Viernes, 25 de agosto de 2006
Para mi amigo J.A.
Manuel Rupérez
Fue sencillo contactar con “el hijoputa que todos llevamos dentro”. Lo hice a través de López de Zuazo, un compañero de jesuitas que estuvo amargándome el bachillerato de un modo sistemático. Sin embargo, una vez realizado a su través el contacto, sobrevino la gran sorpresa: “el hijoputa que yo personalmente llevo dentro” era alguien con pluriempleo y no se dedicaba exclusivamente a mí. Cuando lo supe no pude disimular un cierto punto de decepción. Según parece, compartía las tareas relacionadas conmigo con el desempeño de sus funciones como dentista en Albacete. Así me lo dijo por teléfono, y por esa razón tuve que esperar unas semanas hasta que esta abstracción sicológica y moral se puso concretamente ante mis ojos en una gran plaza de mi ciudad, llena de sol y de palomitas.
Por lo visto, “El hijoputa que todos llevamos dentro” y que a mí me corresponde, se llama Manuel Rupérez y tiene familia en Zaragoza, en donde según parece estudió la carrera universitaria, y estaba pasando unos días con su tía Eloisa para ver a la Virgen del Pilar y hacer una excursión posterior al Monasterio de Piedra. Es un hombre de mediana estatura, calvo, casado, padre de seis hijos y coleccionista de sellos usados (“porque los nuevos son más caros”, según sus propias palabras). Como he dicho, es dentista de segunda profesión (o de primera, que eso no me quedó claro), y de entrada no me produjo ninguna impresión especial, sino más bien lo contrario. Me pareció un mamarracho insignificante. En el transcurso de la conversación, sin embargo, se manifestó verdaderamente como lo que se suponía que era: un auténtico hijo de la gran puta.
-Cuántos cigarros se fuma usted entre polvo y polvo.
Muchos. No jodo nada. Como soy feito y calvo no le llamo la atención a las mujeres, y esa es una de las razones por las que soy tan cabrón. No follo, ya le digo, y eso me produce una mala hostia tremenda que intento direccionar hacia la planificación de putadas individuales y colectivas y que se transforma a la postre en un rollo gratificante para mí y fatal para mi familia que está prácticamente desestructurada. Mi hijo mayor ya es heroinómano y tiene anticuerpos desde Noviembre. Este verano, por ejemplo, he alentado y asesorado a algunos pirómanos gallegos amigos míos. Si no follo yo, que no folle nadie, no te giba...
-Ultimo libro, último disco, última película.
Leo poco, entre otras cosas porque entre mis tareas como dentista y mi dedicación como hijoputa me dejan poco tiempo libre. Como estoy desarrollando para usted una personalidad lo más lamentable posible, los últimos libros que he leído son “Historia universal de la infamia”, de Bioy Casares, y “Del asesinato considerado como una de las bellas artes”, de Thomas de Quincey para ver si le meto de verdad ideas asesinas y le saco esa propensión a la fraternidad universal que ya está más anacrónica que las canciones de Antonio Machín. Cuando usted eligió llamarse Roberto Zucco fue en parte porque yo se lo recomendé, aunque usted creyó que era una de sus ideas intelectualmente geniales. La música la detesto, y el cine, regular, excepto el porno. Tengo toneladas de películas de porno duro, y zoofilia. Me encantan las ovejas, y algo menos las cabras, pero también.
-Virtud y defecto que le definen.
Soy un hijoputa integral y profesional. No tengo virtudes y acaparo todos los defectos. Me encuentro de cojones conmigo mismo, hablo fatal y me lo paso bomba, aunque no follo, como le decía.
-¿Un pesimista es un optimista informado?
Y yo qué sé. Convendría que fuera usted quitando esta estúpida pregunta del cuestionario porque, si se ha fijado, nadie sabe qué responderle.
-Lo que más le gusta de las mujeres.
Hacerles putadas y que lloren mucho... Ja, ja, ja... A mi mujer la tengo frita. Si no hubiera tenido la precaución de haberle impedido que estudiara hace unos años un curso de auxiliar de enfermería por correspondencia, ya se habría separado de mi. Ahora ya no puede porque es vieja y fea, consume telenovelas a todas horas y se ha acomodado a vivir de mí, es decir, de la gorra.
-Lo que más le gusta de los hombres.
Esa capacidad innegable de hacernos las víctimas. El machismo lo considero un verdadero placer, un estilo de relación sexista lleno de posibilidades y matices. (El rostro se le tiñe de una cierta sensación de melancolía). Hace unos años fui “hijoputa que todos llevamos dentro” de un camionero de Alicante y nos íbamos juntos de putas de vez en cuando. Con ese sí que hice buenas migas.
-¿Ha pensado alguna vez en el suicidio?
Eso aliviaría la vida de varias personas, y especialmente la suya, sr. Zucco. Por tanto no he pensado jamás en el suicidio. Aliviar, lo que se dice aliviar, que la gente se alivie en el water. Quiero joder la vida de mis semejantes ya que no jodo mucho en la mía... Je, je, je...
-Su ideal de felicidad personal.
La que le acabo de decir.
-Su opinión sobre el siglo XX.
Me encantó. Me sentí cómodo siempre, y admiré a los grandes hombres que lo condujeron y lo hicieron posible.
Una triple pregunta para terminar, si me permite la excepción. ¿Es algo normal el que “el hijoputa que todos llevamos dentro” tenga otra profesión paralela? ¿Desde cuándo usted trabaja para mí?, si se puede llamar así a nuestra relación. Y, por último: ¿Cómo ve usted mis progresos en el terreno de la “hijoputez”?
