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Roberto Zucco

Domingo, 09 de octubre de 2005

Las voces de mi vida (10) John Lennon.

Durante muchos años la voz de Lennon fue para mí el cincuenta por ciento de una voz formada por dos voces. Esa mitad que él representaba no era precisamente la mejor, ni la más destacada, ni la que más me gustaba a mí personalmente. Era, como suele decirse, la segunda voz de algo que sonaba completamente diferente a lo que yo pensaba que era posible escuchar en la vida.



Al cabo del tiempo, la voz y su imagen correspondiente, o viceversa, comenzaron a distinguirse del conjunto. Los cuatro Beatles tenían cara y ojos, diferenciados y propios, tanto, que poco más tarde se separarían, impelidos por sus propios cansancios, por sus propios proyectos de futuro, para tristeza, desesperación y rabia de millones de jóvenes en todo el mundo que esperábamos el próximo disco como si del maná se tratara, para escucharlo, para analizarlo con la minuciosidad de los entomólogos, para incorporarlo por vía intravenosa y ya para siempre a nuestra propia personalidad. En esos últimos años, Lennon ya era reconocible y diferenciable, por sus gafas (mi madre le llamaba “la vieja”), por su humor cáustico, por la ironía de las letras que escribía, por esa horrorosa novia japonesa que se había colocado a su lado a todas las horas del día y de la noche, y por transitar una carretera que le conducía directamente al precipicio de su propia vida, como huyendo de la imagen que, como componente de los Beatles, había ido creando con mayor o menor conciencia.

A partir de ahí yo le pierdo la pista, enfadado hasta las cejas con él y con su chica, y, en realidad, me intereso sólo, y mucho, por la emergente trayectoria musical de George Harrison, que comienza deslumbrándonos a todos con un disco triple, lleno de maravillosas canciones. Lennon se marcha a Nueva York y ni su obra ni él me interesan un rábano hasta que un día, una mañana para ser exactos, mi madre, después de una noche de soledad acompañada y resacosa, me despierta para decirme que un perturbado se lo ha cargado a la puerta de su casa, enfrente de Central Park. Que fuera mi madre la mensajera de la noticia siempre tuvo para mí la lectura simbólica de que se estaba produciendo al fin un pacto entre generaciones.

Su muerte me hace recapitular, retomar la madeja de su vida y la mía, y ahí sitúo el comienzo de una segunda relación personal, afectiva y artística, realizada ante mis caprichosos ojos como una especie de segunda oportunidad.

John Lennon debió ser un hombre tremendo, con un pie puesto de manera permanente en la destrucción y el otro en la lucidez. Inteligente, intelectualmente sagaz para comprender y relativizar las causas de las cosas, valga la expresión, para saber rentabilizar de una manera sabia y coherente, encaminando ese patrimonio hacia justos ideales de libertad y emancipación, su propia fama y su propio poder mediático. No soy un ingenuo, y supongo que esta decisión de militar contra las guerras que EEUU estaba provocando en el mundo, y contra el concepto mismo de la guerra, seguramente fue un gran negocio para él y para sus colaboradores. ¿Y qué? Otros lo hicieron a favor de esa mima guerra, insensibles y cómplices a los horrores de Vietnam, fortaleciendo por acción u omisión una especie de ensayo “avant la letre” de lo que después conoceríamos como pensamiento único. John Lennon, por el contrario, quiso fotografiarse desnudo, escribir “Imagine”, y ganarse la enemistad, con puntuales excepciones, de todo el reciclado e inofensivo mundo del rock and roll del que él procedía.

Cuando se quedó solo apareció claramente esa especie de particular cantautor lírico, épico y, en cierta medida, contracultural, que siempre debió llevar dentro, con perfiles parecidos a los de Lou Reed y a los desesperados poetas norteamericanos, que en su caso provenía de ese joven suburbial y macarruzo que fue en su Liverpool natal, naturalmente de izquierdas, naturalmente antiaristocrático, naturalmente antimonárquico, naturalmente proletario. Demasiado choque interno con la realidad de un millonario en Nueva York, al que las drogas duras comienzan a servirle para digerir esas contradicciones subjetivas y objetivas, pero al que la música, en el último momento, nuevamente le rescata y lo introduce por última vez en un estudio de grabación.

Hoy Lennon hubiera cumplido 65 años. Escucho sus baladas: “Julia”, dedicada a su madre, canción que me conmociona siempre que la pongo porque transmite una dosis de fragilidad infrecuente en un gamberro juvenil tan notorio, y “Woman”, dedicada a Joko, una joya del pop mundial de todos los tiempos, las dos mujeres que, ya sea por su prematura ausencia o por su excesiva presencia, marcaron el principio y el final de su atormentada, extraña e apasionante trayectoria hacia la puerta del edificio Dakota.

En estas canciones y en muchas otras, Lennon no es que me guste más o menos, no es que cante mejor o peor: es que en ellas Lennon es dios, sencillamente el dios de mi juventud conservada.

