Domingo, 22 de octubre de 2006
Entre dos pausas obligadas por las últimas interrupciones de bitácoras.com me he perdido por mi propio blog (que es el suyo, amiga/a lector/a) y me he percatado de un fenómeno nuevo del que no era en absoluto consciente: el de los comentarios tardíos.

Me he percatado también de de que a lo largo de estos meses he escrito mucho, aunque es evidente que mi escritura ha ido decreciendo con el paso del tiempo. Antes escribía un post cada dos o tres días, y ahora la frecuencia ha caído en picado, aunque ha aumentado sesnsiblemente la extensión de los escritos hasta llegar a una media de dos folios exactos. Esto es el resultado del tiempo que me quitan ahora mis obligaciones profesionales y familiares, por decirlo de alguna manera. Porque verdaderamente nunca he tenido problema con los temas sobre los que escribir, que en realidad me sobran porque “están ahí”, que diría un castizo, sino con el tiempo que tengo para ponerme ante el ordenador, organizar las ideas y escribirlas. Por esa razón básicamente me parece que la aventura que comencé más o menos en Diciembre de 2004 ha sido satisfactoria, muy satisfactoria. Como ya he dicho bastantes veces, escribir me proporciona agilidad, y ser leído, una agradable sorpresa.
A lo largo de este tiempo he visto aparecer y desaparecer algunos blogs de gente que me interesaba y, en ciertos casos, llegué incluso a querer. Sentí la marcha de la perturbadora Cecilia B, a pesar del tono que a veces empleaba y que a muchos, con razón, llegaba a irritar. A pesar de esa costra de mala leche y de arrogancia que tenían sus escritos, Cecilia, fuera quien fuese, escribía estupendamente y siempre desde la inteligencia. Desde allí mismo lo hacía también aunque de manera muy diferente La Dama del Arco, mi querida Iris, con quien mantengo una amistad y un cariño especiales, a pesar de que me mantiene en el más absoluto de los abandonos. Iris era un remanso de paz, de sensibilidad, y yo acudía diariamente a su blog como quien va a un SPA de la poesía. Ambas se fueron, junto con otros y otras, y dejaron un gran hueco en la "blogosfera mía", valga la expresión.
Pero el fenómeno del que venía a escribir hoy es el de los comentarios residuales. Me explico.
He entrado, como digo, en mi blog este fin de semana y he descubierto que algunos posts siguen recibiendo comentarios, muchos meses después de haber sido escritos. La culpa, supongo, es de Google, que todavía los incluye en su propio ranking entre los más leídos. Son comentarios de muy diferente índole y que me sorprenden absolutamente. Estos comentarios tardíos son maravillosos o terribles, y están escritos desde la tristeza y la preocupación, o desde la ira y la descalificación. Estos últimos son nauseabundos, pero he decidido no quitarlos porque, al fin y al cabo, también representan una parte importante de panorama intelectual de internet. Voy a referirme a tres casos.
El primero estaría representado por los comentarios tardíos a algunos posts musicales. Se trata de un goteo ininterrumpido de textos aportados por personas a los que les interesa la música y la viven, para bien o para mal, como auténticos fanáticos. Se dividen entre los que aportan reflexiones inteligentes y los que aportan exabruptos y rebuznos, dependiendo, claro está, de lo que yo dijera en el texto original. Por ejemplo, uno de los que más comentarios favorables sigue recibiendo es el que escribí el 22 de Marzo de 2005 sobre el grupo de rock británico Keane al que le dediqué una entrega de “Las voces de mi vida”. Otro caso de signo contrario son los comentarios de auténticos analfabetos que no están de acuerdo con lo que escribí el 5 de Octubre de ese año sobre Idaira, aquella desdichada concursante de Operación Triunfo que tantas veces estuvo a punto de ser eliminada (por razones obvias) y que, sin embargo, conserva una legión de airados defensores que se cagan en mis muertos cada cierto tiempo.
El segundo caso lo representan los comentarios tardíos que ha ido provocando aquel post que publiqué el 13 de Octubre de 2005 titulado "Espondilolistesis", en donde contaba la gran putada que me había ocurrido en la espalda hace ahora un año más o menos. Pues bien, para mi gran sorpresa ese post ha provocado el nacimiento de una especie de foro sobre esta enfermedad de la columna vertebral que suelen utilizar desde entonces personas que buscan consuelo, opiniones científicas, o simplemente información de cómo evolucionan otros casos similares al suyo. De vez en cuando yo también me pongo en contacto con algunas de estas personas.
