Domingo, 02 de abril de 2006

Reconozco que desde siempre me ha gustado fregar los platos. Reconozco además públicamente mi adicción al “Mistol Excellent” en detrimento del “Fairy Ultra”, al que sin embargo me aficioné mucho hace unos años. Pero en realidad me gusta fregar porque mientras friego, pienso.
Acabo de fregar la vajilla mientras pensaba en la cena de anoche en mi casa. Seis personas, seis mundos, seis amigos, seis discursos, seis sensibilidades, seis historias, seis corazones, seis cerebros, seis pasados, seis futuros. Y mientras lo hacía, me acordaba de lo mucho que he añorado siempre tener amigos, algo que ya tenía. La diferencia es que antes me daba cuenta de modo relativo y ahora me doy cuenta de modo absoluto. Amigos tolerantes, inteligentes, cálidos, que comprenden, respetan y escuchan.
José Luis es un tipo magnífico. Además de sus corbatas, me gustan su capacidad de analizar las cosas, de estar en el mundo, casi siempre con una sonrisa maliciosa y divertida. Brillante profesional, parece como que se le olvida su profesión y casi nunca habla de ella. Polemista, provocador, juerguista, razonable, alto, una persona a la que pasado mañana le confiaría todos mis secretos, si los tuviera.
Paloma es una mujer generosa, que expande su generosidad por donde quiera que va. Resulta que cenando, a partir de un comentario suyo, recordé el lugar en donde hace años la conocí, algo que se me había olvidado por completo. Ahora regresa convertida en una persona divertida y vital, que expresa sus ideas, sus temores y sus anhelos, con una sencillez natural y directa, exenta de recovecos ornamentales.
Marilés es una mujer potente, que a lo largo de los años ha ido elaborando un discurso lúcido y coherente sobre si misma, las mujeres y la realidad del mundo mundial, a caballo entre un optimismo contagioso y un pesimismo lleno de cautela. Qué voz tiene... Qué tacto, qué manera de hacer las cosas (bien) sin pavonearse de ello. La madurez se viste de fiesta en su mirada y sé que siempre seremos amigos.
Juanjo es otro náufrago de esa educación absurda que juntos recibimos en un maldito colegio de curas. Como ambos hemos conocido el horror (exagero voluntariamente), tenemos entre ambos un mundo de complicidades personales e intelectuales que nos hace querernos, valorarnos y respetarnos. Ahora me encanta de él una especie de vehemencia controlada para explicar sus ideas y rebatir las contrarias. Cuando lo necesité, estuvo ahí. Si me necesita, estaré.
Por último, Isabel, la anfitriona, que ahora duerme plácidamente mientras friego. Su dormir me hace feliz. Mis amigos no la conocían hasta hace muy poco, pero noto que la quieren y que ella les quiere a ellos. Aprender a conocer, a dejarse conocer, es un arte que ella practica a cada instante y en la que es una consumada maestra. Y luego ese concepto de la realidad que me tiene atónito, y del que cada día aprendo algo nuevo. Resulta que a mis años me ha explicado que lo real es susceptible de ser cálido, poético y embrujador. Siempre supe que su cuerpo era una certeza, pero hora veo claramente que eso que algunos llaman alma es un dibujo de contornos difuminados pero no por ello menos precisos.
Isabel dice a veces que soy un poco ñoño y tiene toda la razón. Cortaré aquí este escrito personal que no ha provocado el consumo de drogas duras, sino, como ya decía, el "efecto Mistol" que, por lo que veo, es también muy peligroso para la salud.
Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (16) | Referencias (0)
elisa de cremona | 02-04-2006 17:25:06
Ay, que por circunstancias de traslado,estoy sin linea, sin voz y sin...
Veo que tu mismo sigues escribiendo la historia que si no recuerdo mal, empezaste en un restaurante definitivo¿no?, una historia que pedias que alguien la continuara, sin final... me alegro que con efecto mistol o sin él, la compañia sea grata y los pensamientos de pasado, presente y futuro, los mejores.
Un beso desde el "exilio"
zipi | 02-04-2006 18:22:50
Veo que efectivamente aquella historia, que comenzó hace unos meses en tu último restaurante definitivo, se está convirtiendo en un hermoso tatuaje en el alma.
Me gusta verte así, disfrutando de esos momentos tranquilos y serenos, de esos retazos de felicidad que a veces la vida nos regala.
Un beso infinito.
Iris | 02-04-2006 19:19:13
Muy majo. A mí me ocurre lo mismo, la diferencia es que fregando los platos, cosa que siempre me toca, no me lo paso tan bien como tú.
Je je. Yo uso fairy, pero porque me lo compra Cheli, dice que es mejor. Ya me dirás como lo sabe, si el único en usarlo soy yo.
pau | 02-04-2006 23:30:43
Me alegro de tu dicha, Zucco, de tu post tan calmado que trasluce, sobre todo, paz de espíritu.
Me alegro de que a aquella cena siguieran otras, y de que el destino, eligiera la posibilidad de lo que tu llamabas milagro.
