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Roberto Zucco

Martes, 13 de junio de 2006

Gamberros



Vivo en una calle muy tranquila, sin apenas tráfico, y en el interior de unos muros que, además de aislarnos del escaso ruido, lo hacen del sofocante calor zaragozano del verano y del frío del invierno. Por si fuera poco, la media de edad del vecindario calculo que es superior a los sesenta y cinco años, con lo que a las diez de la noche los habitantes del edificio están profundamente adormilados. Los únicos despiertos solemos ser Isabel y yo, y a esas horas escuchamos música, vemos cine o cantamos operas italianas mano a mano a todo volumen sin molestar absolutamente a nadie.

Sin embargo, los fines de semana la cosa cambia bastante. Esa calle tranquila se convierte en un infierno, porque es una ruta de paso entre dos zonas de bares y discotecas. Es decir, desde nuestros balcones vemos riadas humanas de chicos y chicas metiendo una bulla tremenda, y, en algunos casos, cometiendo actos vandálicos más o menos graves. Atraído por las cosas que detesto, yo suelo salir al balcón cuando el ruido es intenso y me quedo atónito cuando un jovenzazo, llenito de vino en sus entrañas, bien vestido, previsiblemente de buena familia, y seguramente matriculado en tercero de Derecho, decide cargarse los espejos retrovisores de los coches, las cabinas telefónicas, (que a él no le hacen falta utilizar porque su papá le compró un móvil de tercera generación), o quemar un container poniéndonos en peligro a todos, dormidos o despiertos. Recuerdo con horror una noche en que las llamas llegaban hasta el balcón donde mi hijo dormía.

No quisiera que mis palabras fueran mal interpretadas. Comparto la alegría donde quiera se produzca. A este mundo no venimos a nada en concreto, pero ya puestos, aprovechemos al máximo para gozar, reír, emborracharnos y similares. Desgraciadamente hay mucha gente triste que, además, penaliza la alegría ajena. Para estos, sonreír es un síntoma de debilidad. A todos ellos les recomendaría la lectura de algunos textos de Montaigne para que comprendieran que saber vivir es un arte que ellos desconocen.

Yo en mi juventud fui gamberrísimo. Incluso he llegado a pensar escribir un libro sobre las bromas y situaciones que he pasado a lo largo de mi vida, incluyendo momentos en los que faltó poco para llegar a perderla literalmente. Hice de todo, cosas inverosímiles, surrealistas, con y sin gracia. Me especialicé en bromas telefónicas, aunque jamás descuidé las sacrílegas, llegando a coleccionar objetos religiosos varios robados impunemente de algunas iglesias. Una vez entre en una y en mitad de la misa le robé el evangelio al cura que en ese momento preciso estaba leyendo un versículo a sus feligreses. No haría falta decir que tanto al cura como a los feligreses se les quedó una cara de asombro indescriptible. Como digo, fui un bárbaro, pero jamás destrocé por destrozar, jamás agredí o humillé a nadie. Al menos que yo sepa. Y mis amigos tampoco.

Por eso este gamberrismo nocturno me parece de la peor estofa fascista: agresivo, violento, sexista, racista, sin la más mínima gracia y sentido del humor, sin imaginación, ni ternura, ni poesía, ni nada realmente rescatable al día siguiente de perpetrado, una vez desaparecidos los efluvios alcohólicos que probablemente le dieron pábulo. Es un gamberrismo sin inteligencia, que no divierte verdaderamente ni a quien lo practica, y, ni mucho menos, a quien lo padece. Un gamberrismo que destruye, que arrasa por arrasar, que no proviene de la alegría de estar vivos, alegría amplificada por el alcohol, que para eso está, sino, por el contrario, de la frustración de estar vivos, del no follar sistemático, de la ausencia de unos valores razonables que conecten lo lúdico con lo más presentable de uno mismo.

Pero esta mañana he leído en los periódicos una noticia que me ha dejado estupefacto. En Inglaterra han descubierto un método para amansar a este tipo de fieras: ponerles la música que menos les gusta, en concreto la de Cliff Richard, a través de una megafonía sabiamente instalada. Para quien no lo recuerde, Cliff es ese empalagoso señor que aquella noche en el glorioso festival de Eurovisión allá por los años sesenta estuvo a punto de arrebatarle a nuestra Massiel el primer premio con su ya emblemática “La, La, La”. Y esto me ha dado una idea.

He decidido poner en mi balcón música de los hermanos Pimpinella durante los viernes y los sábados por la noche poniendo los grandes éxitos de estos dos cantantes que resumen muy bien esa caspa musical española que tan buenos representantes tiene y que no parece ser la música favorita de estos tipos. Colocaré unos potentes altavoces en mis balcones y estaré atento para ver las reacciones que estos trinos provocan, a través de los cuales se nos habla ininterrumpidamente y con singular maestría de de separaciones conyugales previsibles y otros rollos similares.

Si me fallan, seguiré probando, primero con Juan Pardo cantando algo gallego, que también puede funcionar bien a priori, y posteriormente con la Misa de la Coronación de Mozart, a ver qué pasa.

Os mantendré informados de los resultados de mi experimento.

Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (15) | Referencias (0)

Comentarios

Lo justo: el gamberrismo en su praxis de submentes, copa espacios alarmantemente. Si dan ganas de hacer algo radical...
Y sobre tus experimentos, claro que estaremos al tanto, habráse visto.

Una vez más la imaginación entra al escenario mental, eh gamberros tan sosos.

