Lunes, 13 de marzo de 2006
Hace unos meses todos los telediarios del mundo solían comenzar con la imagen del Papa, imbuido en su flamante cacharro rodante, dando bendiciones a diestro y siniestro. Era una figura imprescindible en nuestras vidas, independientemente de nuestras convicciones personales. Nos lo encontrábamos hasta en la sopa. ¿No hay Papa o soy yo el que no me entero?
Sin duda, debo ser yo el que no se entera... Mis circunstancias personales han cambiado, y como ya dije el otro día, me entero de las cosas a retazos, casualmente. Y, de pronto, me doy cuenta de que uno de los tipos que han desaparecido completamente de mi vida es el Papa.
Ese perfil bajo, dentro de su incontestable altura de lider de la Iglesia Católica, que se le presumía, de puente hacia otro papado más largo, protagonizado por otro Papa más joven (entre 60 y 65 primaveras tan solo), parece que se está cumpliendo. Benedicto XVI se esfuerza en parecer simpático y bonachón, ha modificado algunas formas de su antecesor, por ejemplo quitarse el “papamóvil”, y poco más. ¿O no?
Tal vez me estoy equivocando y su labor al frente de la nave de San Pedro sea muy potente y de una importancia posterior incuestionable y decisiva, no solo para los creyentes en particular sino para la humanidad en general. Tal vez está haciendo temblar los cimientos de la Teología, rebatiendo el Argumento Ontológico de San Anselmo, que demuestra nada menos que la propia existencia de Dios (aunque me ha parecido siempre que lo único que demuestra es la existencia de San Anselmo), cuestionando la Santísima Trinidad, o la mismísima virginidad de la Virgen, y yo lo percibo solo como un viejecillo inofensivo y bonachón, incapaz de hacer algo más que decir unas cuantas misas concelebradas y escribir unos opúsculos descafeinados y llenos de redundancias y refritos sobre los lugares comunes del pensamiento que intenta demostrar científicamente lo científicamente indemostrable. A lo mejor me equivoco de medio a medio, y de pronto el nuevo Papa decide proclamar a los cuatros vientos que el cielo no existe, lo cual sería el correlato lógico a la proclamación previa y reciente de que el infierno no es un lugar físico, lleno de llamas y sin estintores homologados, sino un "lugar espiritual". Estamos a un paso de que la Iglesia le de la razón a Sartre y reconozca humildemente que "el infierno son los demás".
Quiero creer que los asesores vaticanos son competentes, tanto como los encargados del protocolo, que organizan unos entierros extraordinarios, y le reconozco, sin embargo, la posibilidad de que sus esfuerzos hayan ido en otra dirección: hacernos olvidar no solo la ranciedad de su pensamiento sino también su adscripción ideológica juvenil a la ideología y las organizaciones del nazismo. Lo ha conseguido plenamente, y me es imposible ya imaginarlo en una reunión de las juventudes hitlerianas gritando consignas contra los judíos y a favor de la implantación única y exclusiva de la raza aria.
Si ha cumplido su misión en lo referente a librarse de lo negativo, lo tiene difícil, sin embargo, para superar a su predecesor en los supuestos aspectos positivos, y a lo mejor, siendo consciente de esa limitación objetiva, ha decidido pasar de puntillas por el cargo, como un poco desapercibido. “Ya que no tengo carisma por lo menos mi imagen que sea la de una ausencia confortable y beatífica. El hueco ya lo llenará después un Papa latinoamericano, con un pie puesto en la demagogia, o centroeuropeo, con dos cojones, de esos que son solo necesarios para volver después al camino de la ortodoxia de siempre”, parece que ha pensado o le han pensado. Y, ya cómodo en su papel de Papa secundario, comenzar a sonreir y coquetear con las masas, los gobiernos y la propia curia cardenalicia.
Porque, visto con cierta perspectiva, lo de Juan Pablo II fue tremendo. Toda la vida viajando, rodeándose de jóvenes célibes cantarines y entusiastas, y programando el definitivo espectáculo de su propia agonía, arrastrando su propio sufrimiento por balcones, por países, por concentraciones masivas. Todo un crak de la imagen que supo convertir su muerte en un espectáculo multimedia y, supongo que, de paso, haciendo que su ejemplo fuera visto por mucha gente de buena fe como un modelo de conducta y de presencia de ánimo. Demasiada presencia, en el primero de los casos, y demasiada ausencia en el segundo.
No lo sé. A lo mejor estoy absolutamente equivocado. Si yo pudiera elegir, sin embargo, aumentaría la ausencia del segundo todavía más.
Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (16) | Referencias (0)
jajajajaja, buenísimo
Tienes razón, este Papa va a pasar sin pena ni gloria. Ni una encíclica, ni un baño de multitudes, ni unos besos a niños indígenas, ni escalerilla de avión, ni ná.
