Laburo España: 250.000 ofertas de empleo

Roberto Zucco

Domingo, 18 de septiembre de 2005

A Japón.

No esperar nada es una buena manera de esperarlo todo. Me voy a Japón sin demasiada ilusión, sin esa curiosidad e interés que presidieron mi anterior y reciente viaje a Buenos Aires, a donde desde siempre quería haber ido porque ya lo consideraba parte de mí.


Nagoya

Japón, por el contrario, es algo lejano, y a los japoneses los percibo como seres difuminados tras esos rasgos diferenciales. Yo voy a tener rasgos diferenciales por las calles de Tokio, y tal vez ese sea mi principal fuente de interés: sentirme observado entre miles de ojos rasgados. Tal vez me doy esperanzas de que este viaje no va a ser tedioso, lleno de momentos, comidas y reuniones de trabajo, en el interior de una expedición heterogénea en el que siempre existen esperanzas de que nazcan amistades eternas.

Me vienen a la memoria las palabras de Buñuel en su autobiografía. Venía a decir algo así como qué haría él en un país como Tailandia a la hora del vermut, su devoción y costumbre más acendrada. ¿Qué haré yo en Nagoya a la hora de leer el periódico en el bar de todos los días, en donde el camarero sin preguntarme ya me pone el pincho de tortilla y comienza lentamente a realizar las maniobras necesarias para prepararme un cortado con sacarina? ¡Qué minusvalorada está la rutina, cuando en ella existen tantos tesoros!. Este viaje me saca de la rutina. Como todos, pero un poco más. Me saca también de ese endogámico lugar que amo y detesto y que es un tejido de emociones, recuerdos y esperanzas que para mí se llama Zaragoza, y que para otros se llamará seguramente Barcelona, Toledo o Segovia.

Sin pálpito turístico alguno, con cámara de fotos para registrar más rostros que piedras, sin guías, ni planos ni planes personales, sin expectativas concretas, me voy a meter quince horas en un avión que me demostrará que existe la cara oculta del globo terráqueo, y unas ciudades japonesas que en alguna medida habrán dejado de serlo por la implacable acción de Coca Cola, Levy Strauss, Toyota y otras marcas comerciales, que han contribuido a unificar modas y costumbres en todo el mundo.

En Nagoya existen muchos tesoros de la cultura oriental de los que seguramente algún documentado guía nos contará al detalle sus porqués y sus peculiaridades. Estaré más atento al suelo, porque pisaré una de las zonas más inestables del planeta, situada sobre la confluencia de cuatro capas tectónicas que mantienen un pésimo rollo vecinal desde hace miles de años. Para el año pasado los expertos vaticinaron un gran teremoto que felizmente no se produjo. Allí hasta los niños en las escuelas han aprendido lo que deben hacer y lo que no en casos extremos de seismos en donde lo principal, supongo, es mantener la sangre fría. Si vivo algo de esto, es un decir, intentaré hacer lo que los demás hagan.

Poco más. ¿Qué comprar en Japón? ¿Un kimono? ¿Y qué hago yo con un kimono por las calles de Zaragoza? ¿Qué le traigo a mi chico? ¿Un videojuego de artes marciales? ¿Voy a un restaurante y pido pescado crudo para ver si hay mucha diferencia con los establecimientos españoles? Estas y otras incógnitas se irán desvaneciendo con el paso de las horas, y la realidad irá imponiendo sus aristas y provocando estímulos para mí inimaginables en estos momentos. Puede ser que me enamore de este país distante, de sus grandes montañas y pequeños ríos, de clima húmedo y pegajoso (el que peor aguanto por cierto), y sumergido, para más narices, en plena temporada de tifones.


Sankai Juku

Volveré en una semana. Tal vez el teatro ejerza también esta vez de estímulo y sorpresa. Intentaré escaparme para ver alguna representación de Teatro No, o de Kabuki. Estos años atrás ha habido un movimiento teatral en Europa basado en utilizar fórmulas escénicas provenientes de oriente, como éstas que acabo de mencionar, para poner en escena textos de la tradición cultural de occidente. Algunos creadores, como Peter Brook o Ariane Mnouchkine, lo han hecho con talento y rigor. Ha sido una manera de revisar lo supuestamente ya conocido por la tradición y el público, como los textos de Shakespeare, y presentarlo de otra manera, descubriendo de paso otras significaciones. De Japón también llegaron fórmulas contemporáneas de plantearse la danza, como el Butho, que ha tenido su exponente en pequeñas compañías. Recuerdo especialmente a Sankai Juku, fundada por Ushio Amagatsu, que vi por primera vez en el Festival de Avignon a comienzos de los ochenta, y a cuyos miembros llegué a conocer personalmente poco después en París, ciudad con la que tienen una cita casi anual en el Theatre de la Ville. Pero, sin duda, otros artistas, con menos capacidad y más cara dura se han dedicado también a falsificar y hacerle perder sentido a este trasvase de códigos escénicos entre ambas culturas.

¿Qué podré ver de todo esto? Prometo contarlo a mi vuelta.

