Martes, 12 de diciembre de 2006
Este post aparece también en mi otro blog: www.robertozucco.blogia.com
Salvador Allende
Y si esto estaba pasando en el exterior, dentro de mí, y coincidiendo admirablemente con estos hechos, se produce igualmente una revolución. Estos cinco años que vienen a continuación supusieron, además de otras cosas no menos importantes desde una óptica subjetiva, la toma de conciencia de esa realidad exterior, tanto en su ámbito nacional como en el internacional, y, consecuentemente, un posicionamiento humano, espiritual y cívico. En este sentido, no solo fue la muerte del dictador español lo que iba producir esta perturbación, sino que otros acontecimientos actuaron como un poderoso revulsivo: la llegada al poder en Chile de Augusto Pinochet, derrocando en un cruento golpe de estado a Salvador Allende, los últimos fusilamientos del franquismo con la conmoción en el interior de España y en el resto del mundo que provocaron, y la entrada en contacto con otras personas en el ámbito de la Facultad de Filosofía y Letras de Zaragoza, que me daban cien vueltas en rigor y preparación intelectual y política, las que me iban a dar un empujón hacia quien esencialmente todavía sigo siendo.
Pero, paralelamente a esta toma de posición, se produce en mí, en este periodo, otro gran cambio. Un cambio que básicamente consiste en querer la vida en sí misma, en vivirla con la inmensa alegría de sentirme profundamente vivo, explorando los caminos y los límites que este inexplicable don nos presenta, a pesar de las penalidades propias y ajenas.
Política, en un sentido amplio de la palabra, y placer, como actitud filosófica, se unen desde ese momento en mi interior, en una mezcla fraterna que aún perdura y que supongo me acompañará, aunque tal vez vaya evolucionando hacia la nostalgia, todo el resto de mi vida.
Precisamente por eso, el teatro, con esa dualidad interior que lo caracteriza desde la noche de los tiempos, representó para mí la vía de unión, el pegamento que hizo compatible lo aparentemente incompatible. Porque, a partir de ese momento, he conocido a demasiadas personas que, participando de ese espíritu solidario y comprometido con el mundo, tienen una cara de amargura que me ha repelido siempre. Y por el contrario, y en justa reciprocidad, he conocido a muchas otras personas “alegres”, que basan esa alegría en un alejamiento sistemático de la realidad, imbuidas en una burbuja de estupidez y banalidad.
Todo esto me iba a suceder mientras el Presidente del Gobierno, Carrero Blanco, volaba por los aires en Madrid, asesinado en un tremendo atentado de ETA, Franco agonizaba, el Rey planeaba un proceso de transición democrática que muy pocos esperaban, y Santiago Carrillo, Secretario General de mi Partido, atravesaba la frontera francesa disfrazado con una peluca que hace solo unos años contemplaba asombrado Arthur Miller, horas antes de recoger el Premio Príncipe de Asturias, junto a Woody Allen, en una ceremonia que ya nos terminaba de homologar como una sociedad europea y democrática.
Una sociedad impensable en el momento en que decidí abandonar mis estudios de Derecho y pasarme al edificio de al lado para comenzar Filosofía y Letras.
Todas esta cosas me pasaron a comienzo de los años setenta.
Por: Roberto Zucco | Mi patria es mi infancia. | Comentarios (6) | Referencias (0)
A veces, leyéndote, me da la impresión de que me he perdido los acontecimientos más importantes de la vida.
Bien cierto es que la historia cobra más valor despues de vivida y estudiada objetivamente, pero por mucho que mire hacia esa época, solamente veo unos días en los que hacía mucho frío, (pero debía de sentirlo yo porque no sé si de verdad lo hacía), y una niña con trenzas que iba al colegio.
Menos mal que en casa, me "adiestran" en cuanto a la famosa memoria histórica de la que tanto se habla hoy.
A sus pies venerado Zucco
amaltea | 12-12-2006 12:43:17
Querido Roberto, seguro que se debe a mi torpeza como internauta, pero me resulta imposible entrar en tu nuevo blog, ya que google me envía a una página llamada blogalaxia, que parece ser es de México.
No me gustaría que hicieses el traslado definitivo y quedarme sin poder leerte.¿Sabrías decirme dónde puedo haber metido la pata?,¿soy la única torpona? ya que me limito a escribir la dirección que nos has dado...
Scarlett | 12-12-2006 17:38:22
Cielos...! Ya empiezan los problemas???? Pues, Scarlett del alma, la dirección que aparece arriba es la correcta: www.robertozucco.blogia.com
No te puedo decir más, pero, por favor, no dejes de venir a casa. Zucco.
Roberto a Scarlett | 12-12-2006 20:05:03
Roberto, cómo me has tenido de abandonada, este no es siquiera un post, mucho menos un comentario... Es una queja, un resentimiento convertido en palabras, del privarme de tus visitas y tus bellas palabras...
Te aprecio igual, a pesar de todo, como no tienes idea... Con mucho cariño te envío un abrazo enorme...
Con Sal en los Labios | 13-12-2006 03:33:18
Portorosa | 13-12-2006 12:36:05
Querido Roberto: En Septiembre del 74 pasé unos inolvidables días en tu casa de Zaragoza donde alguien llevó la cantata de Santa María de Iquique de Quilapayum. Por entonces seguíamos con expectación los acontecimientos del país vecino y estábamos ansiosos por vivir los grandes cambios que se avecinaban. Aquellos años fueron también fundamentales en mi vida, la de entonces y la de ahora. Recuerdo nuestra ida a Madrid, el paseo por la calle Claudio Coello con su famosa cornisa y nuestra despedida en la estación de Chamartín en la que desde un oscuro tren en marcha de los de antes regresabas a tu casa. Yo me encaminé hacia el Sur con un ejemplar de "En tres voces" en la maleta y otro de Andalán, nuiestra amistad y cariño se habían afianzado para siempre. Gracias, primo. Un fuerte abrazo y feliz viaje para el próximo 28. Besos a Isabel.
Roberto Sevilla | 14-12-2006 20:36:56
Cuando era un niño soñaba tener una casa muy grande, llena de libros y de discos. Lo he conseguido. Como pronosticaba D´Annunzio, "he sido devorado por lo superfluo". Ya entonces me horripilaban los abusos del poder, e incluso el poder mismo.
Diseñado por Studio.st
Online gracias a Bitacoras.com