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Roberto Zucco

Miércoles, 07 de febrero de 2007

Camp Nou

Este post, y todos los siguientes, también aparece publicado en mi nuevo blog www.robertozucco.blogia.com



Hace unos días estuve viendo un partido de futbol en el Camp Nou. Me gustaría reflejar en estas líneas las diferentes emociones que sentí en ese lugar absolutamente incomparable.

En primer lugar sentí esa emoción intensa, humanista y al mismo tiempo intelectual, de sentirme en el interior de un espacio arquitectónico sabiamente pensado por alguien para hacer posible algo: en este caso ver partidos de futbol, posibilitando la congregación de cien mil personas de una manera razonablemente confortable para la casi totalidad de las mismas, y haciendo perfectamente visible el acontecimiento. Es decir, la aplicación de unos conocimientos (los de los arquitectos Francesc Mitjans Miró y Josep Soteras Mauri) al servicio de unos objetivos prácticos concretos. Esa emoción es parecida a la que sentí atravesando por primera vez, y al atardecer, el puente de Brooklin, volviendo la mirada hacia Manhattan desde el centro. Pensé entonces: “los seres humanos somos una especie superior a las hormigas, porque sabemos hacer estas cosas…” Dicho de otra manera: me quedé nuevamente fascinado por la grandiosidad del lugar, y, al mismo tiempo, por su enorme belleza. Este magnífico campo nació de una necesidad: el fichaje de Ladislao Kubala en 1950 despertó una enorme expectación y dejó pequeño el campo de Les Corts. Entonces la directiva del equipo presidida por Agusti Montal decidió acometer la construcción de un nuevo estadio. Después de bastantes peripecias, la obra se inauguró el 24 de Septiembre de 1957 en el contexto de unas celebraciones variadas y que tuvieron también un componente cultural y ciudadano como no podía ser menos. En concreto y para la ocasión Josep María Sagarra presentó su famoso soneto “Blaugrana” y el compositor Adolf Cabané su himno, con letra de Josep Badía.

Pero en segundo lugar, allí vi ganar el otro día al Real Zaragoza. El Barça está regular, no hay duda, porque le faltan Ettó, Messi, etc, y porque la maquinaria ya no funciona tan engrasada y eficaz como antes. Da la sensación de que Ronaldiño anda crispado por su propia ineficacia, a Deco le pesan los pies y que Pujol derrocha facultades inútilmente viendo como se le cuelan los delanteros por el centro a su colega mexicano. Oleguer se ha convertido en una especie de segunda referencia, y si un jugador de estas características es una referencia en el Barcelona es que el equipo no está en su mejor momento... No sé, mal rollo, imagen de equipo en declive. Pero, por otra parte, el Zaragoza está muy bien, haciendo su partido, esperando el momento adecuado para el contragolpe, sólido en defensa, creativo en medio y resolutivo en la vanguardia. Verle ganar en el Nou Camp fue toda una satisfacción. El gol, en el minuto setenta de la segunda parte, supuso un mazazo para los anfitriones y para la hinchada local que a partir de ese instante comenzó a abandonar el estadio.

Pero lo tercero es para mí lo más emotivo. El Nou Camp es el lugar en donde mi padre y yo vimos un partido del Zaragoza hace más de treinta años. No había vuelto desde entonces, y su recuerdo me embargó durante todo el tiempo. Mi padre ha sido la persona que me ha iniciado en casi todo, y lo recuerdo enseñándome esta maravilla arquitectónica como quien enseña las pirámides de Egipto. En aquel partido el Zaragoza se adelantó en el marcador. Nos alegramos por lo bajo para no provocar reacciones airadas. Y un señor que teníamos delante nos miró de manera cómplice. Resultó que entre las cien mil personas nos habíamos sentado juntos tres zaragozanos, y, para más inri, este hombre había nacido en el mismo pueblo que mi padre. El Zaragoza terminó perdiendo por dos goles a uno.

Ay, papá… ¡Lo que hubieras disfrutado en esta ocasión en la que ni los árbitros, ni la mala suerte, ni el talento ajeno nos han conseguido arrebatar la victoria!.

Por: Roberto Zucco | Como la vida misma. | Comentarios (4) | Referencias (0)

Comentarios

Es verdad el camp nou impone.
Asi que eres mañico?
No me gusta el futbol,pero
estube alli una vez y es
impresionante.

kassandra | 09-02-2007 16:48:20

Tengo el trabajo en el barrio del Camp Nou, así que estuvimos cerquita, Roberto Zucco.

No he soy aficionada al fútbol y nunca he visitado el lugar, siempre me han dicho que vale la pena, que es un espectáculo incomparable.

Me alegro que disfrutases, y que tuvieses en su momento tan magnífico tutor, que no ser padre no es sólo alimentar y cuidar, se ha de saber iniciar a los hijos, así la vida es un poco más apasionante.

Abrazos de nuevo.

reina | 25-02-2007 14:08:59

Tres zaragozanos... Donde estaría el hombre que había nacido en el mismo pueblo que tu padre?
Un abrazo

giovanni | 03-03-2007 11:32:02

Y qué me contursi del gol de la Pulga Messi el otro día eh????

Como andamo Zucco? Antes me visitabas en Cavilaciones.
Veo que estás preparando la mudanza de bitacoras, un verdadero desastre como funciona.

salutes!

El Noi | 25-04-2007 14:24:51

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