Me alegro también de que Isabel siga haciéndote, como parece, frágil y fuerte, niño y adulto.
El Mixtol Ecellent... es sólo una excusa para hablar de tu bienestar. Me alegro po ti, Zucco. Mucho.
amaltea | 03-04-2006 14:50:24
Que importante es tener amigos señor De Niro.
Pero tan importantes como tenerlos creo que es saber elegirlos.
Veo que tu los sabes elegir bien.
Me transmite mucha tranquilidad tu post de hoy.
La misma tranquilidad que uno siente al estar en casa.
Con sus amigos de siempre.Esas persona confidentes a las cuales entregas un trocito de tu vida,de tus sentimientos, de tus secretos,anecdotas y amor.
En definitiva una parte de ti.
Amigos para siempre.
Como decia la cancion de los Manolos,no?
Brando junior | 03-04-2006 16:28:17
Y yo que pensaba que los jesuitas educaban bien... cuando niño, en Lima, envidiaba la educación del colegio La Inmaculada (yo estudiaba con los maristas) de los jesuitas. Bueno eran y son jesuitas anarcos post Vaticano II...
Pero hoy fregaré los platos con algo de tristeza, en 6 días mi país se juega todo... y algo escribí sobre Allende, pensando por qué no tenemos un hombre así en el Perú.
Ernesto Reaño | 03-04-2006 18:01:08
Fayri, estoy vencido por el. Tanto al mediodia como la noche me toca a mi. No hago mucho mas, es mi confesion... Pero ya que estamos ¿que le pasa a los fabricantes que todo lo hacen con antibacterias?. Nos vamos a quedar sin defensas. Lavar es un placer, ¡he llegado a los 50 sin lavavajilla que maravilla!
un saludo / esta vez no he escrito de politica...
juan re
juan re | 03-04-2006 20:30:01
Hermoso post, querido amigo. Nada ñoño, por cierto. Aunque en una lectura superficial uno pueda quedarse en la anécdota, resulta que nos hablas de muchas cosas, especialmente del valor irreemplazable de la amistad. Y de esa sensación vivificante que florece en los momentos compartidos con aquellos a los que aprecias.
Siento decirte, sin embargo, que yo he vendido mi alma al lavavajillas...
rythmduel | 03-04-2006 20:31:19
No se que decir, siendo protagonista me siento elegido, es algo extraño y extremadamente gratificante. Yo tambien te elijo a ti, no se si es suficiente, pero por si no lo fuera, he de decirte que tienes la llave del cajón que a nadie dejo abrir.
Andaquetu | 03-04-2006 21:30:32
Hace años que deserté del lavado manual, precisamente porque me "tocaba" en el reparto de tareas domésticas. Siempre que conecto el lavavajillas pienso "me encantan estas máquinas".
Preciosa entrada, maestro. He disfrutado de su carga de ternura y ese estrambote humorístico que busca distanciarse de lo "ñoño" sin darse cuenta de que es, en realidad, bonhomía.
Se me ha incrustado, como un dardo, la frase "lo que he añorado siempre tener amigos", porque podría haberla escrito yo. Te he envidiado, porque yo me doy cuenta de que no los tengo.
Un abrazo fuerte.
Ernesto | 03-04-2006 21:41:08
Qué bien rodeado pareces estar, Roberto. Y ser consciente lo hace mil veces mejor.
Eso es tan importante, ¿verdad?; quizá lo más importante.
Yo, sin llegar a lo que confiesa Ernesto (y que me parece triste, Earnest, bastante triste), creo no estar tan a gusto como tú.
Un fuerte abrazo.
Portorosa | 05-04-2006 08:15:25
Lo más delicioso es conversar con los amigos. Coversaciones largas degustando las palbras, los brindis, la cena, el lonche o el almuerzo.
Las miradas, elos debates, las coincidencias, el cariño...
Por la amistad brindo mi querido Roberto Zucco.
Hermoso post.
Vir& | 05-04-2006 08:25:22
a mi también me gusta fregar platos. Y limpiar. Me siento asi, como si pudiera limpiar el mundo tambien de cosas que hacen mal, de basuras de alma y cuerpos. Pero fregar platos cuando mi marido cocina para amigos, es lo mejor. Porque son platos de amistad, como los tuyos. Y ahi no es basura, sino migallas de cariño, las que quedan por los platos.
maray | 05-04-2006 18:47:52
este post mola.Que suerte que hayas usado mixtol porque, claro, como lleva "desincrustol" nos hemos librado esta vez de los comentarios contrarios , de esos que se quejan de todo y porque sí, por el mero placer de llevar la contraria.Y no lo digo por ti, que se que en el fondo te gusta la polémica.Lo digo por mi misma. Hoy está precioso. ¡ Hoy parece que a todos nos gusta fregar platos !. Enhorabuena zucco querido.
linda | 05-04-2006 21:29:45
El efecto Mistol es una cosa alucinante, le das, le das y no sabes como es como el pentotal sódico, sus efluvios te van abriendo la mente y después se hacen cosas estupendas como este post.
Un saludo y viva la buena amistad
Chusbg | 08-04-2006 18:13:24
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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