Por: Roberto Zucco | Música. | Comentarios (15) | Referencias (0)

Comentarios

Pues a mí me fastidia ser tan tópica pero como dicen todos Lennon era mi Beatle favorito, y encima esa canción, Julia, me fascina porque yo me llamo así.
En fin, me ha encantado tu post de hoy, gracias.

tt | 09-10-2005 18:47:10

Musicalmente, sin embargo, Roberto, yo creo que no fue comparable a cuando era la mitad de Lennon-McCartney, a pesar de su loable cambio de mentalidad. No creo que haya un mejor ejemplo de sinergia en el mundo que el de los Beatles, y, en concreto, que el de esa pareja: el valor del conjunto era infinitamente mayor que la suma de los valores de sus partes por separado, como creo que se vio claramente cuando se separaron.

Un abrazo.

Portorosa | 10-10-2005 08:33:47

Yo soy fan de Woman, más que de Imagine, que tengo para mí, ha sido lo suficientemente manoseada (hasta una vez la escuché como fondo musical de un acto de esa empresa de ventas piramidal y medio sectaria cuyo nombre de verdad no puedo recordar)como para haber perdido al menos parte de su esencia...
Gracias por estar ahí, Zucco. ¿Y tu espalda?

albanta | 10-10-2005 11:23:36

A mí me pasa lo mismo que a ti: no empezó a interesarme de verdad hasta el día de su muerte. George (ya lo sabes) fue (es) siempre mi favorito.
Muchos besos Zucco querido.

Iris | 10-10-2005 16:29:11

pues yo no puedo con Lennon, de verdad, no puedo. Algo tiene que me molesta sobre manera! ufff... no.
Pero hay que aceptar que marcó a mucha gente, o decir, mejor, tal vez, que los recuerdos de ciertas generación se ven enmarcados por música de Lennon...
en fin..
un beso dilgente Zucco

elisa de cremona | 10-10-2005 17:37:55

A mi el que de entrada me gustaba era Paul, con sus ojazos tristones, con los que me sentía identificada, pero cuando me fijaba un poco, mi favorito era Ringo, el patito feo, el último de la fila, en el que casi nadie se fijaba.
En los créditos de las canciones de los Beatles me fijaba en el autor y me regocijaba cuando éste era Paul y de una manera especial, y las menos veces, cuando era Ringo.

audreyrose | 10-10-2005 23:27:32

Pues a mi me pasa algo extraño con el personaje. Le odio y le quiero al mismo tiempo. Hay días, semanas en las que puedo estar escuchando su música sin pausa. Me pego un empacho de Lennon (con o sin Beatles) y luego lo dejo aparcado en la discoteca del zulo como que fueran discos apestados por una larga temporada (normalmente hasta que viene mi tía Cata, enamorada de John hasta el tuétano, y vuele dar la tabarra con sus sones). Un beso. C.

PD. Creo que ahora entiendo tu indiferencia hacia Japón. ¿Tendrá que ver algo en ello la señora Yoko Ono?

Calamity | 11-10-2005 11:33:53

Según Chapman, unas voces en su cabeza le dijeron que matara a Lennon. Bang, bang. Pum. Bang, bang, bang. Seguramente, las mismas voces que oían los directivos de las compañías de discos.

badlands | 11-10-2005 17:00:14

amo a John Lennon!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

amparo | 11-10-2005 23:48:54

Mi padre,Johnlennon me recuerda a mi papá, su cara emcionada...

Vir& | 18-10-2005 06:22:53

Yo pienso que yohn leenon tomo un gran papel,e importancia para todos,yo pienso que el cuando estaba en los beatles era el mejor de todos por su incomparable voz y apesar de que una vez dijo que los beatles eran mas famosos que jesucristo,a muchos no les importo,y siguieron escuhando y queriendo a los beatlespor que fue y sera un bonito recuerdo del grupo mas famoso que a existido,yo creo que no va a haber otro grupo igual

roberto alonso mejia | 29-10-2005 22:57:45

es sin duda el mejor artista de todos lostiempos.

pero el carisma de Harrison es incomparable.
te amo John.
te amo George.

Pameezer | 02-11-2005 00:13:38

realmante me encanta John Lennon pero algunas canciones son una verdadera basofia , el unico album que odio es "album de casamiento". Las canciones que mas me gustan son "Imagina" y "Heroe de la clase trabajadora".

ezequiel | 06-12-2005 13:16:05

pucha q john lennon es lo maximo lo considero como el mejor cantante que hayga escuchado y me da pena su muerte pero su musica vive eso es lo bueno gracis joh lennon

abel bryan | 12-03-2006 22:25:49

estoy aqui porque tenemos algo en comun, la musica,los beatles o john o paul o george o ringo, o a quien prefieran sin embargo una vez escuche por ahi que los beatles eran un gran diamante y que para construirlo se necesito a cada uno de ellos por eso cada vez que me preguntan quien es tu beatle preferido, mi respuesta es..."los cuatro"(los fabfour)

eliana | 20-04-2006 00:06:30

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