Por último están los comentarios residuales a algunos posts de carácter político, como los que escribí sobre la guerra de Irak o el que le dediqué el 12 de Junio de 2005 a Antonio Tejero Molina, dentro de la sección “Soledades”. Si tenéis curiosidad pasaros por ahí y veréis a lo más florido de la caverna con una colección de loas, firmadas supuestamente incluso por los propios hijos del golpista del 23 F, y de insultos dirigidos a mi persona por parte de nostálgicos del fascismo y peligrosos analfabetos que si conocieran mi identidad real ya me hubieran cortado los huevos hace tiempo. Sirvan como muestra dos botones. El primero lo firma un tal “Grupo A” y está publicado el 25 de Enero de este año. Dice así: “Toda "mi admiración" para ti Roberto pues en los años que llevo de vida has batido todos los records de la gilipollez humana. Sigue así y ascenderas a lo más alto del podium de la ignorancia. Un besito y mejórate si es que crees en los milagros”.
El segundo está colgado en el mes de Marzo pasado y su autor es, nada menos, que “Centuria Hispánica” y que reproduzco tal cual me lo dejaron: “tejero uno grande libre, mi padre salio como conductor de carro el glorioso 23-f en valencia, yo estare dispuesto a repetirlo xro cn victoria nacional.el honor es mi divisa,a españa servir hasta morir”.
Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (10) | Referencias (0)
Y como no podía ser menos, he caído en tu trampa. No te he abandonado, sólo estoy sentada en un recodo del camino, esperando que algunas tristezas se vayan.
Pero tú sabes bien cómo y cuánto te quiero.
Un beso infinito.
Iris | 23-10-2006 19:20:13
yo te iba a decir que me sorprendia lo prolifico que habias sido en estos 2 dias!!! y tesulta que es que el bloglines me ha avisado ahora de un monton de post tuyos que debian de estar en el olvido!
pero no sabes lo que me alegra leerte
La DiviNa GiLda | 23-10-2006 22:55:52
pues ladrna los perros, que dicen...
aunque hay que reconocer que los perros ladran en mejor castellano que esos comentarios.
Un abrazo.
Reaño | 24-10-2006 04:01:18
Me ha encantado eso de "blogosfera mía" A mi me da algo de vértigo pensar en lo efímero de los blogs porque a menudo me pregunto ¿para qué?, en fin...
Se nota que no te cuesta escribir.Me gusta leerte.
No leí ese post donde te refieres a tu espalda, pero lo haré y de verdad espero que no te moleste demasiado.
Un saludo
Un saludo
Olvido | 24-10-2006 18:19:10
Un comentario tardío.
Sr. Roberto Zucco , gracias por su blog, gracias por regalarse de esa manera que considero valiente, honesta, mesurada e inteligente.
Su generosidad y sutilidad la aprecio recientemente en su texto dedicado a Gatopardo y Miss Calamity, http://robertozucco.bitacoras.com/archivos/2006/10...
Me alegra su generosidad; me sorprende su inteligencia y sutilidad en lo que expone, pero mucho más en lo que calla y sugiere. Intuyo que usted desea lectores inteligentes, o , al menos, interrogantes. Agradecido quedo.
¿La bella y la bestia? Una prueba más de su generosidad y sutilidad. Miss Calamity me resulta un encanto de persona; Gatopardo: una psicópata acentuada y con blog.
Saludos cordiales.
Nota para el administrador de este blog: Ruego sea respetada mi privacidad y no sean publicitados ni cedidos a terceros mis datos de navegación en esta página; singularmente a Gatopardo y ante su constatada afición, en su psicopatía, a elaborar fichas cuasi-policiales y violentar derechos de las personas.
Pluto | 25-10-2006 14:06:13
Interesante querido Zucco.
Eso te ocurre por escribir bien y ser tan famoso y leído.
Mi hija padece lo mismo que tú, la espondilolistesis. Suponemos que fue a causa de una caída fortuita patinando de pequeña. Eso le condicionó mucho e impidió desarrollar el deporte que siempre le había gustado.
Cecilia tiene blog. No sabía que lo ignoraras.
Si entras en el mío encontrarás el enlace, está en cualquiera de los dos. Y sigue igual que siempre, o sea: escribe de puta madre pero a su bola.
Un abrazo.
pau | 25-10-2006 21:23:58
Cecilia B. | 27-10-2006 01:33:44
elisa de cremona | 28-10-2006 12:25:36
Pues vaya... Parece ser que a Cecilia la he descubierto.
Igual debería haber preguntado antes.
Si es así, lo sinto de veras.
pau | 28-10-2006 22:40:38
Sí, hay comentarios que sorpresivamente aparecen en posts lejanos. Yo misma he comentado en posts del año pasado en algún blog... porue no me contuve :)
Recuerdo los posts que señalas. Ahora, por ejemplo, escribiendo de madrugada, recuerdo el post sobre tu viaje a New York, cuando viste a un serio Woody Allen tocando el clarinete.
Y me provoca comentar nuevamente en aquel post.
:)
Esos comentarios tardíos resultan un plus, algo que se valora y que rompe con aquella creencia en la fugacidad del post.
Rain | 04-11-2006 09:47:35
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
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