Por: Roberto Zucco | Ciudades de mi vida. | Comentarios (16) | Referencias (0)

Comentarios

¡Buen viaje amigo!..no te sentirás tan extraño..al fin y al cabo solo eres un occidental entre orientales..lo que pasa es que son muchos y tan parecidos que siempre parece que estas viendo al mismo..
Unha aperta

pepe penas | 18-09-2005 02:43:29

Te echo de menos, que últimamente este trabajo tuyo te tiene un pelín alejado de la fluidez de otros tiempos... ¿O me lo parece a mí? Buen viaje y ufff, una adicta a la electrónica de consumo y a todos los juguetes informáticos, como yo, te daría muchas ideas de las cosas que puedes traerte de Japón... Espero tu crónica y pásatelo bien...

albanta | 18-09-2005 08:19:32

Cuidado con el jet lag. Procura, sobre todo, dormir. No quisiera verte como protagonista de otra versión de Lost in translation. Y, sobre todo, que consigas todo lo que hayas ido a buscar. Y más.
Un beso, mi Zucco.

amanda | 18-09-2005 10:02:08

Mientras leia tu articulo pensaba compararte con Bil Murray en "Lost in...", pero la compañera Amanda se me ha adelantado, así que feliz viaje y feliz estancia, y sobre todo, feliz regreso.
Un abrazo.

audreyrose | 18-09-2005 10:45:20

Puede que después de todo sientas que no pintas mucho en ese lugar. Pero todo se trata de aprender, comprender, descubrir y vivir.
Y seguro que mucho de eso sí te llevas.
Ya nos contarás.

illa | 18-09-2005 13:32:29

Yo creo que vas a disfrutar mucho conociendo una cultura tan diferente a la nuestra (aunque cada vez menos) ;)
Quién estuviera en tu lugar!!
Buen viaje, un beso :)

Grial | 18-09-2005 17:10:48

Roberto, a mí me das envidia, para no dejar la costumbre. Japón es un sitio al que me encantaría ir, y que debe de encerrar tanto interés como sugiere (aunque eso seguramente exija mucho más que una semana).
Interesantísimo tu post, como de costumbre.

Un abrazo, y buen viaje.

Portorosa | 18-09-2005 18:03:57

Siempre me das mucha envidia, Roberto. ¿Te llamas Roberto de verdad? Llévame en tu cabeza ya que no me llevas tampoco esta vez contigo. Un beso.

Elena | 18-09-2005 22:45:30

Japón está de moda, eh!! Buen viaje y espero leer la crónica a la vuelta!!

Big | 19-09-2005 10:05:10

Roberto, yo daría mi brazo derecho por ir a Nagoya, por ver el Fuji, por pasarme a Nagashaki e Hiroshima en tan trágico aniversario, por visitar a los maestros del Bonsái en Kyoto... Y por supuesto por ver una obra de No. El Kabuki, oj, está demasiado occidentalizado, ¿no? Un beso. Te espero. Cal.

Calamity | 19-09-2005 11:36:33

¡A Japón!. Yo me enfermaría de comer pescado crudo, que me entusiasma. Me matas de envidia (no sólo por lo del sushi, ¿eh?). ¡A Japón!. Y "sin demasiada ilusión". Te mataría. Cuando regreses, cuéntanoslo todito todo. Un abrazo.

Ernesto | 19-09-2005 19:57:00

Bueno unos vuelven, como yo, y otros van, como tu, aunque para ti eso de viajar parece también otra rutina, la verdad que en lo único que no envidio tu viaje es por el miedo que me darían 15 horas de avión, por lo demás creo que me encantaría, no sé, para que la rutina sea agradable hay que romperla de vez en cuando. Espero que te lo pases bien y nos cuentes muchas cosas con la maestría a que nos tienes acostumbrados.
Un saludo.

Chusbg | 19-09-2005 23:43:03

es cierto, japón no es buenos aires pero seguro que sus diferencias acaban enriqueciendo nuestro punto de vista occidental.

que lo disfrutes..

leaosilva | 20-09-2005 20:36:02

Exotismo.

Escribía ayer en un comenatrio, que este cybermundo, estoy aprendiendo en el encuentro con otras bitácoras.

Y aprendo sin duda de tu visión, esa manera fluida que a veces va in crescendo en cada post tuyo.

Tu viaje a Japón, me sorprende. Atravesarás -a estas laturas ya estás allá- países, y llegarás a ese lejano país, cuya belleza fulgurante y serena te llevará a otros linderos...

Un abrazo.

Vir& | 22-09-2005 20:50:59

ohe quiuero aprender japones pero no se como .........tengo un familiar por alli peor no me hablo mucho con ella devido ala distancia y cambio de hora ,,,,,atte katherin e

katherine | 04-05-2006 23:15:42

Hola !
No te preocupe de tu instacia en Nagoya veras como sera super positiva te lo dice un español que lleva
25 años en Nagoya y si tienes tiempo dame una llamada
tel 771 7370 y te pondre al corriente de la colonia.
Un saludo
Paco

Paco Barbera | 19-05-2006 08:54:51

Comentar


Recordar datos

LaInformacion.com lainformacion.com - Medio Oficial de los Premios Bitacoras 2009