La noticia más relevante que escuché relacionada con estos temas fué que soltaron hace unas semanas a Alí Agca y que a los pocos días, hala! pal trullo otra vez!
Ambrose Chapel | 13-03-2006 19:14:54
Querido Roberto: Los que tenemos hijos sabemos que cuando no se les oye, ni se les ve, malo. Alguna estarán preparando... Y aunque el Papa no es ningún niño, a mí como que no me da precisamente buen rollito esa ausencia... Si tú lo ves como anciano bonachón, a mí me parece que lo que tiene es una cara de eso que hay que decirlo más , que no quiero ni contarte...
Por cierto, gracias por visitarme, corazón, que te echaba muchísimo de menos...
albanta | 13-03-2006 19:18:04
Tiene razón Albanta: algo estarán preparando. Aunque tal vez la tengas tú y que lo que estén preparando sea el próximo papado. A mí lo que me sorprende es la "facilidad" con la que la Iglesia cambia conceptos inmutables y luego parece como que toda la vida decía lo que ahora dice. Pasó con el infierno y pasará con los condones, la eutanasia, etc.
Limon | 14-03-2006 09:02:00
Oh, el Papa se dedica a su trabajo que es reorganizar la iglesia, la institución por dentro, las tripas y las cuevas del Vaticano. No, no pasará sin pena ni gloria porque es un reformador, casi un revolucionario de la institución, del aparato del estado que es el vaticano. ¡Qué extraño que se confunda la fe con lo que es el jefe de un estado! Y no, las cuestiones de fe individuales no tiene nada que ver con el aparato de la Iglesia, con la realpolitik de la Iglesia católica. Ahí, en lo que es puira política, JP2 no era más que un chavalín ilustrado de Polonia. El amigo Ratz es un auténtico crack, casi un Borgia refinado. Como recomendación te sugiero un fastuoso debate entre Ratz y Habermas acerca de la naturaleza del poder y de la anarquía. ¡un superdotado el amigo Ratz!
C.B. | 14-03-2006 09:37:10
'la ranciedad de su pensamiento'... eso sí que tiene gracia. Me pregunto si estarás dispuesto a aceptar la clonación comprando embriones, por ejemplo, o si seguiremos anclados en 'cuestiones éticas' para impedirlo. Si aceptarías reglamentar el suicidio o es un atentado contra dios o cualquiera de esas cosas 'rancias'. Si ampliarías el aborto hasta el punto de liberalizarlo por completo, sin límites de fechas, ni condiciones ya que es exclusiva potestad de la mujer (o eres de los que crees que dado que el hombre ha puesto semen, ya tiene poder de decisión, lo que en sí mismo es 'rancio'). Si abrirías la Biblioteca nacional a todo el mundo y no sólo a los que son investigadores (un pensamiento claramente medieval, en el que la biblioteca y sus funcionarios sustituyen a lo que en el siglo XI hacían las iglesias y los monasterios). Porque todo eso apesta a rancio (no digo que lo pienses, sólo es una hipótesis) pero aparentemente es fácil tachar a alguien de rancio porque cree que un determinado ente es creador de vida o que una paloma tuvo la capacidad para dejar preñada a una mujer o orque crea que existe el infierno. Manganelli, conocido ateo, también cree en el infierno en la misma medida que Sartre y eso no les convierte en 'rancios', aunque lo son.
C.B. | 14-03-2006 09:49:00
Estoy dispuesto a aceptar todo eso, querida CB, e incluso estoy de acuerdo en la evidente ranciedad de Sartre, que le olía la gabardina a jamón de york. Esta vez me lo has puesto fácil.
Roberto a CB | 14-03-2006 10:13:34
No lo había percibido, no soy católica practicante y confieso estar bastante desconectada de estos temas, aunque mal hecho, que hay que reconocer el peso político y social de la institución del Vaticano y de su máximo dirigente.
Una vez caída en la cuenta, es cierto que hace tiempo que no hace acto de presencia, puede deberse a una intensa actividad de reestrucuturación "puertas adentro" que le mantiene totalmente inmerso, a una estrategia diametralmente opuesta a la de su predecesor; o tal como señala Albanta, a que alguna andan tramando.
¿Que será será?
reina | 14-03-2006 12:35:34
Este es el Señor que era el jefe de la Inquisición, bueno de la institución que lleva ahora otro nombre, entre él y el anterior llenaron de cardenales reaccionarios el Vaticano y se han hecho con la Iglesia y lo que es más importante con el control del dinero del inmenso dinero que tiene la Iglesia.
No se lo intelectual que será, que seguro que lo es mucho, pero este Papa es el que dice que tiene que haber libertad religiosa pero que no se pueden poner en la misma balanza las otras religiones y la verdadera, razonamientos intelectuales para esto no hay pero diciéndolo bajito y con tono monocorde suena a intelectual.