Vir& | 14-06-2006 08:23:43

Pues en mi pueblo han instalado unos altavoces en el centro comercial para que compres más a gusto y antes de entrar en la zapatería te marques unos pasos de claqué...será sintomático, por lo del greguerismo y esas cosas
Puedes probar con la 9a de Beethoven. A los de la Naranja Mecénica les funcionó

Caravaggio | 14-06-2006 09:39:00

Yo tengo esas edades.
Y he pasado mil veces por tu calle de fiesta.
Y he ehcho mil barbaridades y gamberradas.
Pero el unico problema que hay con estas personas es que son gilipoyas.
Normalmente ni su familia tiene la culpa por malcriarlos o por ser papa pijo etc..

El problema es ese, te lo digo yo.
Y ante eso no me parece mal poner la música.
Aunque seria mejor hacer como en la edad media y les tiras ollas de agua caliente desde tu terraza haber si vuelven a por mas.

Lo dicho, suerte y vete poniendo la olla a cocer.

Brando junior | 14-06-2006 14:15:46

No hay nada que hacer contra eso, mi calle en Santander fue hace un tiempo la calle de la marcha que se suele decir, la solución, cristales dobles, en verano ninguna solución, afortunadamente la calle de la marcha ahora es otra, lo siento por ellos, por los vecinos que viven en ella, no se puede hacer otra cosa, hacer el gamberro y molestar a los demás parece ser un derecho inalienable de la persona, que luego crece en edad y le toca protestar porque le hacen lo mismo y no lo comprende.
Un saludo

Chusbg | 15-06-2006 08:10:50

Yo también leí esa noticia y seguramente en el mismo periódico que tu. Me pregunté en ese momento quien sería Cliff Richard, pues aunque conocía el nombre no identificaba ni fisonomía ni canciones.

Yo, que soy mujer curiosa para estar informada, enseguida eché mano del internet y ya sé quien es, lo que me chocó bastante es que fuese capaz de espantar a este tipo de gente. Ahora bien, lo que no tengo la menor duda es que lo de los Pimpinela va a ser mucho más efectivo.
Vamos, que en dos fines de semana haces una limpieza total y la misa de la Coronación, que la pongan los vecinos que a la mayor brevedad deberán atender a la masa desplazada.

...y vamos de qué iba a pensar yo que tenías tan "mala sombra"

Siempre a tus pies, venerado Zucco

amaltea | 15-06-2006 10:54:26

Necesitas los salmos de Manzano, que estuvieron en el hit parade de los catequistas con guitarra monocorde en los sesenta. Pero, ojo, puede producir alergias eritematosas en el pabellón auricular, y no estoy segura de que no estén conceptuados como tortura en el Tribunal de crímenes de lesa humanidad.
Un abrazo

l'agüela | 15-06-2006 18:04:41

Buenísima idea.
Esperaré a ver como te va. Igual funciona y, nosotros, aquí, haciendo el panoli.

pau | 15-06-2006 20:24:13

Yo nunca he entendido ciertas actitudes... vengan de la edad que vengan. No por tener menos de 20 años tengo que destrozar media calle, ni por ser turista en Praga ir hablando a voces :) Supongo que en la mayoría de los casos tiene que ver con el deseo de distinguirnos de los demás y de captar la atención ajena y no siempre el tiempo nos hace entender que es importante la discreción en todos los aspectos.

De todas formas.. lo de la música está demostrado que es capaz de alterar nuestro estado de conciencia. Fíjate el sábado por la tarde en Carrefour el hilo musical con el que puedes "disfrutar" mientras haces la compra esquivando carritos. Así que sí.. que esperamos tus progresos..
Besos

Fatima | 15-06-2006 23:34:45

Amigo, así amansarás a las fieras, pero tu salud mental puede peligrar al cabo de poco tiempo.

El gamberrismo del que hablas es fruto de la pobrísima calidad cultural y humana de la sociedad en la que vivimos, especialmente cruda y patente en gran parte de nuestra juventud (coño, me leo y parezco un carca).

Cuesta abajo, cuesta abajo... acabaremos desmenuzados, huérfanos de nosotros mismos.

Un abrazo.

rythmduel | 16-06-2006 21:55:09

Creo que funcionará, será como un repelente de insectos, las ondas sonoras pueden tener efectos sorprendentes, como por ejemplo que ciertos especímenes cambien de madriguera nocturna y se vayan a dar el coñazo a otra parte.

Pues sí que eras gamberrete, si, lo de los robos sacrílegos, el no va más, te hubiera seguido sin dudar, jejeje.

Un abrazo.

reina | 17-06-2006 18:30:28

He oído en la radio que el Ayuntamiento de Londres además de con los trinos canoros de Cliff Richard,
bombardea las zonas de botellón con dosis masivas y a toda pastilla de música clásica.

Y parece ser que funciona: los botellones se deshacen como por ensalmo en cuanto los altavoces municipales atruenan con obras de Mozart, Beethoven y compañía.

Espero, eso sí, que tengan el buen criterio de no poner música dodecafónica. Igual volvían corriendo los gamberros y llegaban más...

joaquim | 20-06-2006 18:28:24

alguien tiene la letra de amor en espera..... sila tienen mandenmela no sean gachos heard_breakid@hotmail.com

gUZTAVO | 08-09-2007 08:04:59

soy tu fan num.. 1

esteban | 09-11-2007 04:32:37

Hola gamberros mi monbre es Looflee soy su mayor admiradora me encanta la cancion de quisiera esta muy vonita y es un gran exito. espero y sigan con + cansiones chidas como la que + me encanta bueno me despido espero y sigan con mucha fama como asta ahora adios...

Looflee | 20-03-2009 21:11:11

Hola gamberros mi monbre es Looflee soy su mayor admiradora me encanta la cancion de quisiera esta muy vonita y es un gran exito. espero y sigan con + cansiones chidas como la que + me encanta bueno me despido espero y sigan con mucha fama como asta ahora adios...

Looflee | 20-03-2009 21:11:18

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