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Roberto Zucco

Lunes, 29 de agosto de 2005

Teleadicto (3) La programación nacional.


Belén Rueda

Como espectador, he tenido a lo largo de estos años una desigual relación con las series españolas. Pero en general puede decirse que no me han interesado demasiado, con algunas excepciones, como “Historias para no dormir”, de Narciso Ibáñez Serrador, “Silencio, estrenamos”, de Adolfo Marsillach, “Brigada Central”, “El Lute”, “Juncal”, o, en otro orden, “Lorca, muerte de un poeta”, que dirigió Mario Camus. Sin duda, ha pesado bastante en mí el prejuicio de conocer las tripas del juguete y saber de primera mano el daño que las actuales están causado en el teatro en general y en la práctica profesional de los actores en particular.

Conozco muy bien este segundo aspecto. No ya sólo el grado de perniciosidad profesional que las teleseries han tenido sobre algunos actores y actrices que, como Antonio Resines o Santiago Ramos y muchos otros, se han encasillado en un tipo de técnicas que les permite grabar capítulos y capítulos acomodándose a unos registros técnicos repetidos hasta la saciedad. Yo solía decirles a mis alumnos que un actor “o está en formación o está en deformación”, y las series españolas creo que deforman y esclerotizan sistemáticamente a quienes se acomodan a ellas y pierden otros horizontes profesionales. A mí me duele todavía más la nefasta influencia que han ejercido en jóvenes actores y actrices españoles que, motivados por una popularidad adquirida demasiado pronto, y por unos indudables beneficios salariales, han renunciado, nada más empezar, a desarrollar una carrera profesional autoexigente. Son actores y actrices que no saben apenas hablar ante una cámara, ni respirar de manera adecuada, ni expresar nada más que su propio encanto personal, y, lo que es peor, desconocen estas carencias y, por tanto, jamás las corregirán.

A pesar de lo cual, admito el nivel diferencial de “El comisario”, en donde me parece que Tito Valverde, Juanjo Artero, Marcial Álvarez, Fernando Andina, Manu Fullola, Zutoia Alarcia y Paula Echevarría y algunos otros, realizan un buen trabajo. Los guiones se cuidan, y las pautas de rodaje permiten resultados con evidente interés y calidad. Tal vez esto mismo ocurra en otras, pero yo la verdad no las veo. Por supuesto me parece indescriptible la patochada protagonizada por Ana Obregón en la cadena pública, y no tengo ningún juicio concreto sobre “Policías”, “7 Vidas”, “Los Serrano” “Aquí no hay quien viva”,”Casi perfectos”, “Un paso adelante”, “Cuéntame cómo pasó”, “Farmacia de Guardia” y otras, en donde he visto frecuentemente naufragar a actores y actrices que deberían tener más cuidado con su propia carrera y que, cuando tienen oportunidades, demuestran casi siempre algo más. El caso de Belén Rueda que en “Mar adentro” estaba soberbia, es todo un paradigma, en mi opinión, de carrera desenfocada.

En general me interesan más otro tipo de programas en las cadenas nacionales. Por ejemplo, los documentales y los informativos.

Echo en falta espacios documentales como “Los años vividos”, de Mercedes Odina, o “Memoria de la transición”. Me gusta desde siempre “Informe Semanal”, que me parece hecho con rigor y seriedad, dedicándole tiempo suficiente al correcto desarrollo de los asuntos, y utilizando siempre un prisma de objetividad que ha prevalecido milagrosamente por encima de tensiones y presiones políticas coyunturales. No me desagrada el actual “59 segundos”, aunque me irrita un poco la rigidez del sistema empleado para dar y quitar tiempos de intervención. Añoro programas mucho más flexibles como “La clave”, que dirigía en el pleistoceno medio de la televisión José Luis Balbín, en donde se desmenuzaban los temas con una profundidad que hoy parece impensable. A lo largo de estos años ha habido abundantes sucedáneos mejores o peores de aquel programa que, sin duda, marcó un hito en este terreno de la reflexión televisada.

Y, por último, no tengo una opinión tajante sobre los llamados “realitys shows”. Por pura morbosidad me interesó bastante aquel bodrio inefable que se llamaba “La máquina de la verdad”, en donde personajes famosos pasaban por un polígrafo y públicamente se sabía qué grado de ignominia llevaban dentro. Recordaré siempre cuando Jesús Gil fue acusado de lo que ya los tribunales le habían inculpado hacía años. O aquel otro, presentado por Carlos Carnicero, en el que el personaje/víctima, semioculto detrás de unas sombras, reconocía sus culpas y optaba por mostrar su rostro o no ante la audiencia televisiva

Con respecto a los últimos “realitys” me irrito con ellos cuando alguien se pone serio y trascendente y me habla de los valores educativos de “Operación Triunfo”, o de la vertiente antropológica de “Gran Hermano”. Hay algo en ellos que me atrae, no lo oculto, pero los veo de manera distraída, sin pedirles más valores que los que realmente tienen, es decir, pocos y discutibles.

Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (4) | Referencias (0)

Comentarios

Coincido contigo en que unas de las mejores series nacionales es la del "Comisario", y creo que no somos los únicos, pues tengo entendido que el actor protagonista, Tito Valverde, recibió un reconocimiento del Cuerpo de Policía. También me gusta mucho "Hospital Central", las series de médicos son mi debilidad, creo que es mi vocación fustrada.
Respecto a lo que dices de que algunos simplemente lo que explotan es su encanto personal, creo que el paradigma es Emilio Aragón, showman metido a actor que solo ha prosperado en papeles a su justa medida, y cuando ha ambicionado cambiar tan sólo un poquito su registro de "profesional padre de familia, encantador, etc, etc," se ha pegado el batacazo.
Un abrazo.

audreyrose | 29-08-2005 14:58:20

mmmmmmmmmmmmmmm
(me estoy mordiendo la lengua y por eso no se me entiende)

Gatopardo | 30-08-2005 15:13:59

Uf, Belén Rueda... de acuerdo contigo en lo de "Mar adentro" me pareció increíble su interpretación, pero tampoco me asombré de ello, siempre me ha encantado esta chica y ahora me fastidia enormemente verla encasillada en una serie que por mucha audiencia que tenga, sigue siendo algo que la deja fuera de su lugar... entre los mejores.

No me gustan los "realitys" si acaso para alguna tarde aburrida, pero en general me parecen una burla al buen gusto. Y la serie "Siete vidas" me encanta, no la sigo (como ya dije antes, no soy seguidora de series) pero es de las más divertidas y casi rozando la realidad que he visto en televisión.

Enga, un beso :)

Perlanegra | 30-08-2005 23:01:59

¿Algunas de estas series las pasan por TVE, vía cable?
Creo que no...

Ahora, si de pronto lñas proyectan ya tengo un referente.

Ah, acerca de los actores en España. ¿Pueden elegir?
Por aquí, en general veo a eso difícil.
Mantener un perfil, aunque no sepas cómo subsistir dignamente...
Si fuera posible armonizar todo...

Vir | 31-08-2005 13:46:49

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