Sí, es normal. Ser hijoputa en activo, como ser político, es algo que dura poco tiempo y hay que pensar en el futuro. Ser constantemente un hijoputa desgasta mucho, y siempre tiene uno la tentación de empezar a ser bueno, y todo eso. En mi caso, mi segunda profesión de dentista me permite también ejercitarme en ambas. Primero porque doy unos sablazos que tiembla el misterio, y segundo porque con la anestesia hago lo que me sale del forro de los cojones y mis clientes sufren de lo lindo. No debe usted sentirse mal por saberse compartido, y si se siente mal, es porque le gustaría tenerme más tiempo a su disposición. ¿O no?
En segundo lugar, trabajo para usted desde que en unas navidades en Barbastro, donde vivían sus primos hermanos, decidió usted mearse en el portal de Belén que ellos habían montado con tanto cariño.
Por último, en cuanto a lo de sus progresos le diré que son evidentes, como saben perfectamente las personas que no le quieren. Las que le quieren no podrían verlo nunca.
Por: Roberto Zucco | Personajes que me inquietan | Comentarios (16) | Referencias (0)
Oye, menuda cara fotil que le has puesto...espero que no te pille el propietario.
Te veo bien, Roberto, y me alegro muchísimo.
Un abrazo.
M.
Miranda | 26-08-2006 11:00:21
Elena | 26-08-2006 17:44:26
Soy nueva en esto de los blogs y acabo de conocer este. Me he reído mucho con ‘tu hijoputa’.
He estado husmeado por el blog y realmente he disfrutado. Pasearé por aquí.
Un saludo
Olvido | 26-08-2006 18:50:35
¡ qué bien te han sentado las vacaciones, zucco !. Vienes pletórico. Es buenísimo.....
Por otra parte, me ha hecho pensar en mi hijaputa....¿ tendré una dentro yo también ?
linda | 26-08-2006 19:16:14
mi "hijoputa" esta siempre comigo, pero lo llamo de mi "diablo interior". Cuando el se pone mas amplio por aqui yo me torno una tiranete, una madre superiora. Quien lo percibe bien es mi hija, que siempre me avisa: mama, mirá que te están naciendo chifles...Pero le tengo que soportar. El y yo somos uno o una. Sin el no puedo ser buena por no haber comparación posible. Un hijoputa interno és algo como un equilibrador, me parece.
besos, Roberto. Feliz por tu retorno.
maray | 26-08-2006 20:09:53
La verdad es que hacía algún tiempo que no me pasaba, he visto primero tus vacaciones, has recorrido muchos sitios y te ha sentado bien, tu sentido del humor y este hijo puta me han alegrado mucho, me ha gustado esa forma de expresar tus sentimientos, opiniones y circunstancias de lo que ibas viendo y acerca de las personas a las que te ibas encontrando, he visto muchas frases estupendas pero no sé porqué, me ha gustado esa que dice algo así como "cenamos servidos por un camarero decimonónico".
Un saludo
Chusbg | 27-08-2006 04:28:33
Recién aterrizada en tu blog, decirte que he disfrutado mucho con tus narraciones, me he reído mucho con ésta última y he disfrutado especialmente con las dedicadas a NY. La conocí hace 5 años e intento evitar el delirium tremens visitándola todos los años desde entonces.
Un saludo
la flaca | 27-08-2006 17:08:32
Se llamará Rupérez, pero la foto de tu hijo puta dice que se apellida López (lópez.jpg). Creo que es un error que le hayas puesto foto: no todos los hijoputas son calvos, con gafas y llevan corbata, querido amigo. Los hay que visten de Armani y llevan el pelo largo, otros esconden su hijoputez en un aura de bohemia modernidad, aunque la mayoría son perfectamente invisibles, tanto, que se podrían confundir contigo o conmigo. No sé, no sé, no me parece éste uno de tus mejores artículos, si me permites la crítica. Salvo que el individuo en cuestión tenga nombre y apellidos reales y se corresponda con el retratado, ante lo cual me quitaría el sombrero por tu audacia.Reconozco que yo no sería capaz de hacerlo.
Lo mejor de todo es que lo hayas hecho dentista.
Un fuerte abrazo.
rythmduel | 28-08-2006 00:05:56
Lo que no cabe duda es que el hijoputa en cuestión no folla. Yo, al de la foto, es como si le oyera hablar.
Un abrazo
Ambrose Chapel | 28-08-2006 08:59:46
amaltea | 28-08-2006 12:26:06
Ayer te dejé un comentario pero ya veo qeu no se colgó...estoy teniendo problemas para escribir a la gente...de todas formas me alegro mucho de volver a leerte....Por cierto, ¡menudo especimen el que explicas en tu post! no me gustaria cruzarme con él...
Besos
la dama de Shalott
la dama | 29-08-2006 10:49:35
Es eso. Todos tenemos un lado oscuro. Tú tienes la habilidad de convertirlo en un personaje grotesco.
limón | 29-08-2006 14:58:50
Hola, me gustó tu comentario en mi blog y puse un comentario en tu primer post sobre vacaciones. Un abrazo
giovanni | 31-08-2006 10:13:39
elisa de cremona | 31-08-2006 21:12:42
Después de leerte llego a la conclusión de que es bueno dejar manifestarse al hijoputa interior, para mantenerlo controlado y para saber por donde sopla el viento.
Porque existe, de verdad existe, así que es mejor mearse en el portal de los primos y picar en los timbres para salir corriendo que reprimirlo o negarle para que se enfurezca, te domine y te acabes convirtiendo en hombrecillo insufrible o presidenta de comunidad autónoma.
Muy bien llevado, Roberto Zucco.
Un abrazo.
reina | 02-09-2006 10:12:31
V asterix | 04-09-2006 08:12:06
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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