaje. Me das envidia, pues me encantaría ir a Buenos Aires (hoy precisamente se lo comentaba a mi mujer); pero espero, como los demás, leerte cómo es.
Repito, muy buen viaje. Repito: qué bien escribes.
Portorosa | 19-08-2005 00:46:54
Esperaremos tu vuelta y seguro que nos contaras cosas estupendas con tu habitual maestría.
Un saludo
Chusbg | 20-08-2005 03:31:22
Podias pasar por aqui ( San Pablo)! De alguna manera, és camino...Si queres conocer el caos, nada mejor do que conocer San Pablo. Nno tenemos mucho orgullo de nada, ni de nuestra arquitetura, ni de nuestras paisages. Solamente desto: nuestros restaurantes de todas partes del mundo y nuestra capacidad de sobrevivir al caos absoluto.
Buen viaje!
maray | 20-08-2005 17:13:06
sí, sí... fantástico Buenos Aires, una maravilla. Pero al ladito está Chile, qué demasiadas bellezas naturales (y no tan naturales también) tiene como para desaprovechar la visita a sudamérica...
bueh....
un saludote
elisa de cremona | 20-08-2005 20:58:15
El mas hermoso de los viajes para ti Roberto... Que regreses llenito de todas esas sensaciones que describes y mas...
Un abrazo grande!
Ju | 21-08-2005 01:31:59
Igual que tú llevo miles de kilómetros en el cuerpo pero a diferencia tuya sólo sobre un espacio muy, pero muy pequeño... pero sé que lo mejor del viaje es volver, pero volver cargado con ricas y variadas experiencias que nos hagan más sábios y mejor personas. Disfruta y aprende. Un cordial saludo y buen viaje.
Raddle | 21-08-2005 16:43:55
Me ha gustado mucho cómo describes los preparativos de tu viaje.Me han entrado unas ganas enormes de ir a Argentina.Me conformaré con leer tus impresiones si lo haces a la vuelta.Saludos, buen viaje
Gatito viejo | 22-08-2005 19:32:34
hola soy pedro . soy de sevilla yo tanbien boy a argentina el dia 3 de noviembre .por amor . un saludo .
pedro | 22-09-2005 23:31:54
CARLOS | 09-12-2005 01:35:06
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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