También es el que mandó la carta a todos los obispos del mundo diciéndoles que ante los casos de pederastia de los ministros de Dios, que suena estupendo, se debe dar cuenta a la curia vaticana que es la única competente para juzgar en estos casos. Tampoco el razonamiento es convincente pero si se pueden ahorrar unos cuantos disgustos y dinero en los acuerdos extrajudiciales mejor.
No he leido completa la enciclica que ha lanzado pero debe de ser tan buena que me parece que hay que pagar para leerla.
Bueno y si ese señor no es rancio yo soy Obispo de Calahorra.
Un saludo
Chusbg | 14-03-2006 18:28:22
¿Rancio? Mira, más rancio que el caldo de haba (y Sartre, que me gusta algo más que el Mazinguer este, también, para qué nos vamos a engañar). Que le veas tú como un abuelete bonachón no significa que realmente lo sea... A mí me da muy mala espina, me cae gordo, vaya.
Como dice Chusbg ya ha escrito una encíclica (no recuerdo el nombre pero es algo como muy grandilocuente muy en plan amor de dios o así) que debe de ser la bomba (en cuanto a la risa y el estupor que debe provocar, me imagino, ojo). Ya ha arremetido contra los homosexuales, contra el aborto, contra algunos experimentos científicos... Así en bajito, como pasando de puntillas por las redacciones de periódicos y televisiones, pero lo ha hecho.
Me cae fatal. Oj, no le aguanto. Me parece más falso que un duro, perdón, euro de madera. Y piensa lo que dice Albanta: cuando a los niños no se les oye...
Un beso muy fuerte (y muchas gracias por la visitilla). Calamity.
Calamity | 14-03-2006 19:26:58
Oh, la encíclica viene a decir que existe un amor puro y otro que no lo es. Dicho menos rebuscadamente, que no es lo mismo 'hacer el amor' que follar, porque no dice que no se deban mantener relaciones sexuales fuera de lo que es una relación matrimonial, pero sí señala que esas, alejadas del amor de la pareja, del amor monogámico entre dos, no son fruto del amor o que es posible follar con alguien pero que eso, si no existe el amor, no es 'hacer el amor'. Una solemne estupidez retrógada, como es evidente. Rancio y bastante ridículo. ¿Quién en estos tiempos es capaz de distinguir entre follar y 'hacer el amor' salvo los católicos fervientes seguidores de Ratz y sus rancias teorías?
Ja!
C.B. | 15-03-2006 00:29:58
Hola querido Roberto,
leí, para que veas como malgasto el tiempo, "Deus Caritas est"... y, hombre, hay un significativo avance en la cúpula eclesial: dos mil años despuçes de Aristóteles el papa admite que el cuerpo puede ser fuente de amor, de erotismo pero, pero... cito: "el eros ebrio e indisciplinado no es elevación, « éxtasis » hacia lo divino, sino caída, degradación del hombre".
A lo mejor en dos mil años más... mientras, mejor ni ver tanto a Bennie (ojalá fuese Hill y no XVI).
Un abrazo
Ernesto Reaño | 15-03-2006 15:44:18
Vaya, muchas veces sentimos cosas que solamente nosotros sentimos, o que percibimos de una manera muy diferente al contorno en general...
Un abrazo
Con Sal en los Labios | 16-03-2006 20:23:05
elisa de cremona | 17-03-2006 21:30:11
Pienso en que hay sacerdotes como el que conocí el anteaño pasado. Director del Colegio Salesiano. Su principal interés era que el amor a Jesús naciera y no fuera impuesto. Este cura me enseñó a ver la amplitud de ideas que una mente abierta, creyente podía albergar. Una mente buscadora de carismas y fé.
Y luego, cuando se fue y llegó otro cura, todo cambió.
Este Papa me causa alergia . De pensamiento..., de altura, generosidad, no tiene más que sus interpretacionss angostas. Y eso sale a la luz, y corre por el mundo.
Tu gran humor es digno de vítores, mi querido Roberto Zucco.
Vir& | 28-03-2006 06:25:40
como catolico respetaria a cualquier papa que nos oriente a los catolicos pero como juan pablo2 sera muy difisil de reemplasarlo tenia un carisma una estrella que lo iluminaba grasias a dios y la nuestra amada virgen maria que nos regalo 26 años de ese papa maravilloso claudio de tucuman argentina
claudio | 01-04-2006 05:30:35
yo creo q la iglecia catolica es una peste para la sociedad porq atraves de los siglo no se an cansado de robar al pueblo asi mismo torturando por sus estupidas creencias es la peor de las rameras y alos papas des digo una cosa metanse un pepino por el culo cabrones rateros... gracias
sergio ariel | 24-04-2006 03:27:50
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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