Jueves, 29 de junio de 2006

Se sienta Eva enfrente y me dice cosas bonitas que yo le agradezco. Me coge en un momento complicado: pasan por mi cabeza los últimos días de mi padre, su agonía, sus últimos instantes. De Eva ya escribí hace unos meses: compañera de trabajo, guapa, alta, rubia, inteligente, y, sobre todo, una persona excelente y una compañera de trabajo de las que terminan siendo imprescindibles. Me consuela, me hace ver lo que de positivo ha tenido una larga convivencia con mis padres. Es decir, utiliza argumentos razonables y cálidos, que yo ya conozco, pero que reconforta oír en boca de personas a las que quieres y respetas.
Como Pilar, otra mujer inteligente, que ejercía de Jefa de Mantenimiento de la residencia en donde mi padre vivía desde hace un tiempo. Le mando el texto que escribí para el funeral y me contesta ahora con un correo electrónico que si pudiera lo enmarcaría. Pilar es pura energía, pura alegría y generosidad en su propio trabajo. Trata con viejos a todas las horas del día con una inmensa paciencia, intentando comprenderlos y escucharlos, de un modo sencillo, abnegado, y, a la vez, muy profesional. Admiro este tipo de personas que hacen lo que deben, pero que lo hacen de un modo discreto y sin reclamar ninguna medalla. Con mi padre hablaba mucho, porque, a pesar de su juventud, está personalmente muy interesada en conocer los registros y entresijos de la guerra civil española. En eso mi padre era una enciclopedia viviente, una auténtica base de datos y ella se escapaba de vez en cuando para escucharle.
Y el médico de cabecera que lo atendió antes de irse confinado. Vaya tipo. Un profesional que desafía todos los días los parámetros y normas de la seguridad social. Se podría decir que se desvive literalmente por sus pacientes, que invierte con ellos el triple del tiempo que supuestamente debería invertir, y que cuando termina el tiempo de ocupación de su despacho, se pasa a otro llevándose a los pacientes que le quedan como si fuera una especie de flautista de Hamelín. Curiosamente, son algunos de éstos los que se quejan del rato que les hace esperar, siendo que esta es la clave precisamente de que ellos mismos sean bien tratados una vez dentro: la condición humana... Pues bien, le informo de que mi padre ha muerto y me escribe también unas palabras emocionadas.
Estos días, como podéis suponer, oigo muchos tópicos bienintencionados y muchas frases huecas, algunas de las cuales llegan a irritarme. Me gustaría que la gente no me dijera nada. No sabemos qué decir cuando alguien se muere, incluso creo que no sabemos exactamente lo que debemos sentir. Me repugna la idea de pensar que la muerte de mi padre ha sido beneficiosa para todos, incluido para él mismo, aunque me rindo ante la evidencia que ese razonamiento sin duda contiene. Cecilia B destiló implacablemente en un comentario que me dejó puesto hace tiempo la descarnada realidad de lo poco o nada que los “viejos”, inútiles y apestosos representan en un mundo de “jóvenes” eficaces, bien olientes y productivos. Los sentimientos en ese esquema moral no sabe uno exactamente donde colocarlos.
Se me junta todo esto con la declaración de la renta, que todos los años me coge de sorpresa y que me siempre me deja bastante aturdido. Soy un desastre también para esto. Todos los años la hago mal, a pesar de la ayuda o de la nefasta intervención de asesores y asesorías. Que me confunda yo me parece lógico, que se confundan ellos me parece lamentable. Me entero también de que Luis aragonés está a punto de abandonar la selección nacional –algo que me parece absurdo-, y de pocas cosas más.
Mi vida está teñida de oscuro, y pocas cosas -la mirada de aliento de Eva, el correo de Pilar, los ánimos del médico de mi padre, los testimonios telefónicos, vía correo electrónico, o algunos abrazos, algunas miradas cómplices, algunos detalles de mis compañeros de trabajo, de mis amigos-, la van convirtiendo en gris lentamente.
Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (12) | Referencias (0)
"Conquistar el miedo es el comienzo de la sabiduria" Bertrand Russell
Nada de topicos.
Un abrazo y fuerza.
Brando junior | 29-06-2006 19:12:09
Calamity | 29-06-2006 19:21:13
La realidad es que, mientras un agujero negro se construye en tu interior (ese que es sentir la orfandad) nada alrededor parece alterarse. Nada sufre alteración, excepto tú mismo, por esa muerte. De ahí que cada muerte sea un hecho íntimo y no transferible. No cabe la 'solidaridad' de los demás, esos LoSientos y esas parrafadas hermosas que escriben de alguien muerto cuando ya lo está y que nunca escribieron cuando aún estaba vivo, no son más que una especie de vulgar cordialidad repugnante, algo que se hace porque es lo 'Normal'.
Yo sólo siento compasión por ese agujero negro que está ahí y que no desaparece. Eso es exactamente lo que siento, aunque esté equivocada, y que no se explica con un LoSiento.
Cecilia B. | 30-06-2006 22:09:15
Roberto, voy a incurrir en lo que no se debe hacer, y te voy a dar un consejo.
Llora, berrea y rebózate en el dolor.
Por educación soy de las que se comía estas cosas con eso que llaman elegancia, y el resultado era que si no cazo moscas es porque tenía pasta dura.
Si no se reboza uno en el sufrimiento, con esa humildad que da el ser un huérfano, una persona despojada de refugio, te vas volviendo loco, te cubres de cuentos y de poses y haces crack.
Sale siempre por alguna parte, es como si la brújula estuviera loca.
Llora, sufre, y cuéntale tu dolor a tus amigos, usa y abusa de ellos una y otra vez. Es imprescindible además no sentirse solo, porque pudiendo hablar de ello o de lo que sea, conjuras todos los fantasmas.
Ánimo, mozuco. Ánimo.
Sursum corda.
Un abrazo.
M.
Miranda | 02-07-2006 10:25:13
Desde el aeropuerto de Barajas, en el que me hallo camino a Las Palmas por asuntos de trabajo, te mando un abrazo enérgico y silencioso. El camino del dolor lo estás transitando tú, pero siempre se hace mejor acompañado. Y disculpa las palabras huecas, las frases hechas... No todo el mundo encuentra el mejor camino en el momento de dar consuelo.
rythmduel | 03-07-2006 16:02:24
Oh, habría que percibir con esa intuición también intranssferible, el cariño. O sino una tendría miedo de expresarse por temor al qué dirán.
Sí, uno no quiere importunar a los amigos.... mas por allí hay los que escuchan y saben que si son abordados una y otra vez, es porque se les necesita y pesa más el afecto que lo que pueda ser esa especie de intromisión constante en sus vidas.
Es verdad, Miranda.
Es verdad Roberto Zucco y también es verdad, creo lo del agujero negro. Lo recuerdo.
Sin embargo, cómo reconforta recordar también que al amado padre que se fue, le trataron cálidamente y que esa calidez era genuina. Entonces, alguien como quien te escribe, se cuestiona haber dicho alguna vez algo que tal vez no debió decir y es que a distancia blogosférica, lo que se pueda expresar es tan inmaterial, se torna nebuloso y no es como tomar tu mano y decirte lo mismo o casi lo mismo.
Así que mi abrazo para ti enviado virtualmente, espero llegue fresco.
Te quiere: Vir&.
Vir& | 03-07-2006 18:05:01
Me debato entre quererte decir y respetarte el no querer oir....
...bueno, creo que a estas alturas, no nos hacen falta palabras zucco querido.Ya sabes lo que siento
linda | 03-07-2006 22:09:50
Me debato entre quererte decir y respetarte el no querer oir....
...bueno, creo que a estas alturas, no nos hacen falta palabras zucco querido.Ya sabes lo que siento
linda | 03-07-2006 22:10:18
Me debato entre quererte decir y respetarte el no querer oir....
...bueno, creo que a estas alturas, no nos hacen falta palabras zucco querido.Ya sabes lo que siento
linda | 03-07-2006 22:10:20
Hace muchos dias que no te leo, hecho producido por un traslado , otros sucesos y también, como sabes, la muerte de mi padre.No voy a decirte que sé lo que sientes,porque cada sentimiento es propiedad particular,y además ni yo se lo que siento por el mio.A ratos, enfado;otros,tristeza muy grande.Otros, una especie de "alivio".Angustia.Pena y mas pena.Vaya caca.Nadie me acompaña en el sentimiento,son sentires individuales, pero que afortunadamente los expulso en parte con mis amigos, que me llaman, y casi siempre saben que decirme(y yo blablabla...)
(y ahora viene cuando todo el mundo te cuenta su pena, como cuando te duele fisicamente algo...).
Un beso fuerte, y alegrate de tener gente que te diga incluso cosas inadecuadas para ti...
zipi | 04-07-2006 09:49:07
Ernesto | 06-07-2006 01:04:10
"En eso mi padre era una enciclopedia viviente, una auténtica base de datos y ella se escapaba de vez en cuando para escucharle", es una frase que mueve a reflexionar.
Un saludo
Chusbg | 18-07-2006 02:12:22
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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